Por qué no deberías sentar a tu bebé

Uno de los mayores cambios que he hecho con respecto a la manera de actuar con Jaime en comparación con Mateo, que ya tiene casi cuatro años, es el «dejarle hacer» en lo que a desarrollo motor se refiere. Y en este sentido ni sentamos ni ponemos bocabajo a Jaime. En este artículo me voy a centrar en el por qué no le sentamos, pero la mayoría de los motivos son compartidos con el por qué no le ponemos bocabajo.

Se que para muchas personas esta manera de verlo puede parecer chocante y estoy segura que habrá mucha gente en contra, pero quiero que quede claro que no intento convencer a nadie ni muchísimo menos, sino que os invito a leer y adoptar la forma que mejor cuadre con vuestra manera de ver las cosas y lo que creáis que es lo mejor para vuestros bebés.

La principal razón por la que no sentamos ni ponemos en una posición erguida a Jaime es el juego independiente. Cuando digo que no sentamos ni ponemos erguido, me refiero a que no es su posición habitual: no utilizamos arneses, ni hamacas, tacatacas o soportes y utilizamos lo menos posible la mochila de porteo y la silleta además de intentarle llevar tumbado cuando está en brazos. Aún así que sepáis que todos los días Jaime pasa algún ratito en posición erguida o inclinada, aunque lo ideal sería que no lo estuviera.

Y ¿qué tiene que ver el juego independiente con el estar sentado? Básicamente porque como el sentarles de manera prematura es una manera de restringirles el movimiento (no hay más que ver lo estáticas que están las piernas en un bebé sentado y lo móviles cuando está tumbado bocarriba) y de hacerles más dependientes del adulto, los bebés no están cómodos y requieren de la presencia adulto. De cualquier manera os dejo por aquí mi vídeo sobre juego independiente en bebés.

De hecho, mantenerles sentados crea el hábito y como ya sabéis por otros artículos que he escrito en este blog, a los bebés les gusta continuar haciendo lo que han hecho hasta el momento y les encantan las rutinas, por lo que si dejas de hacerlo te «pedirán» que les coloques en esa posición. Así que lo mejor es que no les sientes para que no lo pidan.

En cuanto a desarrollo motor, está claro que la posición desde la que se progresa de forma natural es la posición bocarriba. Y esto importante porque, según defendía Pikler, si se hace de forma natural y sin interferencias hay beneficios tanto físicos (en cuanto a facilidad de movimientos) como psicológicos y cognitivos. Al final estamos ayudándoles a conseguir metas de manera independiente, pasito a pasito, teniendo que esforzarse y pasar por las diferentes posiciones (ponerse de lado, darse la vuelta, colocarse sobre los brazos, sobre las rodillas, balancearse a cuatro patas y finalmente sentarse) con paciencia y persistencia. Y la satisfacción de lo conseguido uno mismo es enorme y no hay nada más importante que la motivación intrínseca.

Y es que es importante pasar por todas estas metas en el desarrollo motor: es importante que se gire, es importante que gatee. Para que vaya pasando por todas estas posiciones es crucial no utilizar aparatos como sillas, arneses, tacatacas entre otros, pero tampoco sentarles ya que es una posición muy restrictiva cuando no la adquieren de manera independiente. De hecho no pueden salir de ella sin caerse, lo que no les da confianza ni seguridad. Y lo que os decía más arriba, los niños que juegan sentados porque han sido colocados así tienen movimientos bastante estáticos e inmóviles. No mueven las piernas. Sin embargo si estuviesen tumbados bocarriba, dándose la vuelta y girando sin parar, moviéndose sobre la espalda y doblándose y estirándose para alcanzar objetos el movimiento es mucho mayor. No podemos esperar que nuestros hijos pasen por todas las etapas si no les damos el tiempo ni la libertad para hacerlo.

¡No hay prisa! Si no sientas a tu bebé no tendrá «la necesidad» de hacerlo y no «te pedirá» que le coloques en esa posición. Confía en tu bebé y en su capacidad para conseguir los objetivos. Van a llegar a hacerlo todo, solo necesitan tiempo y paciencia por tu parte.

Trucos que harán tu lactancia más fácil

Ahora que ya Jaime ha pasado los tres meses, siento que la lactancia está más asentada y que estoy más cómoda dando consejos, me voy a dar la licencia de contaros cuáles son mis trucos para facilitar la lactancia.

De cualquier manera os recomiendo que si tenéis algún problema acudáis a una asesora de lactancia o a grupos de lactantes en general, que os sabrán aconsejar muchísimo mejor que yo si tenéis dudas concretas.

  • Intenta ver a una mujer amamantando antes de dar a luz: os puede parecer una tontería, pero hay muchas veces que las imágenes o los vídeos que se ven por internet no son del todo correctos. Lo mejor sería ver a una madre que esté satisfecha con su lactancia, con un bebé de 2-3 meses, y observarle bien (preguntándole antes, claro. Si no sería un poco raro) y hacer todas las preguntas que te surjan. Fíjate en como le coloca, como hace el agarre… ¡TODO!
  • Recopila toda la información posible: existen páginas web, perfiles de instagram y muchísimos vídeos y fotografías. Eso si, estate segura de que la información que te dan es correcta. Yo os recomiendo www.albalactanciamaterna.org y el perfil de instagram de @albapadibclc.
  • La postura lo es todo: Si queréis un truco más concreto, esta es la clave para mi. Una de los trucos es que la barbilla, el hombro y la cadera estén en línea y el cuerpo del bebé bien pegado al tuyo. Eso si, tienes que conocer tu pecho: si tu pezón apunta hacia abajo no es lo mismo que si mira hacia el frente.
  • Escúchate a ti misma: Permite sólo hasta donde tu quieras, teniendo en cuenta a tu bebé. Hay veces que leo a madres cansadas, hartas, que se sienten impotentes. Es muy importante crear una relación respetuosa con tu hijo o hija y sentar las bases del consentimiento. Y una relación basada en el respeto tiene mucho que ver con que se cumplan los deseos y las necesidades de ambas partes. Eres su madre, pero también eres importante. Trátate siempre bien.
  • No escuches a nadie: Y no solo en lactancia, en absolutamente todo lo demás. Te van a dar mil consejos, sobre todo si eres primeriza y probablemente sean todos contradictorios. No escuches a tu madre, ni a tu suegra, ni a tus primas ni cuñadas. Probablemente a quien debas escuchar sea quien no te de ningún consejo. Si tienes a algún familiar que permanece callada y que no te dice lo que debes hacer, ¡pregúntale!

Parecen simples, incluso obvios, pero creo que realmente son los 5 consejos más importantes para que tu lactancia funcione.

Las claves para ahorrar (algo) con hijos

Muchas veces me preguntáis como conseguimos ahorrar algo teniendo dos hijos y si hemos notado la llegada de Jaime en lo que a dinero se refiere.

Así que he pensado que era una buena idea contaros cuáles son nuestras principales estrategias para primero, llegar a fin de mes y segundo, ahorrar un poquito.

COMIDA

  • Una de las claves que llevamos haciendo en casa desde hace algo más de seis meses es la compra mensual y aquí os dejo una lista de reproducción de nuestras últimas compras por si tenéis curiosidad. En lo que más ahorras es en no comprar guarradas, que inevitablemente compramos todos cuando vamos al súper.
  • Y relacionado con lo anterior, hacer un planning de comidas mensual, porque sino la compra no tiene sentido y seguro que te quedas corto o largo y así no avanzamos. Os enseñaré este mes en mi canal cómo organizo yo las comidas.
  • Algo en lo que todavía tenemos que trabajar en no tirar comida. La verdad es que hemos mejorado mucho, pero aún así quedan cosas por hacer. Y es que aprovechar las sobras es un arte. Salsas para arroces, carnes para croquetas o pescados para tortillas son algunos de mis aprovechamientos favoritos.
  • Por último en el apartado de la comida, hacer lo máximo posible en casa. Hemos empezado con las cosas más caras, como pan de molde o magdalenas, pero queremos ir más allá con los caldos o mermeladas. De todas formas es algo que hay que mirar con lupa, porque hay cosas que entre fuegos, hornos y demás te sale más barato comprarlo hecho, como en el caso del tomate frito.

ROPA

  • Acepta todo lo que te den de segunda mano. Yo con Mateo la verdad es que me puse un poco exquisita y había cosas que no aprovechaba. Ahora con Jaime todo lo que me llega le doy un uso. Y es que la ropa de bebé es el gasto más tonto de la historia. Jaime tiene ahora dos meses y ya tenemos un montón de ropa para guardar porque le queda pequeña.
  • Lo de los regalos es complicado. Y es que hay gente de verdad regala cosas bastante feas. De cualquier manera intenta darle una vuelta. Puede ser que arreglando de determinada manera un pantalón te parezca más mono o que si utilizas la ropa de un conjunto por separado tenga un pase. ¡Imaginación!
  • Hay veces que somos un poco excesivos con la ropa que creemos que necesitan los niños. Nosotros (Mateo y yo) nos hemos pasado al armario cápsula y por ahora no hemos tenido ninguna falta. Os dejo por aquí el artículo del armario de Mateo, pero vendrá una actualización este mes en este mismo blog sobre el tema, así que si te interesa ¡estate atento! También tengo un vídeo de organización de armarios, que os dejo también por aquí.
  • ¡Guardad bien la ropa de un hijo para el otro! Es importante que esté bien lavada y que las manchas las quitéis cuanto antes, porque aunque te parezca que lo metes limpio luego en el trastero aparecen manchas amarillas. Meted junto con la ropa alguna bolsita de té para que absorba el mal olor y así cuando lo saquéis esté para darle una lavadita rápida. Si vais a dejarla mucho tiempo, revisadla y movedla un poquito en la misma caja una vez al año.
  • Y a la hora de comprar, ¡aprovechad las segundas rebajas! Aunque tengáis que comprar ropa con idea de ponerla dentro de unos años, las rebajas es el mejor momento para ir comprando cosas que seguro que necesitarás. Sobre todo cuando ya tienen más de tres años y las ropa les dura un año entero, no tengáis miedo con las tallas. Lo único con lo que hay que tener más ojo es con los zapatos, que crecen de forma menos predecible.

OTROS

  • Al final todo lo que puedas usar reutilizable es una inversión inicial, pero después un ahorro. Nosotros por 150 euros hemos comprado toallitas y pañales en principio para el resto de la vida de Jaime y de otros bebés si vienen, aunque tenemos pendiente ver si hace falta comprar algún pañal más. Os dejo aquí el vídeo en el que os lo enseño.
  • Y por supuesto, y aunque parezca obvio es donde más dinero gastamos, no hay que comprar cosas innecesarias. Al final acabamos teniendo tropecientos cacharros en casa que no usamos. En mi caso ni cambiador, ni parque, por ejemplo. Os dejo por aquí el vídeo en el que os cuento lo que realmente necesitas para la llegada del bebé.

Y nada más de mi parte por hoy. ¡Contadme vuestros trucos para ahorrar en los comentarios!

5 trucos para mantener tu casa ordenada

Uno de nuestros retos desde la llegada de Jaime es mantener la casa ordenada. Sin quererlo se nos acaba amontonando todo en todas partes: los coches de Mateo en el salón, los platos en el fregadero y el lavavajillas lleno, los animales en el cuarto, la ropa limpia sin recoger y la mojada sin tender. ¡Un desastre, vamos!

Así que en estos dos meses desde que Jaime nació, que por cierto tendréis la actualización posparto de los dos meses mañana en el canal, nos hemos dado cuenta de esos 5 trucos para que la casa se mantenga más o menos ordenada.

  1. Un truco que ya habréis escuchado otras veces es ir ordenando conforme te mueves. Parece una tontería, pero sirve muchísimo. ¡La de veces que te recorres la casa de una punta a la otra! ¡Aprovecha! Yo voy al salón a ponerle la cena a Mateo y de paso me llevo las zapatillas que se habían quedado en el salón, y conforme las dejo en su cuarto, cojo el abrigo para dejarlo en la puerta para la mañana siguiente. Y así continuamente. De verdad, probadlo. No sabéis lo que aprovechas el tiempo.
  2. Y por supuesto es clave no ser una más de las que deja todo desordenado. Recoge conforme actúas. Parece lo mismo, pero no lo es. Cuando te levantes, haz la cama. Cuando te quites el pijama, mételo al armario (¡al armario!), cuando desayunes mete los platos al lavavajillas, ¡no los dejes en el fregadero! Son 3 segundos más y eso que te quitas de amontonar.
  3. Acostúmbrate a no quejarte mientras ordenas. Al final son todo señales que mandas sobre todo a tus hijos. Si quieres que ellos también ordenen, no puedes ir quejándote de ir recogiendo todo lo que dejan. En el ejemplo está la clave. Si tus hijos aprenden a apreciar el orden, recogerán conforme terminen. Aprovéchate sobre todo del periodo sensible del orden, que luego llegan los 6 años y se vuelven muy desordenados. «¿No quieres ordenar? No pasa nada, ordeno yo. A mi me encanta tener la casa ordenada.»
  4. Muy importante que todo tenga su lugar. No compres nada si no sabes dónde lo vas a guardar. Y si no tienes dónde guardarlo, vas a tener que deshacerte de algo antes de comprarlo. Así que haz ese trabajo en las tiendas. Dónde lo vas a guardar. Con qué te lo vas a poner. Qué utilidad real tiene.
  5. Y por último haz limpias frecuentemente. Yo durante el mes de enero hice el #minsgame, que lo podéis ver en mi página de Facebook si no lo habías visto, pero básicamente la idea es ir deshaciéndote de cosas conforme no las utilices. ¡Y no hace falta tirarlo todo! Seguro que hay gente que le puede dar mejor uso, y si no hay nadie en tu círculo, ¡dónalo!

Hay muchas veces que nos cuesta desprendernos de lo material, pero después de haberme deshecho de casi 500 cosas de mi casa durante el mes de enero, os digo que le coges el gusto. ¡Y todavía me podría quitar muchas más! Puede ser que en junio lo repita, así que ¡estad atentos a mis redes sociales!

¿Cuáles son tus trucos para mantener la casa ordenada?

Juego independiente – Cómo conseguir que mi hijo juegue solo

¿Cómo es posible que tengamos tantos problemas para que jueguen solos? ¿No se supone que antaño los niños, desde bien pequeños, pasaban horas jugando solos? ¿Cómo apañarse para poder hacer cosas en casa si el niño no te deja ni media hora sin pedir «porfa mami, juega conmigo»?

El juego en los niños está basado sobre todo en la exploración, creación y el juego independiente, pero creo que uno de los mayores errores que cometemos en la actualidad es la obsesión que hay enfocada en los juegos didácticos y en los libros y en que nuestros hijos aprendan el máximo posible. Que les enseñemos todo lo que sabemos. Pero luego nos cuesta horrores que jueguen. Y si encima tenemos mil actividades planificadas para ellos, los niños se acostumbran rápidamente a los hábitos que creamos para ellos y luego los esperan.

El juego es algo intrínseco a los niños. Es algo natural. No nos necesitan para enseñarles a jugar. Para lo único que nos necesitan es para prepararles el entorno: que no sea peligroso y que no haya distracciones.

El juego independiente es algo que todos los padres y madres queremos para nuestros hijos. Y ya no solo por su bien, sino porque nos dejan tiempo libre a nosotros. Como padres necesitamos y merecemos tiempo libre. Además, este tiempo libre nos permite llegar más frescos a jugar con nuestros hijos y disfrutarlo más. Sin embargo no es tan sencillo como dejarles y decirles «hala, ahora juega tu solito» ya que le damos un tinte negativo y ellos se dan perfecta cuenta.

Para que sea posible que nuestros hijos jueguen de forma independiente es importante programar juego desestructurado todos los días y desde que son bebés. Hay que hacer del juego rutina.

El entorno, por supuesto, debe ser apto, que no tengas que estar limitándole todo el tiempo en su movilidad y si puede ser al aire libre aún mejor. Tú debes tener tu sitio dentro de ese espacio y por si lo que sea te tienes que ausentar, que le puedas escuchar mientras juega.

La transición a empezar a jugar de forma independiente es hacerlo de manera gradual. De esta parte hablo más en detalle en mi vídeo de Youtube sobre Juego Independiente que os invito a ver si estáis interesadas.

En el momento en el que te sientas con la comodidad suficiente para dejar la habitación, es importante no desaparecer en silencio, sino decirles dónde vas, qué vas a hacer y cuánto vas a tardar y validar los sentimientos que surjan de esto.

Si decides dedicar un tiempo a jugar, es importante continuar promoviendo el juego independiente en tu actuación: no interferir en el juego, no decirle lo que tiene que hacer, no corregir, no dar pautas y no interrumpir. Observar y como mucho hacer alguna que otra observación objetiva si hace contacto visual contigo: «Veo que has colocado el bloque azul sobre el bloque rojo.» Esto le hace saber que estás atento a su juego.

Si nos piden ayuda, muy importante preguntar mucho y ayudar lo mínimo: «¿Todo bien?» «¿Qué intentas hacer?» «¿Necesitas ayuda?» «¿Te puedo dar un consejo?» «Creo que si intentaras darle la vuelta sería más sencillo.» (No, no son opciones, esta sería una conversación.)

Es completamente lícito que no te apetezca jugar. Estás creando una relación con tu hijo y tus límites son tan importantes como los suyos. «Ahora voy a ir a la cocina a preparar la cena. ¿Quieres ayudarme o prefieres jugar en tu cuarto?» Eso sí, igual de lícito es que tu hijo exprese que no está de acuerdo con que dejes de jugar con él. Es importante validar lo que siente, pero continuar con la actividad que teníamos prevista. No se trata de crear «niños felices» que no lloren nunca. Eso simplemente crea a la larga niños inseguros.

Muy importante evitar el uso de pantallas durante los primeros años y cuando ya decidas que formen parte de su vida, hacerlo al final del día, cuando no vaya a haber juego después, para que no corte su creatividad.

Que a su alcance haya juguetes simples: cuanto menos haga el juguete, más tendrá que hacer el niño. Y lo mismo con las actividades: cuanto menos estructuradas sean, más tendrá que improvisar tu hijo.

El aburrimiento es parte del juego y es algo que debemos permitir. Muchas veces el aburrimiento es simplemente la carrerilla para llegar a una idea muy creativa, así que que no te preocupe ver a tu hijo pulular sin saber qué hacer. Elija lo que elija es suficiente, no des ideas.

Y tú, ¿tienes problemas con el juego independiente?

TIPS organización – Cómo lo hago todo

Como he visto que el último vídeo sobre organización ha gustado mucho y varias me habéis dicho que estabais cogiendo apuntes, he decidido dejaroslo tambien por escrito:

Lo principal que utilizo para organizarme es un bullet journal. El mío es el específico para hacer bullet journal (leuchturm 1917), pero podéis utilizar cualquier cuaderno que tengáis.

Lo primero que tengo es una vista del año. En realidad en esta página nunca apunto nada, simplemente me ayuda a tener el año claro y hacerme una visión general.

Después organizo lo meses de 6 en 6, pongo el mes en miniatura en la parte de arriba y rodeo cada uno de los días que tengo algo que hacer. Un poco más abajo vuelvo a repetir el número redondeado y escribo al lado lo que tengo pendiente para ese día.

Luego llega el mes en sí. Yo esto lo hago en horizontal en vez de en vertical porque no me hace falta mucho espacio, pero eso ya como os parezca mejor. Conforme llega el inicio de cada mes paso todo lo que tenía apuntado para luego ir trasladándolo semana por semana. A mi aquí me ayuda marcar también el día de la semana que le corresponde a cada número de mes.

Y por último el spread semanal. Esta también es la manera en la que yo lo hago, depende mucho del tipo de cosas que apuntes que lo escribas de una manera u otra. Cada casilla corresponde a un día de la semana y en la octava apunto notas para esa semana: cosas que me gustaría hacer a lo largo de la semana sin que sea un día en particular, el turno de Sergio para esa semana, comida que tengo que consumir porque caduca y demás.

En cada día apunto lo que tengo que hacer, pero de manera un poco general y previsible con una semana de antelación: redes sociales, vídeos y artículos (que la verdad es que lo tengo muy organizado para no dejar de hacerlo así que cada día hago una cosa), estudio, limpieza, eventos en particular que tengamos (médicos, comidas o cumpleaños). Además en la parte de abajo de los días que subo contenido, me apunto el título del vídeo o artículo en particular para tenerlo en mente toda la semana.

El segundo recurso que tengo para poder organizarme es una agenda en la que cada día tenga una página completa. En mi caso estoy utilizando una de 1994, por reciclarla, que la tenía mi abuela, pero os podéis comprar una agenda o hacerlo en un cuaderno en blanco, lo que tengáis por ahí.

En esta agenda apunto TODO lo que tengo que hacer durante ese día. Desde lavarme el pelo, hasta sacar el lavavajillas sumado, por supuesto, a lo que tenía escrito en la otra agenda que había que hacer ese día. Así tengo una lista de cosas «por hacer» ese día y voy tachándolas conforme voy haciéndolas o poniendo una flecha a la derecha si decido hacerlo al día siguiente.

Además del papel también utilizo mi teléfono, que al final es lo que llevo siempre encima.

Lo primero que tengo es una lista general de cosas que me gustaría hacer alguna vez en la vida. Cosas como organizar el armario de Mateo, revisar vídeos antiguos o leer un poco más sobre cómo optimizar este blog. Son cosas que pueden durar más o menos tiempo y que cuando saco 30 minutitos que no tengo nada que hacer le echo una ojeada para ver si puedo hacer alguna de esas cosas.

Y por último, pero casi lo más importante, tengo escrita la organización del día en bloques de media hora, que tiene un aspecto parecido a esto:

  • 7:30 – Despertar / Hacer camas / Preparar desayunos
  • 8:00 – Desayunar / Preparar almuerzo / Vestir
  • 8:30 – Limpieza
  • 9:00 – Organizar casa
  • 9:30 – Lavar pelo
  • 10:00 – Grabar vídeo miércoles
  • 10:30 – Grabar vídeo domingo
  • 11:00 – Estudiar
  • 13:00 – Descongelar comidas día siguiente / Colada blanco / Limpieza
  • 13:30 – Preparar comida
  • 14:00 – Comer
  • 15:30 – Plantas / Preparar merienda / Preparar mochila piscina

En fin, que así es como me da tiempo a estudiar, tener la casa más o menos limpia, cuidar de mis dos hijos como me gusta y escribir aquí y grabar vídeos.

Si tienes cualquier consejo sobre organización estoy deseosa de oírlo en los comentarios.

Gratitud y modales de los 0 a los 18 años – Cómo tener un hijo agradecido

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En nuestra casa educamos a nuestros hijos a través de la pedagogía Montessori y una de los conceptos dentro del área de la vida práctica es la cortesía. Los modales, vamos.

Lo que está claro, de los 0 a los 18 años, es que siempre sus padres vamos a ser sus modelos, así que desde que nacen es muy importante practicar los modales delante de tus hijos. No tanto forzar al típico por favor y gracias, sino más bien que te vean hacerlo a ti, que remarques lo que los demás hacen por vosotros y lo agradecido que estás por ello. En el resto, podemos dividirlo un poco por planos.

0 a 3 años: En esta etapa de la mente absorbente inconsciente, los niños absorben mucho del entorno, y al igual que la cultura y el lenguaje, las normas sociales se convierten en suyas. Por eso en este plano es cuando más importante es actuar como modelos. Muy importante llevar a cabo las interacciones despacio, para que tu hijo las absorba. Al salir de una situación, es importante remarcar lo que ha ocurrido: «Que amable ha sido esa señora al abrirnos la puerta». Como ya os he dicho más arriba, no forzar a decir por favor ni gracias. Queremos que realmente esté agradecido, no que repita palabras como un loro.

3 a 6 años: Seguimos en el plano de la mente absorbente, pero ahora consciente, por lo que el día a día es muy importante. Ya son niños que participan en las tareas diarias, y es importante agradecérselo. «Gracias por ayudarme a hacer el bizcocho» es una de las frases que además de animarles a realizar las cosas por la motivación intrínseca, les demuestra que eres una persona agradecida y que es lo correcto. También es importante que al resto de personas presentes en su vida habitualmente, tu pareja u otros miembros de la familia, sean agradecidas y les des las gracias diariamente. Una manera de impulsar a ayudar al resto de personas de su alrededor remarcar la situación en la que se precisa ayuda: «parece que a la abuela le pesan mucho esas bolsas» es lo necesario para que actúe y no tanto mandar a hacer algo.

6 a 12 años: En esta época tu hijo ya tiene la personalidad marcada. Sabes sus debilidades y fortalezas, conoces su sentido del humor y sus ansiedades. Es una edad en la que están centrados en los grupos sociales y en la justicia, por lo que ser agradecido es algo propio de los niños de 6 a 12 años. Los modales y el aprender a utilizarlos es algo que les atrae. Como el pensamiento abstracto ya está desarrollado, es capaz de entender la gratitud. Es un buen momento para incluir una pequeña libreta en la que al final de día escribamos todos por qué estamos agradecidos. Probablemente ya participen en juegos de equipo, y es importante no remarcar el ganar o el perder sino fijarse más en el juego de equipo y cómo entre todos se ha trabajado duro para poder hacerlo lo mejor posible. Una buena idea es introducir una noche de juegos de mesa en la que aprovechemos para alabar el juego de los demás y el aprender a jugar sin trampas y a perder con deportividad. Después de cumpleaños en los que recibe regalos, es importante agradecer mediante tarjetas de agradecimiento, por ejemplo, de manera individual a cada persona que haya participado en la entrega.

12 a 18 años: Volvemos a una época de muchos cambios tanto físicos como psicológicos. Es un tiempo de conflicto y caos. Siempre parece que se relaciona a los adolescentes con personas egoístas, sin embargo son capaces de ser agradecidos perfectamente y de darse cuenta de lo que ocurre a su alrededor, lo que pasa que hace falta ayudarles a encontrar los momentos para ser agradecidos. En esta etapa es muy importante hacer de modelos. Nada de tener conflictos con él porque sí y mucha observación en silencio. Algo que tienes que tener claro es que no puedes obligarles a valorar las mismas cosas que tú, es importante respetar su necesidad de diferenciarse de ti y crear puentes. Si quieres que te escuche, escúchale tú y por supuesto, si quieres que sea agradecido, sé agradecido tú. Dale los datos de por qué hay beneficios emocional, intelectual y socialmente para la gente de ser agradecido y revisa de forma habitual como les va en su camino de ser agradecidos si es algo que han decidido incluir en su rutina. Una forma muy bonita de incluir el agradecimiento en sus vidas es hacer algo semanalmente relacionado con ayudar ya que en esta época están muy preocupados con la justicia social. Eso sí, que esté relacionado con sus intereses. No se trata tampoco de echarles en cara todo lo que él tiene frente a los que no tienen nada sino tomarlo como algo que está bien hacer como personas y punto. Es importante antes y después hablar de la experiencia. No obligar ni darle tintes de enseñanza sino uniros y hacerlo juntos. De esta manera serán más conscientes de sus privilegios y lo aprenden mejor que si damos lecciones. Sobre todo déjale decidir con quién está agradecido, no forzar a dar las gracias. Hazle saber la importancia de estar agradecido, pero él decide.

Y tú, ¿eres agradecido a diario?

5 hábitos que harán tu día más productivo.

Si me conoces sabes que soy la reina de la organización. A pesar de que hay muchos que piensan que es una manera muy triste de vivir, yo la verdad es que me siento mucho más segura en el día a día. Y además es la forma de conseguir hacerlo todo: estudiar una carrera, cuidar de dos niños, llevar una casa y ocasionalmente trabajar.

  1. Apuntarlo todo: Yo soy de papel, las cosas como son, pero a cada uno lo que le venga mejor. Y yo lo apunto todo. Incluso el día en el que me lavo el pelo. Pero por supuesto citas médicas, festivos en el colegio, cumpleaños importantes o exámenes.
  2. Llevar una lista de cosas diarias por hacer: Cosas del día a día, que no puedes apuntar con más antelación que la noche anterior sumadas a las del punto anterior. Sacar el lavavajillas, llamar al banco, ir a la piscina o estudiar determinado tema de determinada asignatura. Yo esta lista la tengo tanto en papel como en el móvil.
  3. Funcionar con alarmas: Los momentos más importantes a los que tenemos que llegar si o si están marcados por alarmas. La hora de levantarnos, la hora de salir de casa para el cole o para ir a buscarle o la hora de salir hacia la piscina. Puede parecer un poco militar, pero nos funciona estupendamente.
  4. Dedicar solamente 30 minutos a limpiar al día: Yo sigo el método de limpieza de @the_organised_mum y no paso más de media hora dedicada a ello, porque como te líes no te das cuenta y estás toda la mañana limpiando y organizando la casa. De cualquier manera tengo pendiente hacer un vídeo sobre el tema. En este sentido siempre conforme voy andando voy recogiendo. Si voy de la cocina a la habitación siempre encuentro por el camino algo que reconocer.
  5. Preparar todo lo que puedas el día anterior: Yo dejo preparada la vajilla del desayuno, la ropa para el día siguiente y por supuesto todas las mochilas necesarias para el día. ¡Y claro! Organizar lo que tienes que hacer el día siguiente.

Y estas son las 5 cosas más importantes que hacen mi día más productivo. De cualquier manera tengo preparado un vídeo para el domingo en el que os hablaré un poco más de la organización y además veréis todas mis listas, para que os hagáis una idea.

¡Contadme vuestros trucos para organizaros!

Motivación para ahorrar

Ahorrar es complicado. Eso seguro. Y si además sois dos personas para poneros de acuerdo para ahorrar, aún es más complicado.

Una de las cosas más importantes para ahorrar es trabajar en equipo, y para eso es prácticamente obligatorio buscar una motivación y además que sea una motivación en común.

Nosotros hemos tenido verdaderos problemas para ponernos de acuerdo. Tenemos temporadas en las que Sergio está a tope con el ahorro y yo no tanto y a la inversa. Y la verdad es que solemos tender a echárnoslo en cara. Ya dicen que la crianza de los hijos y el dinero es una de las razones por las que más discuten las parejas. Y lo que está claro es que no se puede forzar a nadie a ahorrar, eso seguro.

De todas formas, si eres una persona soltera este artículo también te vale, ya que la motivación al inicio de nuestro camino hacia el ahorro es difícil, aunque estés solo.

Empezamos por el principio: analiza tu situación actual. Observa en qué momento estás: lo que cobras y lo que gastas. Tengo ya un artículo en el blog en el que ya explico el paso a paso para ahorrar en el 2019 y como hacer tu presupuesto. También tengo un vídeo en el que explico como ahorramos con un solo sueldo, por si necesitáis un poco de inspiración.

Este es un paso clave, ya que la mayoría de nosotros no sabemos lo que gastamos hasta que lo vemos en papel. Siéntate y analiza los últimos tres meses.

Es muy importante tener claro tu objetivo final. Para qué quieres ahorrar y por qué quieres ahorrar. Y visualízate consiguiendo tu objetivo. Es una de las herramientas más poderosas. Si quieres hacer un viaje, te quieres comprar una casa o un coche, o quieres amueblar tu casa nueva, no hay nada más efectivo que visualizar lo que quieres conseguir para ir trabajándolo poco a poco.

Si estás en pareja, puede ser complicado que los dos estéis de acuerdo en el objetivo final de tu ahorro. Si es así, es importante llegar a un compromiso y cumplir los objetivos de ambos, aunque eso signifique que cueste más tiempo conseguirlo. Desde luego que si los dos no estáis motivados para ahorrar será mucho más complicado.

Si tenéis un propósito, el dolor, el estrés y el sacrificio que supone ahorrar se convierte en un esfuerzo excitante.

Para que tus objetivos parezcan más factibles, trabaja a la inversa: piensa qué quieres conseguir y divídelo en el tiempo que tienes para conseguirlo. Así se convertirán en metas más pequeñas. No es lo mismo pensar en ahorrar 5 euros al día que 150 euros al mes o 1800 euros al año.

Además es importante que no sean objetivos excesivamente grandes. Ir poco a poco es mucho más realista y habrá menos posibilidades de tirar la toalla.

Una vez que habéis empezado vuestro camino hacia el ahorro, es importante hacer reuniones mensuales para ver vuestro progreso y que la motivación continue. Hacedlo especial. Que sea un día que os vayáis a comer por ahí, o que pidáis comida en casa. Si vais viendo progreso es más fácil seguir motivados y continuar con el ahorro.

Un truco tonto. Métete un resumen de tu presupuesto en la cartera. Y así cada vez que vayas a gastar no te quede otra que verlo y pensártelo dos veces.

¡Suerte en vuestro camino!

Mis trucos para viajar en coche.

Tengo este artículo pensado desde hace tiempo, ya que por la situación familiar que tenemos viajamos mucho en coche y además viajes largos. Así que pensaba que tenía algo que poder enseñarte, pero la verdad es que hoy hemos tenido que ir al médico con Mateo por primera vez los cuatro y viendo lo mal que nos hemos apañado me parece que soy la menos indicada.

Pero bueno.

Voy a intentar contarte un poquito cómo lo hacemos nosotros, por si te puede ayudar si eres novato o novata en esto de los viajes en coche con niños.

Lo primero de todo es que tu coche esté siempre preparado. Parece una tontería, pero tener en el coche determinadas cosas puede salvarte de más de un apuro, sobre todo si estáis en el momento de quitar el pañal.

Nosotros tenemos siempre en el coche las siguientes cosas:

  • Una manta. Siempre viene bien, tanto a adultos como a niños. Puede ser que cambie el tiempo, que se manche la que llevábamos o que necesitemos utilizarla para cambiar un pañal inoportuno en el maletero.
  • Una toalla. Más de lo mismo y parecido a lo anterior. En este caso está muy bien también por si de repente llueve y tenemos que secar alguna cosa, como si tenemos algún accidente tipo vómito.
  • Botiquín. Básico. Con cosas como el stick mágico de los chichones, tiritas, ibuprofeno para los adultos. Y por supuesto pañales y toallitas.
  • Emergencia. Por supuesto que muchas de estas cosas son obligatorias por ley llevar en el coche como un triángulo, cadenas para la nieve o un chaleco reflectante.
  • Paraguas. Otro básico que por lo menos en ciudades como Pamplona nunca falla. Y es que aquí hasta en agosto viene bien llevar siempre un paraguas en el bolso. Nunca se sabe.
  • Bolsa de basura. No hace falta que sea de 30L. Con una bolsa reciclada del Mercadona puedes apañar perfectamente. Siempre se genera basura allí donde van niños, así que poder hacer una limpia justo cuando sales del coche para eliminar arándanos secos, pañales sucios y toallitas llenas de mocos es clave para que tu coche sea un poco presentable.
  • Toallitas. Nunca están de más. Sirven para todo: mocos, manos y caras sucias y pegajosas, manchas feas en la ropa, culos sucios. Eso si, si no las utilizáis mucho, id cambiándolas, porque se secan aunque estén bien cerradas.
  • Empapadores. Para nosotros es muy importante porque Mateo se marea en el coche, y para nosotros es lo más práctico con las vomitonas. Además viene bien también poner uno debajo de la silla del coche del niño de manera permanente para que pesque todas las migas y restos de comida de cuando se come en el coche, o en el peor de los casos vomitonas o pis que se escape. Así evitas tener que cambiar la tapicería o limpiarla cada dos por tres. Otro de sus usos es utilizarlo como cambiador si tienes que cambiarle en los asientos del coche para protegerlos.

Además de llevar todas esas cosas en el maletero, yo suelo llevar un neceser en la guantera con cosas de cuidado personal por si acaso necesito: crema de manos, tampones, un bolígrafo, cambios por si hicieran falta, chicles, más toallitas (nunca sobran), pañuelos de bolsillo y cargador del móvil para el coche.

Vale, eso está siempre en el coche. Pero y cuando se presenta un viaje largo, ¿qué más añadimos a estos básicos?

  • Una de las cosas que más nos ha cambiado la vida es una bolsita de snack con todo lo que se puede comer durante el viaje. De esta manera le damos la independencia y el poder de decisión de si quiere consumirlo todo de una sentada o si prefiere ir repartiéndoselo durante el viaje. Así es decisión suya y nos evitamos rabietas cuando se acaba la comida. Suele ser una mezcla tanto de snack sanos como fruta o pasas y también algún vicio.
  • Bolsa de basura personal. La manera de hacerlo es colocarla en el reposacabezas del asiento de delante, para que le quede a su altura y evitemos lanzar papeles y trozos de comida por todas partes o incluso el tener que retorcernos mientras conducimos para pescar una piel de plátano.
  • Agua. Mucha y fría. Nosotros siempre llevamos botellas pequeñas porque por el tipo de silla que le compramos a Mateo, las botellas grandes resultan muy incómodas. Si por lo que sea queréis llevarles un zumo, mucho mejor vaciarlo en una botella de plástico y meterle la pajita dentro y cerrarlo con la tapa para evitar que si no se lo acaban entero se pueda caer por todas partes.
  • Ropa de repuesto. Pero que sea fácil de poner y de quitar sin tener que soltar todo el asiento. Mateo, que vomita mucho desgraciadamente, siempre va vestido con un pijama de dos piezas que sea fácil de quitar. Así en el momento vómito, después de cazarlo todo (o casi todo) con el empapador, podemos quitarle rápidamente la ropa vomitada y que esté limpio hasta que podamos parar. Evita botones, cremalleras, cuerpos enteros y demás incomodeces.

Y eso es todo, básicamente. Si tienes cualquier duda y sobre todo, si tienes algún truco infalible para viajar en coche, ¡soy toda oídos! Siempre nos vienen bien esos consejos.