La mente absorbente – Capítulo 2

Como ya os dije en el post introductorio de esta serie, voy a ir contándoos, capítulo a capítulo, la obra de “La mente absorbente” de Maria Montessori. Así que este es el segundo capítulo. Os invito a leer conmigo y hacer de esto un club de lectura donde podamos compartir lo que nos vaya pareciendo.

Este capítulo es uno de estos que abre los ojos. La frase que resume, básicamente toda la idea de este capítulo es: «La educación hoy en día no forma una inteligencia capaz de visualizar la época y los problemas del tiempo en el que vive.»

Durante estas páginas Maria Montessori habla de la importancia de extender la educación a toda la vida y que es algo posible de hacer con éxito. La educación tiene que ayudar y proteger la vida y nunca aislarse de la sociedad, que es justamente lo que ocurre con las personas que se están educando hoy en día. Y es curioso porque nos preparamos para la vida quedándonos fuera de la vida.

Esto se ve claramente cuando salimos de la universidad, que curiosamente, a pesar de habernos formado durante mucho tiempo, nadie quiere trabajar con nosotros porque necesitamos experiencia. Claramente no estamos preparados para la vida.

Llama especialmente la atención la despreocupación que hay con los niños de 0 a 6 años y Maria remarca como se les llama preescolares. No son cuestión del colegio, están antes del colegio. Estos niños pertenecen a sus familias y parecen no interesar.

En este momento pasa a hacer una relación muy lógica: la educación debería basarse en el conocimiento de la vida, y por lo tanto, si se hace así, el recién nacido adquiere una gran importancia. Si queremos ayudar a la vida, tendremos que entender las leyes que rigen la vida y para esto es muy importante observar, observar y observar al recién nacido.

Si damos educación para la vida, hay que darla desde el nacimiento y debe tener autoridad sobre la sociedad. Por supuesto las familias tienen que hacer su parte, pero si la familia no tiene medios suficientes es imprescindible que la sociedad no sólo les de conocimientos sino medios para educar a los niños. El niño no debe ser abandonado por el estado.

La educación para la vida afecta no solo al niño, sino también a los padres y madres y por supuesto al estado.

Esta visión del niño nos hace darnos cuenta de que en este periodo, de los 0 a los 6 años el ser humano se crea, ya que al nacer no hay nada. Es importante, de todas formas, darse cuenta de que no está vacío a la espera de que le demos conocimiento sino que se crea a si mismo. «Toda persona es formada por el niño que un día fue.» El niño toma lo que necesita del entorno para darse forma, pero necesita ayuda de su padre y su madre, que ayudan en esta construcción para que sea buena.

Por todo esto podemos llegar fácilmente a la conclusión de que si mejoramos las condiciones de vida de aquel que está formando al hombre (el niño), llegaremos a una mejor humanidad en su totalidad, ya que ayudamos a su construcción.

Es claramente una manera revolucionaria de ver la educación, dando especial importancia al niño desde el nacimiento hasta los 6 años y restando importancia al universitario, que parece ocupa nuestra mente como el más importante para la formación del ser humano del futuro.

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