Dentición en bebés – 3 trucos para ayudarle

Ya ha habido varias veces que os he hablado en mi canal de Youtube que me da la sensación de que Jaime está con los dientes. La realidad es que a pesar de que hace por lo menos dos meses que «empezó» todavía no ha roto ninguno, pero Jaime sigue rabioso, con ganas de morder y con mucha baba.

Y como estamos aprendiendo mucho, me apetecía contaros un poco qué es lo que estamos haciendo nosotros para facilitarle un poco esta época de manera respetuosa.

  1. Ofrecerle mordedores: La manera en la que hacemos esto es dándole opciones, no simplemente metiéndole uno en la boca. Cuando le veo que quiere morder algo que no es adecuado (un juguete de su hermano, mi pelo, su mano o un paquete de toallitas) le digo algo así como: «Veo que tienes ganas de morder. El paquete de toallitas no es para morder. Te voy a traer algo para que puedas hacerlo.» En ese momento le ofrezco dos mordedores o objetos que sean más seguros para morder y los pongo delante de su cara suficientemente separados. En principio con su mirada (y depende de la edad las manos) podréis saber cuál ha elegido. Si no tiene el agarre suficientemente ejercitado, se lo colocais en la mano. en caso contrario él mismo lo agarrará y se lo llevará a la boca.
  2. Acompañarle en las frustraciones: Con los mordedores hay veces que les entra una rabia terrible, y gritan y se frustran por no conseguir aliviar el dolor. La mentalidad debe ser la de acompañar en la emoción y no tanto solucionarla. «Veo que estás enfadado. Te gustaría poder morder con más fuerza ese pez.» Y nada más. Ni sujetárselo, ni metérselo más para dentro. Nada. Muchas veces los niños con sentirse comprendidos es suficiente.
  3. Hazle un masajito en las encías: Lo importante con los bebés es tener pies a diferentes momentos. Por ejemplo, cuando quiero empezar a hacer yoga con Jaime, froto las manos encima de su pecho. Si sonríe o mueve las extremidades se que le apetece, si no lo hace se que no. Pues lo mismo con el masajito. Buscad un gesto que no hagáis habitualmente para que sepa que es el pie a hacer un masaje. Un circulito en la barbilla, tocarle las mejillas. Al principio no lo entenderá hasta que lo hagas varias veces y luego será completamente capaz de comunicarte si le apetece o no. En el momento del masaje, movimientos circulares con ligera presión.

Y estos son mis 3 trucos para facilitarles la salida de los dientes desde la crianza respetuosa.

¿Tienes algún truco para ayudar a tu bebé?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *