La mente absorbente – Capítulo 13

Como ya os dije en el post introductorio de esta serie, voy a ir contándoos, capítulo a capítulo, la obra de “La mente absorbente” de Maria Montessori. Así que este es el capítulo número 13. Os invito a leer conmigo y hacer de esto un club de lectura donde podamos compartir lo que nos vaya pareciendo.

En este capítulo María Montessori habla de los defectos que se pueden producir a raíz de la adquisición del lenguaje.

El comienzo del habla de todos los idiomas es el mismo: primero comienzan haciendo esfuerzos por hablar, sus primeras interjecciones, exclamaciones. Después juntan dos sonidos y las sílabas se forman y después tres para formar las primeras palabras. Las primeras frases aparecen con poquitas palabras cuyo significado no queda del todo claro. Una vez se pasa esta última etapa se produce una gran explosión en el lenguaje. Y justamente antes de cumplir los dos años empiezan a colocar las palabras en orden y se produce una gran explosión de frases y de pensamientos.

Para poder expresar sus pensamientos, el niño tiene que hacer mucho esfuerzo. Como muchas veces el adulto no entiende lo que quiere decir el niño, aparecen en esta etapa las primeros momentos de rabia y de alterarse. Estas rabietas formas parte de la vida del niño, ya que si todo el esfuerzo que realiza no le lleva a transmitir lo que quiere, aparece la frustración.

La conquista del lenguaje es complicada y es un paso enorme hacia la independencia y termina con la libertad de expresión, pero estos momentos cumbre siempre llevan a su lado el peligro de regresión.

Una de las características de este periodo de la mente absorbente es que toda impresión recibida tiene tendencia a quedarse permanentemente registrada, por lo que si hay obstáculos en este periodo se quedarán permanentemente. La reacción a estos obstáculos se absorbe exactamente igual que todo lo demás en el desarrollo.

Es por esto que en esta etapa no solo tenemos el desarrollo del carácter, sino que también se desarrollan ciertas características psíquicas que los niños manifestaran conforme vayan creciendo. El lenguaje y el caminar son dos cosas que se adquieren en esta etapa. La adquisición de estas dos facultades se produce hasta los dos años y medio y aunque continúan después de esto lo hacen con menor intensidad. Muchos d ellos defectos que presenta la gente adulta están atribuidas a esta época de la vida.

Es importante que esta explosión de expresión de pensamientos vaya acompañada de libertad de expresión ya que está relacionada con la vida futura del adulto. En caso de no ser así se denomina mutismo psíquico y se produce tras una oposición fuerte y persistente que impidió al niño en su día el desarrollar al máximo el lenguaje.

Existen épocas diferentes de adquisición del lenguaje y a cada época le corresponde una posible regresión.

  1. La mecánica de las palabras se adquiere. Regresión posible: tartamudez.
  2. La mecánica de las frases se adquiere. Regresión posible: dudas en la formulación de sus pensamientos.

Estas regresiones están relacionadas con la sensibilidad del niño. Si es sensible para adquirir, también lo es para percibir los obstáculos que sean muy duros para él.

Por todo esto es muy importante esforzarse especialmente en tener comportamientos no violentos. E incluso se debe exagerar, ya que lo que no es violento para nosotros lo puede ser para el niño. Debemos estudiarnos a nosotros mismos. El niño en esta etapa es muy sensible.

No deben reprimirse las rabietas, ya que el niño que las tiene ha encontrado la manera de defenderse y defender sus pensamientos y puede llegar al desarrollo normal, pero cuando un niño reacciona cambiando su carácter esto le puede afectar para el resto de su vida.

De hecho nuestras acciones no solo se reflejan en los comportamientos del niño, sino que aparecerán en el adulto en el que ese niño se va a convertir. Esta época de la vida del niño es muy importante para el resto de su vida y para la humanidad. Es muy importante empezar a estudiar más al niño de esta edad e intentar penetrar en su mente.

Debemos intentar facilitar las cosas al niño a la hora de expresarse y esto será eternamente agradecido por ellos. No con afecto necesariamente sino con esperanza por su parte, ya que ha encontrado a alguien que le puede abrir las puertas al mundo y creará una fuerte relación por encima del afecto.

El niño en esta etapa se caracteriza por una enorme paciencia a la hora de expresarse (a pesar de las rabietas insiste de manera persistente en comunicarse) y por una pasión por el orden (periodo sensible del orden) y esto es algo que tenemos que tener siempre muy en cuenta. Hay una vida mental que no vemos.

  1. La educación en los primeros dos años de vida es de vital importancia para el resto de la vida.
  2. El niño está dotado con una inteligencia enorme de la que no nos damos cuenta.
  3. El niño tiene una sensibilidad extrema que puede acarrear defectos que serán incorporados en su personalidad si les sometemos a cualquier tipo de violencia.

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