La mente absorbente – Capítulo 1

Como ya os dije en el post introductorio de esta serie, voy a ir contándoos, capítulo a capítulo, la obra de «La mente absorbente» de Maria Montessori. Así que este es el primer capítulo. Os invito a leer conmigo y hacer de esto un club de lectura donde podamos compartir lo que nos vaya pareciendo.

En este primer capítulo se habla sobre todo de la importancia de los primeros años de vida y de cómo la mente los dos primeros años de vida es completamente diferente a la del adulto.

Los niños tienen una naturaleza psíquica especial. Tiene un tipo de mente que absorbe conocimiento y se la enseña a sí mismo. Al finalizar los dos primeros años de vida el niño se ha adaptado al lugar en el que vive, comprende el lenguaje y ha aprendido a andar entre otras cosas y todo sin que nosotros se lo pudiéramos enseñar. Tiene un maestro interno muy escrupuloso y es así viva en el lugar que viva de la Tierra.

Esta no capacidad del adulto para enseñar al niño hasta los dos años es una manera de proteger al niño de la inferencia de la inteligencia humana, dándole la posibilidad de hacer su propia construcción psíquica antes de que se le pueda influir externamente.

Está claro, por tanto, que todo lo que somos a día de hoy es resultado del trabajo que hemos realizado durante estos dos primeros años. Las facultades más importantes se construyen en esta etapa también. Toda nuestra inteligencia se construye en estos años en los que no podemos enseñar al niño.

Una vez que cumple los tres años, ya se han sentado las bases de la personalidad y se necesita la ayuda externa, la ayuda del colegio. Sin embargo, no se ha perdido esta habilidad de absorber del entorno.

La educación que se de a partir de este momento debe ayudarle a desarrollar esos poderes psíquicos inherentes al individuo humano. La educación no debe ser lo que el profesor de, sino que es un proceso natural llevado a cabo por el ser humano. No se adquiere escuchando palabras sino con experiencias en el entorno. El papel del profesor es preparar diferentes actividades colocadas en un entorno preparado y actuar como sirviente de una persona que está realizando un gran trabajo.

Es por todo esto que Maria cree que el enfoque de la educación debe ser el adulto que queremos construir ya que este adulto comienza su desarrollo desde el nacimiento e incluso antes del nacimiento.

Bajo mi punto de vista la idea más interesante que desarrolla Montessori en este capítulo es la idea de que la educación se debe basar en experiencias y no en conocimientos y que hay que tener en mente que el centro de la educación es el adulto que queremos construir.

¡Empieza fuerte!

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