La mente absorbente – Capítulo 3

Como ya os dije en el post introductorio de esta serie, voy a ir contándoos, capítulo a capítulo, la obra de “La mente absorbente” de Maria Montessori. Así que este es el tercer capítulo. Os invito a leer conmigo y hacer de esto un club de lectura donde podamos compartir lo que nos vaya pareciendo.

Una de las cosas claras a día de hoy, y no necesariamente de fuentes provenientes de Montessori, es que hay diferentes psiques y diferentes tipos de mentes en los diferentes periodos de la vida, que se corresponden con diferentes fases en el desarrollo del cuerpo.

El primer periodo va del nacimiento a los 6 años y se puede dividir en dos subfases: de 0 a 3 y de 3 a 6 años. En estas dos subfases la mente es la misma, pero en la segunda (de 3 a 6 años) el niño es más accesible para el adulto. Se considera que a los 6 años el niño tiene la inteligencia suficiente para ser admitido en el colegio.

El segundo periodo va de los 6 a los 12 años. Este es un periodo de crecimiento, pero sin transformación.

El tercer periodo va de los 12 a los 18 años, que es una época de transformación muy fuerte y recuerda al primer periodo y también se divide en dos subfases: de los 12 a los 15 y de los 15 a los 18 años. Después de los 18 años la persona se considera completamente desarrollada.

Es curioso como esto se ha visto también reflejado en la educación tradicional, ya que hasta los 6 años la educación no es obligatoria. De 6 a 12 años es la primaria, de los 12 a los 15 la ESO y por último el Bachiller.

Como os comentaba en el anterior artículo de esta serie, a día de hoy se da mayor importancia a la educación dada en la universidad. Sin embargo la etapa más importante de la vida es la que va del nacimiento a los 6 años, ya que es en esta etapa cuando la inteligencia se forma, ya que partimos de no existir.

Esta manera de aprender que tiene el niño nos hace pensar que tiene una mente distinta a la del adulto, que desde luego es inconsciente en la manera de aprender. Mientras posee esta mente, el niño consigue muchísimas cosas. Tiene un poder que le da una sensibilidad especial para fijarse en la cosas de su entorno con mucho interés y entusiasmo hasta que las incluye en sí mismo.

A este tipo de mente Maria Montessori le llamaba «La Mente Absorbente» y es una mente privilegiada. Sea lo que sea que haya en su entorno se convierte en parte de su mente simplemente perteneciendo a él. Poco a poco el niño es consciente y empieza a absorberlo todo de forma consciente. En el momento en el que la mente pasa de inconsciente a consciente, todo lo que quiere aprender cuesta mucho más.

El niño se convierte en persona utilizando sus manos, sus experiencias, primero a través del juego y después a través del trabajo. «Las manos son el instrumento de la inteligencia humana.»

Es así como se adapta su tiempo y a su entorno. Con esta maravillosa mente absorbente. Construye su mente, para después construir su memoria, para después construir la comprensión, el razonamiento… Y así poco a poco hasta que cumple 6 años. A los 6 años se supone que tiene la capacidad de escuchar y por lo tanto puede entrar al colegio.

A pesar de que es una mente absorbente inconsciente y de que no podemos enseñarle nada, si podemos ayudarle en su trabajo y sobre todo no ponerle obstáculos. Pero no ayudamos a su debilidad, ayudamos a su fuerza.

La mente absorbente – Capítulo 2

Como ya os dije en el post introductorio de esta serie, voy a ir contándoos, capítulo a capítulo, la obra de “La mente absorbente” de Maria Montessori. Así que este es el segundo capítulo. Os invito a leer conmigo y hacer de esto un club de lectura donde podamos compartir lo que nos vaya pareciendo.

Este capítulo es uno de estos que abre los ojos. La frase que resume, básicamente toda la idea de este capítulo es: «La educación hoy en día no forma una inteligencia capaz de visualizar la época y los problemas del tiempo en el que vive.»

Durante estas páginas Maria Montessori habla de la importancia de extender la educación a toda la vida y que es algo posible de hacer con éxito. La educación tiene que ayudar y proteger la vida y nunca aislarse de la sociedad, que es justamente lo que ocurre con las personas que se están educando hoy en día. Y es curioso porque nos preparamos para la vida quedándonos fuera de la vida.

Esto se ve claramente cuando salimos de la universidad, que curiosamente, a pesar de habernos formado durante mucho tiempo, nadie quiere trabajar con nosotros porque necesitamos experiencia. Claramente no estamos preparados para la vida.

Llama especialmente la atención la despreocupación que hay con los niños de 0 a 6 años y Maria remarca como se les llama preescolares. No son cuestión del colegio, están antes del colegio. Estos niños pertenecen a sus familias y parecen no interesar.

En este momento pasa a hacer una relación muy lógica: la educación debería basarse en el conocimiento de la vida, y por lo tanto, si se hace así, el recién nacido adquiere una gran importancia. Si queremos ayudar a la vida, tendremos que entender las leyes que rigen la vida y para esto es muy importante observar, observar y observar al recién nacido.

Si damos educación para la vida, hay que darla desde el nacimiento y debe tener autoridad sobre la sociedad. Por supuesto las familias tienen que hacer su parte, pero si la familia no tiene medios suficientes es imprescindible que la sociedad no sólo les de conocimientos sino medios para educar a los niños. El niño no debe ser abandonado por el estado.

La educación para la vida afecta no solo al niño, sino también a los padres y madres y por supuesto al estado.

Esta visión del niño nos hace darnos cuenta de que en este periodo, de los 0 a los 6 años el ser humano se crea, ya que al nacer no hay nada. Es importante, de todas formas, darse cuenta de que no está vacío a la espera de que le demos conocimiento sino que se crea a si mismo. «Toda persona es formada por el niño que un día fue.» El niño toma lo que necesita del entorno para darse forma, pero necesita ayuda de su padre y su madre, que ayudan en esta construcción para que sea buena.

Por todo esto podemos llegar fácilmente a la conclusión de que si mejoramos las condiciones de vida de aquel que está formando al hombre (el niño), llegaremos a una mejor humanidad en su totalidad, ya que ayudamos a su construcción.

Es claramente una manera revolucionaria de ver la educación, dando especial importancia al niño desde el nacimiento hasta los 6 años y restando importancia al universitario, que parece ocupa nuestra mente como el más importante para la formación del ser humano del futuro.

La mente absorbente – Capítulo 1

Como ya os dije en el post introductorio de esta serie, voy a ir contándoos, capítulo a capítulo, la obra de «La mente absorbente» de Maria Montessori. Así que este es el primer capítulo. Os invito a leer conmigo y hacer de esto un club de lectura donde podamos compartir lo que nos vaya pareciendo.

En este primer capítulo se habla sobre todo de la importancia de los primeros años de vida y de cómo la mente los dos primeros años de vida es completamente diferente a la del adulto.

Los niños tienen una naturaleza psíquica especial. Tiene un tipo de mente que absorbe conocimiento y se la enseña a sí mismo. Al finalizar los dos primeros años de vida el niño se ha adaptado al lugar en el que vive, comprende el lenguaje y ha aprendido a andar entre otras cosas y todo sin que nosotros se lo pudiéramos enseñar. Tiene un maestro interno muy escrupuloso y es así viva en el lugar que viva de la Tierra.

Esta no capacidad del adulto para enseñar al niño hasta los dos años es una manera de proteger al niño de la inferencia de la inteligencia humana, dándole la posibilidad de hacer su propia construcción psíquica antes de que se le pueda influir externamente.

Está claro, por tanto, que todo lo que somos a día de hoy es resultado del trabajo que hemos realizado durante estos dos primeros años. Las facultades más importantes se construyen en esta etapa también. Toda nuestra inteligencia se construye en estos años en los que no podemos enseñar al niño.

Una vez que cumple los tres años, ya se han sentado las bases de la personalidad y se necesita la ayuda externa, la ayuda del colegio. Sin embargo, no se ha perdido esta habilidad de absorber del entorno.

La educación que se de a partir de este momento debe ayudarle a desarrollar esos poderes psíquicos inherentes al individuo humano. La educación no debe ser lo que el profesor de, sino que es un proceso natural llevado a cabo por el ser humano. No se adquiere escuchando palabras sino con experiencias en el entorno. El papel del profesor es preparar diferentes actividades colocadas en un entorno preparado y actuar como sirviente de una persona que está realizando un gran trabajo.

Es por todo esto que Maria cree que el enfoque de la educación debe ser el adulto que queremos construir ya que este adulto comienza su desarrollo desde el nacimiento e incluso antes del nacimiento.

Bajo mi punto de vista la idea más interesante que desarrolla Montessori en este capítulo es la idea de que la educación se debe basar en experiencias y no en conocimientos y que hay que tener en mente que el centro de la educación es el adulto que queremos construir.

¡Empieza fuerte!

Pedagogía Montessori – La mente absorbente

Después de muchos mensajes diciéndome que os cuesta entender las bases de la pedagogía Montessori, he decidido hacer un club de lectura para analizarla un poquito más en detalle.

Y por supuesto no podía empezar de otra manera que no fuera con La Mente Absorbente. Este libro justamente si que está en castellano, pero es difícil de encontrar, así que os dejo el link aquí en inglés. La idea es que voy a leer y comentar lo que lea de cada capítulo todos los jueves aquí, así que las que tengáis el libro y queráis comentar, bienvenidas sois. Y las que no leáis en inglés o prefiráis ver la visión que tengo sobre cada capítulo bienvenidas también. La idea es poder acercar esta pedagogía poquito a poquito e ir contándoos capítulo a capítulo este libro tan básico para entenderlo todo bien.

Es una idea que me ha dado @agratefulmama que está haciendo una cosa parecida en instagram.

En principio iré alternándolo con otro tipo de artículos, pero si veo que os gusta le dedicaré su propio día aparte de martes y jueves, que es cuando escribo por aquí.

¡Os animo a uniros! El jueves que viene os contaré sobre el primer capítulo.

¿Habéis leído ya The Absorbent Mind?