Imaginación, fantasía y realidad. La visión Montessori.

Una de los principios que más confunde a la gente en cuanto a la pedagogía Montessori es su visión de la fantasía y la realidad. Y es que en los colegios Montessori no se presenta la fantasía y por lo tanto no hay libros con animales que hablan, ni monstruos, ni princesas. Y lo que más extraña a la gente, no hay juego simbólico (ni cocinitas, ni juegos de mecánicos, ni muñecas).

Pero realmente, ¿en qué está basado? ¿Tiene sentido?

Los niños menores de 6 años no tienen claro qué es real y qué no lo es. Maria Montessori hablaba de la mente absorbente en el sentido de que desde que nacen empiezan a formarse para convertirse en seres humanos adaptados a su tiempo, lugar y cultura, para poder conectar con los demás y contribuir al mundo. Por lo tanto tienen un hambre voraz de aprender todo lo que les rodea.

Por esta razón es importante presentar el mundo real a los niños hasta los 6 años, porque como no tienen experiencia con él, necesitan esa información.

Con los 3 años hay un claro cambio en el niño. Empieza a ser consciente y se empiezan a crear las primeras memorias autobiográficas a largo plazo. Su mente todavía es absorbente y absorbe la realidad, pero al ser consciente, es ayudada por la experiencia a través de las manos.

A partir de esta edad es cuando se empiezan a presentar más ejercicios de vida práctica, que no son juegos (aunque para ellos sí lo sean) sino que imitan las acciones que ven en su casa con cambios que los adaptan a ellos y con el tamaño apropiado. Y está demostrado por varios estudios, que los niños prefieren cocinar a la cocinita o prefieren tender a un tendedero de juguete. Se inclinan por hacer cosas reales porque les gusta sentirse eficaces y conseguir resultados reales, por lo que darles muchos juguetes en realidad no cuadra con lo que quieren los niños.

Al darles la oportunidad de realizar estos ejercicios de vida práctica no sólo son más felices, sino que además les ayuda en su desarrollo. Una vez que los niños se concentran en cosas reales, pierden el interés en la fantasía y el mundo real les ofrece suficiente material para estimular sus mentes.

¿Cómo ayudar en el desarrollo de la mente absorbente entonces?

Es muy importante dar a los bebés la oportunidad para moverse, ya que les ayuda a entender su entorno y a desarrollar conciencia espacial.

Las experiencias virtuales con pantallas o incluso imágenes o libros no pueden reemplazar nunca la experiencia real. Necesitan mirar, escuchar, probar y oler para explorar su mundo y utilizar todas las partes de su mente y cuerpo. Esto ocurre siempre desde la exploración y es fundamental para el desarrollo humano.

Por lo tanto, tanto a bebés como a niños pequeños es importante ofrecerles experiencias reales en su entorno cercano. Es clave evitar programas de televisión, dibujos, libros con fantasía y darles la oportunidad de tocar, sentir y ser activos en el mundo real e inmediato. Ya hablé en un vídeo en mi canal de por qué no deberían ver la tele los niños.

A su tiempo, los niños empezarán a utilizar su imaginación para crear cosas nuevas. Y es esta imaginación, la que se crea a través de experiencias en el mundo real, la que es válida.

Pero entonces ¿hay diferencia entre imaginación y fantasía?

Si la hay. Fantasía es pensar en algo que no hemos podido ver y que no concuerda con la realidad. Es algo completamente desconectado de la realidad, que es divertido para aquellos que estamos seguros con la realidad.

El pensamiento imaginativo es muy importante, y debe ser ejercitado cuando toma más fuerza, entre los 6 y los 12 años, lo que no quiere decir que no haya imaginación antes de los 6.

Ser capaz de distinguir entre fantasía e imaginación ocurre de manera consistente alrededor de los 6 años, cuando tienen suficiente experiencia con la realidad para hacer esta distinción. Es el momento en el que hace aparición el razonamiento y el pensamiento abstracto. Para poder desarrollar la habilidad de imaginar en el futuro, es importante que los niños menores de 6 años tengan experiencia con el mundo real.

Maria Montessori concluyó que el juego imaginativo (entendido como cuando una persona proyecta una representación mental en la realidad con idea de diversión) y la fantasía no eran tan beneficiosos como se pensaba para el desarrollo del niño.

Los niños en nuestra cultura hacen como si hicieran actividades que hacen los adultos e incluso, empujados por los adultos, seres fantásticos o super héroes. Sin embargo no es tan esencial como se piensa para el desarrollo de la creatividad y la inteligencia, ya que existen otras culturas donde esto no existe y los niños también acaban siendo adultos competentes.

En fin, como siempre os digo, esta es la teoría y nosotros no lo llevamos a cabo al pie de la letra, ya que para empezar tenemos una cocinita en casa (que tengo intención de tunear para darle más propósito, lo veréis en mi canal), pero me apetecía hablaros de este tema tan controvertido y que tanta gente confunde.

Armario cápsula – Niño de 3 años

Como podéis ver en la foto del armario de Mateo, es todo menos un armario cápsula. Mi idea es intentarlo tanto con Mateo como conmigo, así que mañana mismo voy a hacer limpia de la ropa que tiene y comprar lo que le falta y probarlo por primera vez. Lo podréis ver el viernes en mi canal. Y de hecho es algo que voy a probar tanto con Mateo como conmigo.

El hecho de hacerlo con Mateo me parece complicado, la verdad. Se mancha muchísimo, principalmente porque en su cole no llevan uniforme. Así que va a ser prueba y error.

Otra cosa a tener en cuenta es que ahora mismo ponemos dos lavadoras a la semana: una de claro el lunes y una de oscuro los viernes. Así que tendré que plantearme si hará falta poner más lavadoras o es mejor comprar más ropa. ¡Cuéntame tu opinión!

En fin, que aquí viene la ropa que creo que le va a hacer falta y con la que voy a partir, e iremos modificando lo que haga falta sobre la marcha.

OTOÑO/INVIERNO

  • 4 camisetas de manga corta
  • 1 camiseta de manga larga
  • 1 camisa
  • 5 pantalones largos
  • 2 jerseys
  • 1 sudadera
  • 1 zapatillas
  • 1 botas
  • 1 abrigo
  • 1 chándal (lo necesita para el colegio)
  • 10 calzoncillos
  • 4 calcetines cortos
  • 3 calcetines largos
  • Gorro, guantes y bufanda
  • Bañador (va a la piscina todo el año)

PRIMAVERA/VERANO

  • 5 camisetas de manga corta
  • 1 camisa
  • 4 pantalones largos
  • 3 pantalones cortos
  • 1 jersey
  • 1 sudadera
  • 2 zapatillas
  • 1 cazadora
  • 1 chándal
  • 10 calzoncillos
  • 7 calcetines cortos
  • 2 bañadores
  • Chancletas

Ahora mismo desde luego que tenemos más de varias cosas, como abrigos o pantalones, pero andamos cortos de otras, como camisetas de manga corta. Como te he dicho más arriba, mi idea es ir reduciendo conforme se le vayan quedando las cosas pequeñas o se vayan rompiendo e ir viendo si necesita más prendas sobre la marcha o si hace falta que lave más a menudo.

Si tienes experiencia con los armarios cápsula de verdad que agradecería muchísimo tu opinión.

¡Iré contando cómo me va! La semana que viene os contaré sobre mi armario cápsula.

Periodo sensible del orden – Rutinas y Montessori

El periodo sensible del orden comienza al nacer y dura hasta más o menos los 5 años. Tiene un pico alrededor de los dos años y parece casi obsesivo: todo tiene que estar en un orden determinado, tiene que comer con un determinado cubierto, tiene que vestirse en un determinado orden.

Este periodo responde de una necesidad interna de consistencia y repetición: no son caprichos ni ganas de ponerte de los nervios. Le gustan las rutinas y lo predecible. Los mal llamados “terribles dos” o “adoslescencia” suelen ser el resultado de reacciones exageradas a pequeños cambios en el orden no percibidos por los adultos.

Durante esta época, desarrolla el razonamiento, la organización de información y la comprensión del entorno. Suele ser un periodo en el que están más interesados en poner las cosas en su sitio o recoger que en jugar.

Esta necesidad de rutinas se refleja también en la necesidad de orden en el entorno. El desorden les provoca frustración y como no tienen capacidad verbal para expresarse, hay más rabietas. El orden externo ayuda al niño con su orden interno.

Las rabietas resultado de esta necesidad de orden pueden evitarse:

  • Con rutinas consistentes y predecibles y con el establecimiento de límites.
  • Minimizar el desorden, sobre todo durante el primer año. Se recomienda no hacer cambios grandes en la habitación del niño durante los 12 primeros meses de vida, ya que les da sensación de seguridad y paz.
  • El entorno tiene que estar limpio y organizado desde el nacimiento.
  • Escucha sus quejas: muchas veces los niños ven desorden donde los adultos no lo vemos.

Algo que hay que tener muy claro es que esta necesidad de orden en el niño es tan importante y crucial en su desarrollo como su necesidad de moverse, de hablar, de comer o de dormir.

Conforme van creciendo, desaparecerá la necesidad de orden físico y pasan a trabajar el orden mental. De hecho a partir de los 6 años se vuelven muy desordenados.

¿Habéis notado esta necesidad de orden en vuestros hijos e hijas?

Ahorro en la compra: inventario de congelador y despensa.

¡Más trucos para ahorrar en la compra mensual!

Y es que no se si también te pasa a ti o soy yo sola, que tengo siempre la despensa llena de comida y aún así me da la sensación de que no tengo de nada.

Así que te voy a contar mis trucos para evitar que se me caduque la comida en la despensa o que se me olvide lo que tengo en el congelador, con el fin de ir consumiendo y no gastar más de la cuenta en productos nuevos.

Y una de las maneras más sencillas de tener claro toda la comida que tienes almacenada es teniendo un inventario. ¡Tan sencillo como eso!

En el caso del congelador, organizo los cajones por tipo de comida: primer cajón para desayunos, snack, verduras y primeros, como legumbres y arroz; segundo cajón para carne, tanto congelada como cocinada; tercer cajón para pescado, pan y hielos. Os dejo de todas formas aquí un vídeo en el que os enseño mi congelador.

Además, en cada tupper pongo con washitape qué es, la fecha en la que lo hice/congelé y las raciones que hay.

Y aquí es donde viene el inventario, que aunque parece algo muy técnico, es simplemente un papel (en mi caso una nota en el móvil) donde está apuntado lo que tengo en cada cajón con las raciones que hay y la forma del tupper en el que está, por si acaso se despega el washitape.

Con la despensa es prácticamente lo mismo. La nuestra es una salita donde tenemos unas baldas atornilladas a la pared, y en cada balda hay un tipo de comida diferente: cosas que utilizamos más a menudo (patatas, cebollas, ajos, café, arroz y pasta abiertos, etc), repostería, desayunos, conservas y comida que utilizamos de vez en cuando (harina de coco, siropes, mantequillas de frutos secos, semillas, etc).

En el caso del inventario de despensa, lo tengo escrito en papel, porque me resulta más fácil al ser muchas cosas, y tengo uno por balda. Para estos no tengo apuntadas las raciones, pero sí la fecha de caducidad.

¡Y ya está! Esto sería todo. Parece muy sencillo, y solo requiere una tarde tonta para hacerlo pero os aseguro que además de muchas cosas caducadas, encontraréis también comida que ni sabíais que teníais.

Y por último, una idea que yo todavía no he llevado a cabo, pero que llevaré dentro de un mes o algo así (probablemente lo haga durante el mes de marzo) es algo que hacen en el canal de Our Tribe of Many, y es tirar tantas semanas como puedas con la comida del congelador y la despensa hasta que queda completamente vacío, comprando lo mínimo semana a semana. Esto, además de eliminar absolutamente todo lo que tienes en casa, te da la oportunidad de limpiar bien a fondo congelador y despensa, que normalmente siempre tienen cosas y es más difícil de limpiar. Te dejo aquí el vídeo en el que lo explican por si te apetece verlo y hacerlo conmigo el mes que viene.

¿Cómo ahorras tú en la compra?

Libros para empezar en la pedagogía Montessori y la crianza respetuosa.

Hoy os traigo una compilación de los libros que me parecen imprescindibles para conocer y profundizar un poco más tanto en la crianza respetuosa como en la pedagogía Montessori. Por supuesto son libros que yo ya he leído y por eso recomiendo. Sin embargo tengo unos 20 libros (o más) pendientes. Así que puede ser que en el futuro vuelva a escribir un artículo parecido contándoos sobre más libros.

The Absorbent Mind – Maria Montessori: Es la base de la pedagogía Montessori de 0 a 6 años. Escrito por María, es un libro que profundiza muchísimo en su teoría educacional basado en observación científica del niño. Si que es cierto que por esto mismo es un libro muy técnico, y hay veces que suele resultar algo pesado. Te tiene que interesar mucho el tema. No sería un libro que recomendaría como el primero a leer. Sin embargo, si quieres profundizar un poco más en el tema, es imprescindible.

How to raise an amazing child the Montessori way – Tim Seldin: Escrito por el presidente de la Fundación Montessori. Escrito de una manera muy práctica y con muchísimas fotografías, es un libro que recomendaría para entender de forma clara en qué consiste la pedagogía, pero no es un libro que entre mucho en detalle. Para quién quiera saber un poco más antes de profundizar, éste es su libro.

The joyful child: Montessori, global wisdom for birth to three – Susan Mayclin Stephenson: Este libro es maravilloso. Lo explica todo perfectamente. Eso si, es un libro que es ya más específico de la etapa de los 0 a los 3 años, así que te tiene que interesar el tema. Eso si, como te interese, es un imprescindible.

Montessori from the start: The child at home, from birth to age three – Paula Polk Lillard: Muy similar al anterior, aunque yo os recomendaría más el de Susan. El mismo estilo, de 0 a 3 años, muy bien explicado y de manera bastante detallada.

Toilet awareness – Sarah Moudry: Para todos los que estéis en el camino de dejar el pañal, pero queráis hacerlo de manera diferente, así es como se hace a través de la pedagogía Montessori. Es una guía muy cortita (21 páginas) pero muy clara de lo que es aprender a ir al baño más que entrenar para ir al baño.

Child of the world: Montessori, global education for age 3-12+ – Susan Mayclin Stephenson: La continuación del libro que os ponía más arriba. En este caso ya es mucho menos específico, ya que abarca muchos más años. Si que es más específico en el caso de 3 a 6 años, pero si queréis profundizar en el segundo plano este no es vuestro libro. De cualquier manera muy muy chulo aún así y muy bien escrito, como el primero de Susan Mayclin Stephenson.

Jugar y aprender con el método Montessori: guía de actividades educativas desde los 2 a los 6 años – Lesley Britton: Un libro muy práctico para aquellos que no conozcan la pedagogía. Si que no es de los que más me gustan por el hecho de que es una lista de actividades para hacer con tus hijos, más que una explicación detallada de la pedagogía, que es lo que a mi más me gusta. Pero si no tienes ideas de cómo trabajar determinada cosa con tu hijo, es tu libro.

Ayude a sus hijos a leer y escribir con el método Montessori – Lynne Lawrence: Creo que desgraciadamente este libro está descatalogado, pero si lo podéis conseguir por eBay o de alguna manera es una compra muy práctica para empezar con la lectoescritura desde este método, que claramente es el mejor. De cualquier manera yo ya hice un vídeo explicando la lectoescritura con Montessori.

Mi niño no me come – Carlos González: Clave si tienes problemas para comer con tu hijo. Te abre los ojos y da una visión diferente a estos conflictos. A mi me encantó y lo recomiendo claramente.

Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y escuchar para que sus hijos le hablen – Adele Faber: En este libro tengo sentimientos encontrados. Hay cosas que dice que me gustan y cosas que no me convencen tanto. Puede ser que sea porque es un libro escrito en 1980 y que haya cosas que para mi se han quedado un poco anticuadas. Es un libro superventas para ser más eficaz en los métodos comunicativos con tu hijo.

Los siguientes son libros que estoy leyendo o que tengo ya en casa pendientes de leer:

The positive birth book – Milli Hill: Imprescindible si estás embarazada y quieres que la experiencia de parto sea lo más agradable posible. Además, el último capítulo es sobre el cuarto trimestre (los tres primeros meses de vida del bebé) y me parece que es clave para que muchas no pasemos por las depresiones post-parto que son mucho más frecuentes de lo que creemos.

La felicidad de nuestros hijos – Dr. Wayne W. Dyer: Me pasa lo mismo que con el otro libro de Adele Faber. Al ser un libro escrito en 1985 hay cosas que no cuadran ahora mismo con mi manera de ver las cosas, pero la idea general me gusta. es un libro gordo, muy gordo. Yo tengo leída más o menos la mitad y voy dejándolo y cogiéndolo para que no se me haga pesado.

Elevating child care: a guide to respectful parenting – Janet Lansbury: La reina de la crianza respetuosa. La verdad es que todavía no lo he leído, pero tengo muchas, muchas ganas. Escucho semanalmente su podcast, Unruffled, y es súper interesante. Para iniciarse en la crianza consciente.

Y esto es todo. Estoy abierta a sugerencias. Adoro leer y más sobre este tema.

Motivación para ahorrar

Ahorrar es complicado. Eso seguro. Y si además sois dos personas para poneros de acuerdo para ahorrar, aún es más complicado.

Una de las cosas más importantes para ahorrar es trabajar en equipo, y para eso es prácticamente obligatorio buscar una motivación y además que sea una motivación en común.

Nosotros hemos tenido verdaderos problemas para ponernos de acuerdo. Tenemos temporadas en las que Sergio está a tope con el ahorro y yo no tanto y a la inversa. Y la verdad es que solemos tender a echárnoslo en cara. Ya dicen que la crianza de los hijos y el dinero es una de las razones por las que más discuten las parejas. Y lo que está claro es que no se puede forzar a nadie a ahorrar, eso seguro.

De todas formas, si eres una persona soltera este artículo también te vale, ya que la motivación al inicio de nuestro camino hacia el ahorro es difícil, aunque estés solo.

Empezamos por el principio: analiza tu situación actual. Observa en qué momento estás: lo que cobras y lo que gastas. Tengo ya un artículo en el blog en el que ya explico el paso a paso para ahorrar en el 2019 y como hacer tu presupuesto. También tengo un vídeo en el que explico como ahorramos con un solo sueldo, por si necesitáis un poco de inspiración.

Este es un paso clave, ya que la mayoría de nosotros no sabemos lo que gastamos hasta que lo vemos en papel. Siéntate y analiza los últimos tres meses.

Es muy importante tener claro tu objetivo final. Para qué quieres ahorrar y por qué quieres ahorrar. Y visualízate consiguiendo tu objetivo. Es una de las herramientas más poderosas. Si quieres hacer un viaje, te quieres comprar una casa o un coche, o quieres amueblar tu casa nueva, no hay nada más efectivo que visualizar lo que quieres conseguir para ir trabajándolo poco a poco.

Si estás en pareja, puede ser complicado que los dos estéis de acuerdo en el objetivo final de tu ahorro. Si es así, es importante llegar a un compromiso y cumplir los objetivos de ambos, aunque eso signifique que cueste más tiempo conseguirlo. Desde luego que si los dos no estáis motivados para ahorrar será mucho más complicado.

Si tenéis un propósito, el dolor, el estrés y el sacrificio que supone ahorrar se convierte en un esfuerzo excitante.

Para que tus objetivos parezcan más factibles, trabaja a la inversa: piensa qué quieres conseguir y divídelo en el tiempo que tienes para conseguirlo. Así se convertirán en metas más pequeñas. No es lo mismo pensar en ahorrar 5 euros al día que 150 euros al mes o 1800 euros al año.

Además es importante que no sean objetivos excesivamente grandes. Ir poco a poco es mucho más realista y habrá menos posibilidades de tirar la toalla.

Una vez que habéis empezado vuestro camino hacia el ahorro, es importante hacer reuniones mensuales para ver vuestro progreso y que la motivación continue. Hacedlo especial. Que sea un día que os vayáis a comer por ahí, o que pidáis comida en casa. Si vais viendo progreso es más fácil seguir motivados y continuar con el ahorro.

Un truco tonto. Métete un resumen de tu presupuesto en la cartera. Y así cada vez que vayas a gastar no te quede otra que verlo y pensártelo dos veces.

¡Suerte en vuestro camino!

Pedagogía Montessori del nacimiento al año.

A pesar de que yo conocí la pedagogía Montessori cuando Mateo ya había cumplido el año, es un tema que me parece apasionante, ya que los niños absorben muchísimo durante este primer año y cambian una barbaridad.

Ya hice un vídeo explicando este tema, pero me apetecía dejarlo también por escrito porque es un tema muy interesante y con el que me gustaría llegar a mucha gente.

Mucha de la información que veis aquí está sacada de libros de pedagogía Montessori, en particular de “The Joyful Child” de Susan Mayclin Stephenson.

Voy a explicarlo un poco de forma cronológica: primero el desarrollo de los sentidos, para pasar al manejo de las manos con el agarre, sentarse y acabar con el gateo, ponerse de pie y andar.

Esto no quiere decir que todos los niños deberían andar al final del primer año, pero como puede ser que lo hagan lo incluyo también. Otra cosa a tener en cuenta es que no es imprescindible que lo hagan todo, es decir, hay niños que por ejemplo no gatean nunca y directamente andan.

DESARROLLO DE LOS SENTIDOS

Está científicamente demostrado que ya en el vientre materno se desarrollan mucho los sentidos y es algo que tienen muy agudizado en el momento de nacer. Responden a los sonidos fuertes, a la música, utilizan sus manos y lo observan absolutamente todo. Como el oído es uno de los primeros sentidos que se desarrollan es muy importante desde el nacimiento hablar mucho al bebé, cantarle y ponerle música de muchos estilos diferentes diariamente.

Durante el primer año de vida están muy interesados en el sonido de la voz humana y en observar la cara y los labios de la persona que habla. Por esto es muy importante hablar de forma clara, sin elevar la voz y sin simplificar el lenguaje. Contarle historias, recitarle poemas y relatar lo que vas haciendo es una manera de iniciar la comunicación.

Nunca es demasiado pronto para empezar a leer a los niños. Libros duros, que se puedan colocar al lado de su cabecita abiertos si todavía no se sientan.

Es muy importante atender siempre los lloros. Ya está demostrado que coger a los niños no les malcría ni muchísimo menos. De cualquier manera se puede hacer de forma gradual, para que haya un respeto por ambas partes. Hablarle pausadamente, para que sepa que estás presente. Si no funciona, hacer contacto visual e incluso físico, tocando su espalda o su mano. En caso de que esto no le calme, es el momento de buscar alguna incomodidad física: si se ha hecho pis, tiene hambre o tiene frío o calor. Si esto está todo solucionado, el siguiente paso es cogerle en brazos.

En cuanto a la vista, es muy importante que en las primeras semanas los colores que le rodeen sean colores suaves y que haya un cierto orden y no muchos objetos a la vista, ya que pueden sobreestimularles.

Es muy importante respetarles en cuanto al hambre y al sueño si queremos evitar problemas en el futuro. Ya en el vientre de la madre era capaz de saber cuando tenía hambre y sueño, y no tiene porqué haber olvidado cómo regular sus propias necesidades.

Que pase tiempo desde el primer día tanto bocarriba como bocabajo es importante y no solo porque fortalezca los músculos de la espalda y del cuello, sino para que se empiece a hacer un mapa de su alrededor. Siempre observar al niño en esta posición, para evitar frustraciones innecesarias. Lo mejor es empezar poquito a poco e ir alargando el tiempo conforme el niño se va sintiendo cómodo.

Su participación en las actividades de la familia es fundamental. Para esto nosotros estamos utilizando mucho el topponcino, para poder moverle sin molestarle y que se vea incluido en todo lo que hacemos.

En estos primeros meses no hacen falta muchos materiales. Los humanos de su alrededor son lo más importante: su voz, sus caras, su tacto y olor. En cuanto al resto de materiales, que sean objetos naturales, música bonita e instrumentos musicales que toquemos para ellos. También está la serie de móviles Montessori, que voy a ir desarrollando en mi canal para que los vayáis viendo, donde se estimulan diferentes ámbitos.

CONTROL DE LAS MANOS Y AGARRE

Cuando nacen solo son capaces de controlar los músculos de la boca y la garganta y acaban el primer año controlando todos los músculos de su cuerpo, por lo que hay un desarrollo muscular muy importante en estos primeros 12 meses.

Para ayudar en este desarrollo, es importante utilizar juguetes que ayuden al movimiento natural. Darle patadas o manotazos a un juguete colgante. Llegar a un aro para cogerlo y soltarlo. Utilizar los dedos. No hace falta que sean juguetes muy complicados.

Uno de los conceptos más importantes en este momento es respetar la concentración. Nunca interrumpir pase lo que pase hasta que terminen con el trabajo.

SENTARSE

En este momento no siempre hacen lo que se espera que hagan cuando se les presenta una actividad. Esto no significa que no sea válido. No es el momento de exigir que se haga el trabajo exacto, como sí que se pedirá más adelante.

Empiezan a comer de forma más autónoma, así que yo invertiría en una mesa y una silla de su tamaño para darle independencia a la hora de comer. Si seguimos al niño es bastante sencillo pasar del pecho o biberón a la cuchara y el vaso para pasar después al tenedor.

Para estimular al movimiento se pueden empezar a utilizar juguetes que hagan sonido cuando ruedan por el suelo.

Tened en cuenta que queremos dar la mayor libertad de movimiento posible y por esto es el momento de preparar la casa para el temido momento en el que lo exploran todo.

En cuanto a los juguetes mejor tener pocos a la vista e irlos rotando. Quitar los juguetes que no usa, pero dejar los favoritos aunque le resulten fáciles. También una librería pequeña y bajita o una pequeña cesta o caja con libros. Es importante también que nos vean colocar las cosas en su sitio y que nos resulte algo placentero y no un trabajo, para que después lo quieran imitar.

GATEO, PONERSE DE PIE Y CAMINAR

Y llegó el movimiento. No queda otra que que te pongas a gatas y veas a qué tiene acceso tu hijo con este nueva habilidad, porque lo va a explorar todo y es lo que queremos.

El darle esta libertad de movimiento para que cuando quiera algo pueda ser capaz de llegar hasta él y explorarlo con la boca y las manos les da seguridad y autoestima. Por eso no hay que interrumpirle nunca en el movimiento. Si no queremos que se acerque a algo es mejor ponerse delante, explicarle que le vas a coger porque no quieres que haga determinada cosa y después cogerle y no levantarle por la espalda sin avisar. Y continuando con la libertad de movimiento, evitar lo máximo posible silletas, andadores, hamacas, cunas, arneses, tacatacas y demás.

Seguimos con juguetes que rueden y hagan ruido, para llamar al movimiento, pero que no rueden especialmente rápido para que no tiren la toalla.

Nunca deberíamos forzar a un niño al gateo o a caminar. Cada uno tiene sus tiempos. No ayudarle, ya que es él quien tiene que decidir cuando es su momento. Esperar, observar y disfrutar. Si aún así queréis darle algún material que le anime a moverse, los walkers son maravillosos. Os dejo aquí un vídeo de Mateo utilizando uno. Otra idea es colocar una barra a lo largo de un espejo para estimularles a ponerse de pie y mirarse en él.

Como un resumen rápido, lo más importante es respetar los tiempos para absolutamente todo. Es un año en el que se desarrolla mucho la coordinación ojo-mano, se comienza a hacer los primeros sonidos síntoma de los primeros intentos de comunicación y llega el movimiento. Son todos cambios cruciales muy importantes para su desarrollo en el futuro.

Para poder estimular en estos cambios tan llamativos lo mejor es ayudar en la libertad de movimiento, darle el mejor lenguaje posible y como siempre y para siempre: escuchar, observar, respetar, apartarse y adaptarse.

Mis trucos para viajar en coche.

Tengo este artículo pensado desde hace tiempo, ya que por la situación familiar que tenemos viajamos mucho en coche y además viajes largos. Así que pensaba que tenía algo que poder enseñarte, pero la verdad es que hoy hemos tenido que ir al médico con Mateo por primera vez los cuatro y viendo lo mal que nos hemos apañado me parece que soy la menos indicada.

Pero bueno.

Voy a intentar contarte un poquito cómo lo hacemos nosotros, por si te puede ayudar si eres novato o novata en esto de los viajes en coche con niños.

Lo primero de todo es que tu coche esté siempre preparado. Parece una tontería, pero tener en el coche determinadas cosas puede salvarte de más de un apuro, sobre todo si estáis en el momento de quitar el pañal.

Nosotros tenemos siempre en el coche las siguientes cosas:

  • Una manta. Siempre viene bien, tanto a adultos como a niños. Puede ser que cambie el tiempo, que se manche la que llevábamos o que necesitemos utilizarla para cambiar un pañal inoportuno en el maletero.
  • Una toalla. Más de lo mismo y parecido a lo anterior. En este caso está muy bien también por si de repente llueve y tenemos que secar alguna cosa, como si tenemos algún accidente tipo vómito.
  • Botiquín. Básico. Con cosas como el stick mágico de los chichones, tiritas, ibuprofeno para los adultos. Y por supuesto pañales y toallitas.
  • Emergencia. Por supuesto que muchas de estas cosas son obligatorias por ley llevar en el coche como un triángulo, cadenas para la nieve o un chaleco reflectante.
  • Paraguas. Otro básico que por lo menos en ciudades como Pamplona nunca falla. Y es que aquí hasta en agosto viene bien llevar siempre un paraguas en el bolso. Nunca se sabe.
  • Bolsa de basura. No hace falta que sea de 30L. Con una bolsa reciclada del Mercadona puedes apañar perfectamente. Siempre se genera basura allí donde van niños, así que poder hacer una limpia justo cuando sales del coche para eliminar arándanos secos, pañales sucios y toallitas llenas de mocos es clave para que tu coche sea un poco presentable.
  • Toallitas. Nunca están de más. Sirven para todo: mocos, manos y caras sucias y pegajosas, manchas feas en la ropa, culos sucios. Eso si, si no las utilizáis mucho, id cambiándolas, porque se secan aunque estén bien cerradas.
  • Empapadores. Para nosotros es muy importante porque Mateo se marea en el coche, y para nosotros es lo más práctico con las vomitonas. Además viene bien también poner uno debajo de la silla del coche del niño de manera permanente para que pesque todas las migas y restos de comida de cuando se come en el coche, o en el peor de los casos vomitonas o pis que se escape. Así evitas tener que cambiar la tapicería o limpiarla cada dos por tres. Otro de sus usos es utilizarlo como cambiador si tienes que cambiarle en los asientos del coche para protegerlos.

Además de llevar todas esas cosas en el maletero, yo suelo llevar un neceser en la guantera con cosas de cuidado personal por si acaso necesito: crema de manos, tampones, un bolígrafo, cambios por si hicieran falta, chicles, más toallitas (nunca sobran), pañuelos de bolsillo y cargador del móvil para el coche.

Vale, eso está siempre en el coche. Pero y cuando se presenta un viaje largo, ¿qué más añadimos a estos básicos?

  • Una de las cosas que más nos ha cambiado la vida es una bolsita de snack con todo lo que se puede comer durante el viaje. De esta manera le damos la independencia y el poder de decisión de si quiere consumirlo todo de una sentada o si prefiere ir repartiéndoselo durante el viaje. Así es decisión suya y nos evitamos rabietas cuando se acaba la comida. Suele ser una mezcla tanto de snack sanos como fruta o pasas y también algún vicio.
  • Bolsa de basura personal. La manera de hacerlo es colocarla en el reposacabezas del asiento de delante, para que le quede a su altura y evitemos lanzar papeles y trozos de comida por todas partes o incluso el tener que retorcernos mientras conducimos para pescar una piel de plátano.
  • Agua. Mucha y fría. Nosotros siempre llevamos botellas pequeñas porque por el tipo de silla que le compramos a Mateo, las botellas grandes resultan muy incómodas. Si por lo que sea queréis llevarles un zumo, mucho mejor vaciarlo en una botella de plástico y meterle la pajita dentro y cerrarlo con la tapa para evitar que si no se lo acaban entero se pueda caer por todas partes.
  • Ropa de repuesto. Pero que sea fácil de poner y de quitar sin tener que soltar todo el asiento. Mateo, que vomita mucho desgraciadamente, siempre va vestido con un pijama de dos piezas que sea fácil de quitar. Así en el momento vómito, después de cazarlo todo (o casi todo) con el empapador, podemos quitarle rápidamente la ropa vomitada y que esté limpio hasta que podamos parar. Evita botones, cremalleras, cuerpos enteros y demás incomodeces.

Y eso es todo, básicamente. Si tienes cualquier duda y sobre todo, si tienes algún truco infalible para viajar en coche, ¡soy toda oídos! Siempre nos vienen bien esos consejos.