La mente absorbente – Capítulo 13

Como ya os dije en el post introductorio de esta serie, voy a ir contándoos, capítulo a capítulo, la obra de “La mente absorbente” de Maria Montessori. Así que este es el capítulo número 13. Os invito a leer conmigo y hacer de esto un club de lectura donde podamos compartir lo que nos vaya pareciendo.

En este capítulo María Montessori habla de los defectos que se pueden producir a raíz de la adquisición del lenguaje.

El comienzo del habla de todos los idiomas es el mismo: primero comienzan haciendo esfuerzos por hablar, sus primeras interjecciones, exclamaciones. Después juntan dos sonidos y las sílabas se forman y después tres para formar las primeras palabras. Las primeras frases aparecen con poquitas palabras cuyo significado no queda del todo claro. Una vez se pasa esta última etapa se produce una gran explosión en el lenguaje. Y justamente antes de cumplir los dos años empiezan a colocar las palabras en orden y se produce una gran explosión de frases y de pensamientos.

Para poder expresar sus pensamientos, el niño tiene que hacer mucho esfuerzo. Como muchas veces el adulto no entiende lo que quiere decir el niño, aparecen en esta etapa las primeros momentos de rabia y de alterarse. Estas rabietas formas parte de la vida del niño, ya que si todo el esfuerzo que realiza no le lleva a transmitir lo que quiere, aparece la frustración.

La conquista del lenguaje es complicada y es un paso enorme hacia la independencia y termina con la libertad de expresión, pero estos momentos cumbre siempre llevan a su lado el peligro de regresión.

Una de las características de este periodo de la mente absorbente es que toda impresión recibida tiene tendencia a quedarse permanentemente registrada, por lo que si hay obstáculos en este periodo se quedarán permanentemente. La reacción a estos obstáculos se absorbe exactamente igual que todo lo demás en el desarrollo.

Es por esto que en esta etapa no solo tenemos el desarrollo del carácter, sino que también se desarrollan ciertas características psíquicas que los niños manifestaran conforme vayan creciendo. El lenguaje y el caminar son dos cosas que se adquieren en esta etapa. La adquisición de estas dos facultades se produce hasta los dos años y medio y aunque continúan después de esto lo hacen con menor intensidad. Muchos d ellos defectos que presenta la gente adulta están atribuidas a esta época de la vida.

Es importante que esta explosión de expresión de pensamientos vaya acompañada de libertad de expresión ya que está relacionada con la vida futura del adulto. En caso de no ser así se denomina mutismo psíquico y se produce tras una oposición fuerte y persistente que impidió al niño en su día el desarrollar al máximo el lenguaje.

Existen épocas diferentes de adquisición del lenguaje y a cada época le corresponde una posible regresión.

  1. La mecánica de las palabras se adquiere. Regresión posible: tartamudez.
  2. La mecánica de las frases se adquiere. Regresión posible: dudas en la formulación de sus pensamientos.

Estas regresiones están relacionadas con la sensibilidad del niño. Si es sensible para adquirir, también lo es para percibir los obstáculos que sean muy duros para él.

Por todo esto es muy importante esforzarse especialmente en tener comportamientos no violentos. E incluso se debe exagerar, ya que lo que no es violento para nosotros lo puede ser para el niño. Debemos estudiarnos a nosotros mismos. El niño en esta etapa es muy sensible.

No deben reprimirse las rabietas, ya que el niño que las tiene ha encontrado la manera de defenderse y defender sus pensamientos y puede llegar al desarrollo normal, pero cuando un niño reacciona cambiando su carácter esto le puede afectar para el resto de su vida.

De hecho nuestras acciones no solo se reflejan en los comportamientos del niño, sino que aparecerán en el adulto en el que ese niño se va a convertir. Esta época de la vida del niño es muy importante para el resto de su vida y para la humanidad. Es muy importante empezar a estudiar más al niño de esta edad e intentar penetrar en su mente.

Debemos intentar facilitar las cosas al niño a la hora de expresarse y esto será eternamente agradecido por ellos. No con afecto necesariamente sino con esperanza por su parte, ya que ha encontrado a alguien que le puede abrir las puertas al mundo y creará una fuerte relación por encima del afecto.

El niño en esta etapa se caracteriza por una enorme paciencia a la hora de expresarse (a pesar de las rabietas insiste de manera persistente en comunicarse) y por una pasión por el orden (periodo sensible del orden) y esto es algo que tenemos que tener siempre muy en cuenta. Hay una vida mental que no vemos.

  1. La educación en los primeros dos años de vida es de vital importancia para el resto de la vida.
  2. El niño está dotado con una inteligencia enorme de la que no nos damos cuenta.
  3. El niño tiene una sensibilidad extrema que puede acarrear defectos que serán incorporados en su personalidad si les sometemos a cualquier tipo de violencia.

Móviles visuales Montessori

Muchas veces cuando hablamos de la línea de móviles visuales Montessori la gente se confunde con el propósito que tiene en realidad este material para bebés. Y es que comparte nombre con los famosos móviles para bebés que venden en grandes superficies cuyo propósito es justamente el contrario al de los móviles Montessori: entretener, distraer o dormir al bebé.

Los móviles visuales Montessori siguen el desarrollo del niño y sus capacidades visuales en cada momento: empezar a ver los colores, distinguir matices, profundidades y el movimiento de los objetos entre otras cosas. Además ayuda a desarrollar la concentración y es una manera de participar de forma activa en el desarrollo de tu hijo. Utilizar móviles Montessori no va a hacer que tu hijo vea antes o desarrolle capacidades antes de lo que le toca.

El bebé claramente responde a los móviles y coordina cuerpo y movimiento interaccionando con el móvil e incluso intentando tocarlo. Se ve muy fácil si el niño está o no interesado. En el caso de que veas que no lo está, retirar, esperar un par de días y volver a ofrecerlo. Es importante observar y utilizar la intuición.

Los móviles se colocan en la zona de actividad, no en la de sueño ni en el cambiador y es muy buena idea que haya un espejo al lado para que puedan observar sus movimientos y empiecen a coordinarlos. El móvil se coloca a 25-30 cm de la cara del bebé, aunque cuando ya empiezan a mover las manos y querer tocarlo se puede poner más bajito y utilizarlos como móviles táctiles.

Es importante que cuando son pequeños se pongan durante pocos minutos y es muy interesante que el adulto se quede observando el tiempo que estén interaccionando con el móvil para que en el primer momento que haga amago de perder la concentración (mirar hacia otro lado o hacer algún ruidito) se le retire. Si ha llegado a llorar es demasiado tarde.

Por supuesto la guía que yo escribo aquí es completamente orientativa y aproximada en cuanto a edades y tiempo de concentración se refiere. Además los móviles se pueden alternar, por lo que el pasar al siguiente móvil no hace que se descarte directamente el anterior.

El móvil Munari es el primero en la línea de móviles visuales Montessori. Se presenta entre las 2 y las 4 semanas de vida. Al nacer los bebés ven borroso, pero distinguen la luz, el movimiento y los contrastes. Este móvil aguanta unas 3 semanas y los bebés suelen estar como máximo 15 minutos concentrados.

El móvil de los octaedros se presenta entre las 4 y las 6 semanas de vida. En este momento los bebés no distinguen matices, pero si colores vivos. Suele ser un éxito entre los bebés. Como máximo aguantan 20-25 minutos.

El móvil de Gobbi es uno de los más reconocibles de la pedagogía Montessori. Se presenta entre las 6 y las 7 semanas de vida. Es el momento en el que los bebés ya distinguen los matices de un mismo color e introduce la profundidad. La concentración se puede mantener unos 30 minutos.

El móvil de los bailarines es el único que no hemos utilizado con Jaime, ya que no me dio tiempo a hacerlo. Se presenta entre la semana 10 y la semana 14. Representa cuatro figuras humanas bailando en el aire. Está hecho en papel holográfico por lo que se mueve muy fácilmente con la brisa, es muy ligero. Ayuda a empezar a seguir con la mirada objetos. Concentración aproximada 30 minutos.

De las 14 semanas en adelante se pueden presentar móviles visuales más complejos. Recomendable siempre que las imágenes sean reales y que en la medida de lo posible sean objetos que vuelen en la realidad (globos de cumpleaños, globos aerostáticos, pájaros, mariposas, insectos, etc). Es un móvil que ya se presenta con la visión muy madura y les llama mucho la atención.

Grabé en mi canal de Youtube un vídeo relacionado con el tema, que os dejo por aquí por si queréis verlo.

La mente absorbente – Capítulo 12

Como ya os dije en el post introductorio de esta serie, voy a ir contándoos, capítulo a capítulo, la obra de “La mente absorbente” de Maria Montessori. Así que este es el capítulo número 12. Os invito a leer conmigo y hacer de esto un club de lectura donde podamos compartir lo que nos vaya pareciendo.

En este capítulo María Montessori habla de cómo el niño adquiere el lenguaje y de la evolución tanto en el subconsciente como de manera consciente.

Claramente podemos observar dos partes en el desarrollo del lenguaje, una que escucha los sonidos y otra que los articula. Esta segunda parte se desarrolla más despacio y por lo tanto se comienza a utilizar después de la primera, ya que son los sonidos los que provocan el movimiento para hablar. Es necesario que el bebé oiga el lenguaje antes de reproducirlo.

Es curioso como el oído solo responde y actúa a la lengua hablada y luego el cerebro llega a reproducirlo de igual manera. Sin embargo el resto de sonidos o ruidos que escucha a su alrededor no son absorbidos ni reproducidos. La naturaleza ha construido unos centros capaces de aislar el lenguaje que utilizamos los humanos y esto es algo que nos caracteriza.

Como lo que ocurre durante los primeros 3 años de vida se absorbe y acaba formando parte del niño por poseer la mente absorbente, los sonidos del lenguaje se fijan en el subconsciente. Después de fijarse aparecen las sílabas, las palabras, después hace aparición la gramática y distingue entre palabras: primero los sustantivos, después adjetivos, conjunciones y adverbios, más tarde los verbos en infinitivo para después conjugarlos y por último los prefijos y sufijos además de todas las excepciones.

Una vez que empieza a utilizar el lenguaje hablado lo hace de forma más que correcta. En los dos primeros años de vida se va despertando la consciencia y de repente se convierte en dominante y lo quiere controlar todo.

A los 4 meses el niño percibe el lenguaje y mira con intensidad cuando las personas hablamos. Ya empezamos a ver en ello algo de consciencia. A los 6 meses, empieza a producir sus primeros sonidos. A los 10 meses el niño se da cuenta de que el lenguaje tiene un propósito y se da cuenta de que algunos de los sonidos que se realizan son dirigidos a él. Al final del primer año crea el lenguaje, a pesar de que en ese momento tampoco dice muchas cosas y nosotros no nos damos cuenta porque balbucea.

Con un año de vida empieza a decir sus primeras palabras intencionadas, lo que significa que hay consciencia e inteligencia. El niño se da cuenta de que el lenguaje se refiere a su entorno y empieza a perfeccionarlo. Sin embargo es en esta época donde surgen frustraciones, ya que a pesar de ser consciente la mecánica no le acompaña y no es capaz de expresar lo que quiere.

Una de las cosas que hay que tener claras es que ya que el niño tiene conocimientos gramaticales, es importante que le hablemos correctamente para ayudarle con el análisis de las frases. Está muy bien que el niño nos acompañe siempre y nos vea mantener conversaciones y hablar con otras personas para que reciba la ayuda que necesita en el análisis del lenguaje.

Al año y medio el niño reconoce que cada objeto tiene un nombre, pero desafortunadamente con una sola palabra no se puede expresar una idea, así que tiene que hacerse entender con frases de una sola palabra, lo cual es complicado. De hecho incluso hacen ciertas abreviaciones o se comen sílabas al hablar. Sin embargo un niño de año y medio es capaz perfectamente de entender una conversación completa y su sentido.

Debemos tener especial cuidado de que el niño tenga experiencias con el mejor lenguaje.

Beneficios de los pañales de tela

Llevamos dos meses ya utilizando los pañales de tela y tenía muchas ganas de contaros los beneficios de su uso, ya que para mi, por ahora casi todo son ventajas. Ya publiqué un vídeo contándoos nuestra experiencia con consejos para lavarlos, así que os recomiendo que paséis por allí si os apetece saber más.

  • Ahorro económico: para mi la principal ventaja y por lo que compré los pañales. Yo tengo un solo set de 10 pañales de tela (la mitad de lo que aparece en la imagen) y me costó alrededor de 120 euros. Al ser pañales evolutivos van desde los 3,5kg hasta los 16kg, por lo que en principio no tenemos que comprar diferentes tallas. La realidad es que si queremos ir 100% con pañales de tela deberíamos comprar un set más que es lo que la mayoría de las personas que utilizan pañales de tela recomiendan, pero para el uso que estamos dando ahora mismo y el calorcito del verano que seca muy rápido, nos estamos apañando perfectamente.
  • Medio ambiente: esta es otra de las principales ventajas. Y es que ahora que soy consciente de este beneficio soy mucho más consciente cada vez que tiro un pañal de plástico. Sobre todo si es de estos pañales que tampoco están muy llenos. Yo es que soy partidaria de cambiarles en cuanto se hacen pis, para hacerles más conscientes de que la sensación de mojado no es la normal, de cara a la retirada del pañal y es por esto que gastamos al día unos 8 pañales, lo cual es una locura. Si que es cierto que los pañales de tela se tienen que lavar y se gasta agua, pero en la fabricación de los pañales de plástico se gasta más.
  • Ni un escape: no se si es que yo utilizo los pañales de marca blanca de Lidl o que, pero la verdad es que estamos teniendo muchos escapes con ellos. También es cierto que ha estado unos días con antibiótico y ya me avisó la pediatra de que iba a tener diarrea, pero no hay manera de contenerlo. Tan pronto se sale todo por la espalda, que se sale por las piernas. En cambio con los pañales de tela y en la misma situación de tripas sueltas no hemos tenido ningún escape. Eso si, es imprescindible que se coloque correctamente.
  • Nada de rojeces: y esto es algo que me sorprende, ya que pensaba que al ser tela estarían más húmedos y por lo tanto tendrían más dermatitis de pañal, pero nada más lejos de la realidad. De hecho creo que el plástico de los pañales desechables le provoca más rojeces que los de tela y es que con el calor que hace tiene sentido.
  • Comodidad para el bebé: sinceramente creo que a él le gustan mucho más. Y es normal, ya que con lo incómodo que es llevar una compresa, no me puedo imaginar el pañal. Los pañales de tela, sobre todo los evolutivos, son bastante voluminosos, por lo que puede ser que necesites utilizar ropa una talla más grande, pero aún así son mucho más cómodos para ellos.
  • Ayuda a la retirada del pañal: a esto todavía no hemos llegado, pero al tener la sensación de mojado, cosa que con los de plástico no ocurre, es más habitual que esto les ayude a querer quitarse el pañal antes.

Para mi estos son los principales beneficios de los pañales de tela. Si se te ocurre alguno más cuéntamelo en comentarios.

Y tú ¿utilizas pañales de tela con tu bebé?

La mente absorbente – Capítulo 11

Como ya os dije en el post introductorio de esta serie, voy a ir contándoos, capítulo a capítulo, la obra de “La mente absorbente” de Maria Montessori. Así que este es el capítulo número 11. Os invito a leer conmigo y hacer de esto un club de lectura donde podamos compartir lo que nos vaya pareciendo.

En este capítulo Montessori habla del desarrollo del lenguaje y analiza cómo se realiza la adquisición de esta facultad tan representativa de la raza humana.

El lenguaje es la base de la vida humana. Es la manera que tenemos de socializar y de convertirnos en civilización. Distingue a la humanidad. Nos hace unirnos para poder tomar decisiones inteligentes todos juntos ya que para ello es necesario que nos entendamos y esto es posible a través del lenguaje.

En realidad, lo que da sentido a un determinado conjunto de sonidos es el hecho de que nos hemos puesto de acuerdo en que esa combinación representa una determinada idea. El lenguaje es la expresión del acuerdo entre un grupo de personas y sólo ese grupo de personas es capaz de entenderlo, mientras que otro grupo representa esa idea con sonidos diferentes. El lenguaje cambia con el desarrollo del ser humano y por eso se ha ido complicando a lo largo del tiempo. De hecho los sonidos son pocos, pero se pueden unir de muchas maneras diferentes para hacer diferentes palabras.

¡Y cuántas palabras conocemos! Se requiere de una gran memoria para recordar todas las palabras y las ideas que representan. Una vez que tenemos las palabras, utilizamos una combinación de ellas para expresar un pensamiento y hay ciertas reglas para que la persona que escucha sepa exactamente lo que pensamos.

El lenguaje es una facultad que es inherente al ser humano, pero que va más allá de la naturaleza, ya que está producido por la inteligencia. El niño absorbe el lenguaje y es un proceso que tiene bastante misterio. Nos puede parecer complicadísimo aprender un idioma nuevo, pero curiosamente personas analfabetas nacidas en ese país han sido capaces de hablarlo.

Llegamos a la conclusión de que tenemos que hablar de desarrollo del lenguaje y no de aprendizaje. El lenguaje se desarrolla de manera natural y espontánea. Y ocurre de la misma manera en países con lenguas complicadas y difíciles. Existe primero un periodo en el que solo se dicen sílabas, después comienzan a decir palabras y finalmente utilizan toda la sintaxis y la gramática de su lengua. Tenga las excepciones que tenga el lenguaje, el niño que lo absorbe las aprende y las usa.

De hecho el niño construye el idioma en sí mismo y será capaz de hablar la cantidad que sea de idiomas siempre que estén en su entorno de manera natural. Esta construcción no es un trabajo consciente si no que es completamente subconsciente.

Una cosa que se ha observado al estudiar el desarrollo del lenguaje en niños es que a pesar de que externamente parece que no avanzan, internamente se está haciendo un gran trabajo. Por ejemplo, el niño comienza a decir las sílabas y está durante meses simplemente pronunciando sílabas y parece que no hay progreso externamente. Y de repente dice la primera palabra y se mantiene con dos o tres palabras durante un tiempo también. No hay un progreso palabra a palabra, sino que de repente explota sin ninguna razón ni porque se le haya enseñado y empieza a decir palabras perfectamente pronunciadas. En tres meses los niños son capaces de usar con facilidad sustantivos, sufijos, prefijos y verbos y todo esto ocurre al final del segundo año de vida.

Después de los dos años sigue habiendo explosiones de lenguaje hasta que completa la expresión del lenguaje de su grupo (según raza, nivel social, etc). Tras los dos años y medio el lenguaje se sigue desarrollando pero ya no hay aprendizajes explosivos. Este periodo va hasta los cinco años y aprende muchas palabras y perfecciona la construcción de las frases. Si el niño está en un entorno de pocas palabras solo utilizará esas pocas y si está en un entorno de vocabulario rico lo absorberá todo.

El niño de dos años y medio sabe unas doscientas palabras, mientras que el de cinco sabe miles de palabras y todo esto ocurre sin profesor y de manera espontáneo. Así, nos podemos dar cuenta de que primero hay una actividad subconsciente que prepara para el lenguaje y que luego da paso de manera gradual a la parte consciente.

Autonomía y niños – Vida práctica

Para las personas que ya conocéis la pedagogía Montessori, sabéis que en el primer plano, de los 0 a los 6 años, existe el área de la vida práctica y es una de las áreas que más fácilmente se puede llevar al hogar. Este tipo de tareas atraen mucho a los niños y es muy importante en cuanto a su independencia.

Hay muchas veces que resulta complicado incluirles, sobre todo porque en cuanto empieces seguro que te va a pedir participar en todo, así que lo más importante de todo es que el entorno esté preparado. Por supuesto que si es posible es maravilloso el poder disponer de cocinas pequeñas y todo a su tamaño, pero también puedes adaptar lo que tengas. Para beber agua de manera independiente se pueden utilizar vasos de chupito y para limpiar la mesa se puede utilizar un cepillo de frotar las uñas.

Cuanto más dejes a su alcance las actividades de vida práctica mejor: coloca plantas, para que puedan regarlas, trapos en la cocina, para que puedan limpiar si se cae algo y sus utensilios en un cajón bajo para que pueda poner la mesa. De esta manera la vida práctica es asequible para cualquiera y no te hacen falta materiales ni bandejas específicas de actividades de vida práctica.

Es importante saber que el trabajo de Maria Montessori era acercar la casa al aula y no el aula a la casa, por lo que si tenemos oportunidades reales para que cocinen, corten con cuchillo o limpien una mesa no es necesario colocar la actividad de manera específica en sus estanterías.

Otra manera de facilitar las cosas es pensar realmente los pasos necesarios para hacer determinada acción y estar segura de que sabe hacerlos todos antes de proponerle una actividad, para que las posibilidades de frustración sean bajas. En caso de que haya alguno de los pasos que no controle, trabájalo de manera aislada.

Uno de los trucos que a mi más me sirven en este sentido, y que fue idea de Nicole, de The Kavanaugh Report, es no preguntar las cosas sino remarcarlas. «Hay un montón de migas en suelo» «Falta papel higiénico en el baño» «La luz del salón ha quedado encendidas». De esta manera Mateo sabe lo que hay que hacer, pero decide si lo hace o no lo que le empodera y evita problemas.

Y tú, ¿dejas que tu hijo te ayude?

La mente absorbente – Capítulo 10

Como ya os dije en el post introductorio de esta serie, voy a ir contándoos, capítulo a capítulo, la obra de “La mente absorbente” de Maria Montessori. Así que este es el capítulo número 10. Os invito a leer conmigo y hacer de esto un club de lectura donde podamos compartir lo que nos vaya pareciendo.

Este capítulo se llama «Los cuidados al comienzo de la vida» y resume perfectamente lo que deberíamos hacer y cómo deberíamos actuar durante los primeros meses de vida del niño.

Algo que ha quedado claro hasta ahora es que la mente absorbente se orienta en el espacio, por lo que es importante la preparación del entorno que va a rodear al recién nacido para ayudarle en su absorción, para que se sienta atraído por él, ya que el progreso, el crecimiento y el desarrollo del niño depende de su amor por este entorno.

El bebé debe permanecer en contacto con la madre lo máximo posible y el entorno no puede ser un obstáculo para esto: buena temperatura, sin mucha luz ni ruido. El trato al niño debe ser con cuidado y hay que ser suaves en nuestros movimientos. El bebé se tiene que tocar lo menos posible, no vestirle mucho. Para desplazarle se puede utilizar un pequeño colchón que le mantenga en posición horizontal.

El bebé está ahora fuera del vientre de la madre, pero el resto tiene que ser igual. Tienen que estar en comunicación próxima y el magnetismo tiene que permanecer intacto. Después de algo de tiempo, el bebé y la madre pueden salir del «aislamiento» a la sociedad. La costumbre de que todos los familiares visiten al bebé nada más nacer debe terminar.

Una vez que el primer periodo ha terminado, el niño se adapta felizmente al entorno sin problemas y va independizándose poco a poco. Recibe al entorno y lo absorbe hasta que se acostumbra a él.

Las primeras actividades que realiza el bebé las realiza a través de los sentidos. Los ojos del niño son muy activos, no es un niño pasivo. Recibe impresiones, pero es activo. Los sentidos trabajan para el niño absorbiendo todo lo que tiene a su alrededor sin límites y ocurre una reacción psico-química que hace que estas impresiones se conviertan en parte de él.

De hecho estas impresiones que recibe del entorno le transforman para adaptarse lo mejor posible al entorno. Durante la infancia el bebé adquiere las características que le van a distinguir como el lenguaje, la religión, el carácter, etc. Y todo esto va a depender del entorno y su adaptación a él. Por lo tanto el niño necesita al entorno para desarrollarse completamente.

El entorno de un bebé tiene que ser el mundo al completo. Si queremos que hable un idioma, tiene que estar con gente que lo hable, si queremos que adquiera una facultad en particular tiene que estar entre personas que tengan esas facultades. El niño que está entre gente culta que usa muchas palabras y que tiene un comportamiento más refinado adquirirá mayor lenguaje y mayor refinamiento que un niño que no lo esté.

Si el niño se mantiene en el interior de la vivienda o incluso en guarderías mucho tiempo hay serios obstáculos en el crecimiento normal y el desarrollo. Serios retrasos e insatisfacciones. Hambre psicológica que tiene un efecto negativo a largo plazo.

En cuanto el niño puede salir fuera, deberíamos llevarle con nosotros todo el tiempo para dejarle ver lo máximo posible. Debe estar con nosotros cuando hablamos con nuestros amigos o familiares. Que vea cómo hacemos las cosas, que escuche conversaciones. No las va a absorber de forma consciente, pero si ve gente hablando a su alrededor, comiendo, etc recibe una impresión inconsciente que le ayudará en su crecimiento.

Si nos damos cuenta de que el niño se ha interesado en algo, hay que pararse y dejarle examinar lo que sea que le ha llamado la atención tanto tiempo como sea necesario.

El único remedio para niños mentalmente hambrientos es sacarles fuera de la prisión y dejarles entrar en la sociedad.