Periodo sensible del orden – Rutinas y Montessori

El periodo sensible del orden comienza al nacer y dura hasta más o menos los 5 años. Tiene un pico alrededor de los dos años y parece casi obsesivo: todo tiene que estar en un orden determinado, tiene que comer con un determinado cubierto, tiene que vestirse en un determinado orden.

Este periodo responde de una necesidad interna de consistencia y repetición: no son caprichos ni ganas de ponerte de los nervios. Le gustan las rutinas y lo predecible. Los mal llamados «terribles dos» o «adoslescencia» suelen ser el resultado de reacciones exageradas a pequeños cambios en el orden no percibidos por los adultos.

Durante esta época, desarrolla el razonamiento, la organización de información y la comprensión del entorno. Suele ser un periodo en el que están más interesados en poner las cosas en su sitio o recoger que en jugar.

Esta necesidad de rutinas se refleja también en la necesidad de orden en el entorno. El desorden les provoca frustración y como no tienen capacidad verbal para expresarse, hay más rabietas. El orden externo ayuda al niño con su orden interno.

Las rabietas resultado de esta necesidad de orden pueden evitarse:

  • Con rutinas consistentes y predecibles y con el establecimiento de límites.
  • Minimizar el desorden, sobre todo durante el primer año. Se recomienda no hacer cambios grandes en la habitación del niño durante los 12 primeros meses de vida, ya que les da sensación de seguridad y paz.
  • El entorno tiene que estar limpio y organizado desde el nacimiento.
  • Escucha sus quejas: muchas veces los niños ven desorden donde los adultos no lo vemos.

Algo que hay que tener muy claro es que esta necesidad de orden en el niño es tan importante y crucial en su desarrollo como su necesidad de moverse, de hablar, de comer o de dormir.

Conforme van creciendo, desaparecerá la necesidad de orden físico y pasan a trabajar el orden mental. De hecho a partir de los 6 años se vuelven muy desordenados.

¿Habéis notado esta necesidad de orden en vuestros hijos e hijas?

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