Por qué no deberías sentar a tu bebé

Uno de los mayores cambios que he hecho con respecto a la manera de actuar con Jaime en comparación con Mateo, que ya tiene casi cuatro años, es el «dejarle hacer» en lo que a desarrollo motor se refiere. Y en este sentido ni sentamos ni ponemos bocabajo a Jaime. En este artículo me voy a centrar en el por qué no le sentamos, pero la mayoría de los motivos son compartidos con el por qué no le ponemos bocabajo.

Se que para muchas personas esta manera de verlo puede parecer chocante y estoy segura que habrá mucha gente en contra, pero quiero que quede claro que no intento convencer a nadie ni muchísimo menos, sino que os invito a leer y adoptar la forma que mejor cuadre con vuestra manera de ver las cosas y lo que creáis que es lo mejor para vuestros bebés.

La principal razón por la que no sentamos ni ponemos en una posición erguida a Jaime es el juego independiente. Cuando digo que no sentamos ni ponemos erguido, me refiero a que no es su posición habitual: no utilizamos arneses, ni hamacas, tacatacas o soportes y utilizamos lo menos posible la mochila de porteo y la silleta además de intentarle llevar tumbado cuando está en brazos. Aún así que sepáis que todos los días Jaime pasa algún ratito en posición erguida o inclinada, aunque lo ideal sería que no lo estuviera.

Y ¿qué tiene que ver el juego independiente con el estar sentado? Básicamente porque como el sentarles de manera prematura es una manera de restringirles el movimiento (no hay más que ver lo estáticas que están las piernas en un bebé sentado y lo móviles cuando está tumbado bocarriba) y de hacerles más dependientes del adulto, los bebés no están cómodos y requieren de la presencia adulto. De cualquier manera os dejo por aquí mi vídeo sobre juego independiente en bebés.

De hecho, mantenerles sentados crea el hábito y como ya sabéis por otros artículos que he escrito en este blog, a los bebés les gusta continuar haciendo lo que han hecho hasta el momento y les encantan las rutinas, por lo que si dejas de hacerlo te «pedirán» que les coloques en esa posición. Así que lo mejor es que no les sientes para que no lo pidan.

En cuanto a desarrollo motor, está claro que la posición desde la que se progresa de forma natural es la posición bocarriba. Y esto importante porque, según defendía Pikler, si se hace de forma natural y sin interferencias hay beneficios tanto físicos (en cuanto a facilidad de movimientos) como psicológicos y cognitivos. Al final estamos ayudándoles a conseguir metas de manera independiente, pasito a pasito, teniendo que esforzarse y pasar por las diferentes posiciones (ponerse de lado, darse la vuelta, colocarse sobre los brazos, sobre las rodillas, balancearse a cuatro patas y finalmente sentarse) con paciencia y persistencia. Y la satisfacción de lo conseguido uno mismo es enorme y no hay nada más importante que la motivación intrínseca.

Y es que es importante pasar por todas estas metas en el desarrollo motor: es importante que se gire, es importante que gatee. Para que vaya pasando por todas estas posiciones es crucial no utilizar aparatos como sillas, arneses, tacatacas entre otros, pero tampoco sentarles ya que es una posición muy restrictiva cuando no la adquieren de manera independiente. De hecho no pueden salir de ella sin caerse, lo que no les da confianza ni seguridad. Y lo que os decía más arriba, los niños que juegan sentados porque han sido colocados así tienen movimientos bastante estáticos e inmóviles. No mueven las piernas. Sin embargo si estuviesen tumbados bocarriba, dándose la vuelta y girando sin parar, moviéndose sobre la espalda y doblándose y estirándose para alcanzar objetos el movimiento es mucho mayor. No podemos esperar que nuestros hijos pasen por todas las etapas si no les damos el tiempo ni la libertad para hacerlo.

¡No hay prisa! Si no sientas a tu bebé no tendrá «la necesidad» de hacerlo y no «te pedirá» que le coloques en esa posición. Confía en tu bebé y en su capacidad para conseguir los objetivos. Van a llegar a hacerlo todo, solo necesitan tiempo y paciencia por tu parte.

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