Por qué hemos decidido practicar colecho esta vez.

Y si, digo esta vez porque con Mateo no lo hicimos. Pero las cosas han cambiado, la situación es diferente y en realidad también tengo más conocimientos de los que tenía.

La principal razón es mi propia comodidad. Así de egoísta como suena. La situación ha cambiado bastante con respecto a hace 4 años porque ahora está Mateo y antes sólo estaba Mateo (creo que me explico). Yo necesito funcionar durante el día y ya no me vale con dormir cuando el bebé duerme. Hay otro niño que necesita tener sus necesidades satisfechas y que requiere del amor, cariño y estabilidad mental de su madre. Y para eso yo tengo que dormir. No hay más.

Algo que ha impulsado esta decisión también es el hecho de que Jaime coge el pecho estando yo tumbada, porque el párrafo anterior no tendría sentido si tuviese que darle el pecho sentada como tenía que hacerlo con Mateo. Así que me aseguré en cuanto nació Jaime de intentar muy insistentemente que cogiera el pecho mientras estaba tumbada, en previsión de las noches largas y los días largos también.

Y que queréis que os diga. En el fondo ya colechaba. A Mateo desde que ya es un poco más mayor le dejamos casi siempre dormir en nuestra cama si nos lo pide, y de hecho cuando vamos a casa ajenas (a casa de los padres de Sergio, a un hotel o a una casa de vacaciones) nunca hemos pedido cuna ni habitación para él, siempre ha dormido con nosotros.

Es posible que simplemente no colecharamos desde el inicio por el qué dirán y por las malas lenguas, sí. Lo admito.

No es que ahora me arrepienta de ello, porque una vez que ya eres madre y te empieza a importar poco o nada lo que opinen de ti (algunas veces), pues haces lo que te pide el cuerpo. Y a mi me gusta achuchar a mis bebés. Dormir juntos y despertarnos juntos.

Y creo que a la relación de pareja le viene más bien que mal, siempre y cuando se cuide y se quiera y se priorice a la otra persona lo suficiente.

Creo que el colecho está muy criticado, pero por gente que no colecha ni lo ha intentado nunca. Creo que el colecho está criticado desde las bocas de gente que igual le hubiese gustado hacerlo, pero prefierió seguir las normas. Creo que el colecho está criticado por gente que no tiene hijos o hace mucho que los tuvo.

Si quieres colechar, colecha. Si quieres dar la teta, dala. Si quieres dar biberón, dalo. Si quieres educar a tu hijo en casa, hazlo. Que hagas lo que te de la gana, vamos.

Dentición en bebés – 3 trucos para ayudarle

Ya ha habido varias veces que os he hablado en mi canal de Youtube que me da la sensación de que Jaime está con los dientes. La realidad es que a pesar de que hace por lo menos dos meses que «empezó» todavía no ha roto ninguno, pero Jaime sigue rabioso, con ganas de morder y con mucha baba.

Y como estamos aprendiendo mucho, me apetecía contaros un poco qué es lo que estamos haciendo nosotros para facilitarle un poco esta época de manera respetuosa.

  1. Ofrecerle mordedores: La manera en la que hacemos esto es dándole opciones, no simplemente metiéndole uno en la boca. Cuando le veo que quiere morder algo que no es adecuado (un juguete de su hermano, mi pelo, su mano o un paquete de toallitas) le digo algo así como: «Veo que tienes ganas de morder. El paquete de toallitas no es para morder. Te voy a traer algo para que puedas hacerlo.» En ese momento le ofrezco dos mordedores o objetos que sean más seguros para morder y los pongo delante de su cara suficientemente separados. En principio con su mirada (y depende de la edad las manos) podréis saber cuál ha elegido. Si no tiene el agarre suficientemente ejercitado, se lo colocais en la mano. en caso contrario él mismo lo agarrará y se lo llevará a la boca.
  2. Acompañarle en las frustraciones: Con los mordedores hay veces que les entra una rabia terrible, y gritan y se frustran por no conseguir aliviar el dolor. La mentalidad debe ser la de acompañar en la emoción y no tanto solucionarla. «Veo que estás enfadado. Te gustaría poder morder con más fuerza ese pez.» Y nada más. Ni sujetárselo, ni metérselo más para dentro. Nada. Muchas veces los niños con sentirse comprendidos es suficiente.
  3. Hazle un masajito en las encías: Lo importante con los bebés es tener pies a diferentes momentos. Por ejemplo, cuando quiero empezar a hacer yoga con Jaime, froto las manos encima de su pecho. Si sonríe o mueve las extremidades se que le apetece, si no lo hace se que no. Pues lo mismo con el masajito. Buscad un gesto que no hagáis habitualmente para que sepa que es el pie a hacer un masaje. Un circulito en la barbilla, tocarle las mejillas. Al principio no lo entenderá hasta que lo hagas varias veces y luego será completamente capaz de comunicarte si le apetece o no. En el momento del masaje, movimientos circulares con ligera presión.

Y estos son mis 3 trucos para facilitarles la salida de los dientes desde la crianza respetuosa.

¿Tienes algún truco para ayudar a tu bebé?

El aburrimiento y el verano. ¿Qué hago con mis hijos?

Una de las dudas que surgen cuando llega el verano es si deberíamos llenar de actividades el tiempo libre de nuestros hijos. ¿Debería apuntarle al campamento de verano de turno? ¿Es mejor que esté en casa jugando? ¿Busco un término medio?

Hay que tener en cuenta que es el tiempo de descanso de nuestros hijos, por lo tanto es importante la libertad, que es algo que en realidad la mayoría ya lo cumplimos. Es llegar el verano y nos cuesta planificar y en consecuencia a veces les cuesta la falta de rutina y la poca estructura. Sin embargo esto no tiene porque ser necesariamente negativo ya que es un momento en el que les permitimos seguir sus intereses y enseñarles a manejar su tiempo.

Los niños adoran la rutina, debido de hecho al periodo sensible del orden, lo cual puede provocar que el verano se convierta en un desastre de rabietas y malos días si está todo muy desestructurado. El término medio es el perfecto.

Lo que hace posible la libertad es encontrar la estructura, pero no debe ser muy estricta. Es importante tener una rutina diaria y aunque luego tengáis días fuera de rutina, es bueno tenerla como base para los días más caseros. Esto les ayuda a tener un ritmo y saber qué esperar del día. Les da confianza.

Otra práctica que tiene muy buenos resultados es marcarse unos objetivos para el verano. Pueden ser muchas cosas: aprender a andar en bici, leer un número determinado de libros, visitar algún lugar de vuestra ciudad que llevéis tiempo diciendo que queréis visitar. Las posibilidades son muchas.

Una buena idea es tener preparadas actividades para hacer juntos, pero también para que lo haga él solo, cuando haya algún momento de crisis de aburrimiento que no se pueda solucionar.

De cualquier manera no quiero que eso suene a que hay que tener a los niños siempre entretenidos, es bueno que se aburran. El aburrimiento fomenta la creatividad e imaginación y además desarrolla la autonomía ya que tienen que buscar en qué pasar el tiempo.

Yo os animaría a que no utilicéis pantallas y que fomentéis más el juego al aire libre y con contacto con la naturaleza. De hecho tengo pendiente hacer un vídeo sobre naturaleza y niños próximamente.

Os dejo por aquí alguna ideita por si necesitáis:

  • Poner un puesto de limonadas
  • Hacer helado casero
  • Jugar con plastilina
  • Escribir una carta/hacer un dibujo para los abuelos
  • Ver una lluvia de meteoritos
  • Hacer pompas de jabón
  • Pelea con globos de agua
  • Ir a ver un concierto o verbena al aire libre
  • Pijamada con amigos o primos
  • Noche de pelis hasta más tarde de lo normal
  • Senderismo
  • Viaje a la playa
  • Ir a un parque acuático
  • Ver fuegos artificiales
  • Hacer una barbacoa
  • Visitar un museo
  • Ver una puesta de sol
  • Ir a recoger moras
  • Dormir a la intemperie
  • Andar en bici por el campo
  • Teñir camisetas blancas con colores
  • Ir a una protectora de animales
  • Ir a las barracas

Si tenéis más ideas ¡dejadme en comentarios!

Móviles visuales Montessori

Muchas veces cuando hablamos de la línea de móviles visuales Montessori la gente se confunde con el propósito que tiene en realidad este material para bebés. Y es que comparte nombre con los famosos móviles para bebés que venden en grandes superficies cuyo propósito es justamente el contrario al de los móviles Montessori: entretener, distraer o dormir al bebé.

Los móviles visuales Montessori siguen el desarrollo del niño y sus capacidades visuales en cada momento: empezar a ver los colores, distinguir matices, profundidades y el movimiento de los objetos entre otras cosas. Además ayuda a desarrollar la concentración y es una manera de participar de forma activa en el desarrollo de tu hijo. Utilizar móviles Montessori no va a hacer que tu hijo vea antes o desarrolle capacidades antes de lo que le toca.

El bebé claramente responde a los móviles y coordina cuerpo y movimiento interaccionando con el móvil e incluso intentando tocarlo. Se ve muy fácil si el niño está o no interesado. En el caso de que veas que no lo está, retirar, esperar un par de días y volver a ofrecerlo. Es importante observar y utilizar la intuición.

Los móviles se colocan en la zona de actividad, no en la de sueño ni en el cambiador y es muy buena idea que haya un espejo al lado para que puedan observar sus movimientos y empiecen a coordinarlos. El móvil se coloca a 25-30 cm de la cara del bebé, aunque cuando ya empiezan a mover las manos y querer tocarlo se puede poner más bajito y utilizarlos como móviles táctiles.

Es importante que cuando son pequeños se pongan durante pocos minutos y es muy interesante que el adulto se quede observando el tiempo que estén interaccionando con el móvil para que en el primer momento que haga amago de perder la concentración (mirar hacia otro lado o hacer algún ruidito) se le retire. Si ha llegado a llorar es demasiado tarde.

Por supuesto la guía que yo escribo aquí es completamente orientativa y aproximada en cuanto a edades y tiempo de concentración se refiere. Además los móviles se pueden alternar, por lo que el pasar al siguiente móvil no hace que se descarte directamente el anterior.

El móvil Munari es el primero en la línea de móviles visuales Montessori. Se presenta entre las 2 y las 4 semanas de vida. Al nacer los bebés ven borroso, pero distinguen la luz, el movimiento y los contrastes. Este móvil aguanta unas 3 semanas y los bebés suelen estar como máximo 15 minutos concentrados.

El móvil de los octaedros se presenta entre las 4 y las 6 semanas de vida. En este momento los bebés no distinguen matices, pero si colores vivos. Suele ser un éxito entre los bebés. Como máximo aguantan 20-25 minutos.

El móvil de Gobbi es uno de los más reconocibles de la pedagogía Montessori. Se presenta entre las 6 y las 7 semanas de vida. Es el momento en el que los bebés ya distinguen los matices de un mismo color e introduce la profundidad. La concentración se puede mantener unos 30 minutos.

El móvil de los bailarines es el único que no hemos utilizado con Jaime, ya que no me dio tiempo a hacerlo. Se presenta entre la semana 10 y la semana 14. Representa cuatro figuras humanas bailando en el aire. Está hecho en papel holográfico por lo que se mueve muy fácilmente con la brisa, es muy ligero. Ayuda a empezar a seguir con la mirada objetos. Concentración aproximada 30 minutos.

De las 14 semanas en adelante se pueden presentar móviles visuales más complejos. Recomendable siempre que las imágenes sean reales y que en la medida de lo posible sean objetos que vuelen en la realidad (globos de cumpleaños, globos aerostáticos, pájaros, mariposas, insectos, etc). Es un móvil que ya se presenta con la visión muy madura y les llama mucho la atención.

Grabé en mi canal de Youtube un vídeo relacionado con el tema, que os dejo por aquí por si queréis verlo.

Beneficios de los pañales de tela

Llevamos dos meses ya utilizando los pañales de tela y tenía muchas ganas de contaros los beneficios de su uso, ya que para mi, por ahora casi todo son ventajas. Ya publiqué un vídeo contándoos nuestra experiencia con consejos para lavarlos, así que os recomiendo que paséis por allí si os apetece saber más.

  • Ahorro económico: para mi la principal ventaja y por lo que compré los pañales. Yo tengo un solo set de 10 pañales de tela (la mitad de lo que aparece en la imagen) y me costó alrededor de 120 euros. Al ser pañales evolutivos van desde los 3,5kg hasta los 16kg, por lo que en principio no tenemos que comprar diferentes tallas. La realidad es que si queremos ir 100% con pañales de tela deberíamos comprar un set más que es lo que la mayoría de las personas que utilizan pañales de tela recomiendan, pero para el uso que estamos dando ahora mismo y el calorcito del verano que seca muy rápido, nos estamos apañando perfectamente.
  • Medio ambiente: esta es otra de las principales ventajas. Y es que ahora que soy consciente de este beneficio soy mucho más consciente cada vez que tiro un pañal de plástico. Sobre todo si es de estos pañales que tampoco están muy llenos. Yo es que soy partidaria de cambiarles en cuanto se hacen pis, para hacerles más conscientes de que la sensación de mojado no es la normal, de cara a la retirada del pañal y es por esto que gastamos al día unos 8 pañales, lo cual es una locura. Si que es cierto que los pañales de tela se tienen que lavar y se gasta agua, pero en la fabricación de los pañales de plástico se gasta más.
  • Ni un escape: no se si es que yo utilizo los pañales de marca blanca de Lidl o que, pero la verdad es que estamos teniendo muchos escapes con ellos. También es cierto que ha estado unos días con antibiótico y ya me avisó la pediatra de que iba a tener diarrea, pero no hay manera de contenerlo. Tan pronto se sale todo por la espalda, que se sale por las piernas. En cambio con los pañales de tela y en la misma situación de tripas sueltas no hemos tenido ningún escape. Eso si, es imprescindible que se coloque correctamente.
  • Nada de rojeces: y esto es algo que me sorprende, ya que pensaba que al ser tela estarían más húmedos y por lo tanto tendrían más dermatitis de pañal, pero nada más lejos de la realidad. De hecho creo que el plástico de los pañales desechables le provoca más rojeces que los de tela y es que con el calor que hace tiene sentido.
  • Comodidad para el bebé: sinceramente creo que a él le gustan mucho más. Y es normal, ya que con lo incómodo que es llevar una compresa, no me puedo imaginar el pañal. Los pañales de tela, sobre todo los evolutivos, son bastante voluminosos, por lo que puede ser que necesites utilizar ropa una talla más grande, pero aún así son mucho más cómodos para ellos.
  • Ayuda a la retirada del pañal: a esto todavía no hemos llegado, pero al tener la sensación de mojado, cosa que con los de plástico no ocurre, es más habitual que esto les ayude a querer quitarse el pañal antes.

Para mi estos son los principales beneficios de los pañales de tela. Si se te ocurre alguno más cuéntamelo en comentarios.

Y tú ¿utilizas pañales de tela con tu bebé?

Autonomía y niños – Vida práctica

Para las personas que ya conocéis la pedagogía Montessori, sabéis que en el primer plano, de los 0 a los 6 años, existe el área de la vida práctica y es una de las áreas que más fácilmente se puede llevar al hogar. Este tipo de tareas atraen mucho a los niños y es muy importante en cuanto a su independencia.

Hay muchas veces que resulta complicado incluirles, sobre todo porque en cuanto empieces seguro que te va a pedir participar en todo, así que lo más importante de todo es que el entorno esté preparado. Por supuesto que si es posible es maravilloso el poder disponer de cocinas pequeñas y todo a su tamaño, pero también puedes adaptar lo que tengas. Para beber agua de manera independiente se pueden utilizar vasos de chupito y para limpiar la mesa se puede utilizar un cepillo de frotar las uñas.

Cuanto más dejes a su alcance las actividades de vida práctica mejor: coloca plantas, para que puedan regarlas, trapos en la cocina, para que puedan limpiar si se cae algo y sus utensilios en un cajón bajo para que pueda poner la mesa. De esta manera la vida práctica es asequible para cualquiera y no te hacen falta materiales ni bandejas específicas de actividades de vida práctica.

Es importante saber que el trabajo de Maria Montessori era acercar la casa al aula y no el aula a la casa, por lo que si tenemos oportunidades reales para que cocinen, corten con cuchillo o limpien una mesa no es necesario colocar la actividad de manera específica en sus estanterías.

Otra manera de facilitar las cosas es pensar realmente los pasos necesarios para hacer determinada acción y estar segura de que sabe hacerlos todos antes de proponerle una actividad, para que las posibilidades de frustración sean bajas. En caso de que haya alguno de los pasos que no controle, trabájalo de manera aislada.

Uno de los trucos que a mi más me sirven en este sentido, y que fue idea de Nicole, de The Kavanaugh Report, es no preguntar las cosas sino remarcarlas. «Hay un montón de migas en suelo» «Falta papel higiénico en el baño» «La luz del salón ha quedado encendidas». De esta manera Mateo sabe lo que hay que hacer, pero decide si lo hace o no lo que le empodera y evita problemas.

Y tú, ¿dejas que tu hijo te ayude?

La importancia de las primeras semanas – El periodo simbiótico

María Montessori hablaba mucho de la importancia de las primeras 6-8 semanas de vida y le llamaba el periodo simbiótico, que viene de la palabra simbiosis (una vida juntos).

Es un momento de mucha importancia, ya que el bebé está adaptándose a vivir fuera del útero, conoce a la madre y al padre y es un periodo de protegerse del exterior para concentrarse en desarrollar los vínculos para convertirnos en una unidad familiar. Esto es algo que ocurre en todos los nacimientos y en todos los bebés, no sólo con el primer bebé que llega a la familia.

Una relación simbiótica es aquella en la que los dos organismos dependen uno del otro y los dos se benefician de la relación. Esto ocurre en la familia, ya no solo en el aspecto físico, que es muy importante, sino también psicológicamente, ya que ayuda a crear conexión, a aliviar la tristeza del posparto y posibilita la transición.

El papel del padre, o del otro miembro, si lo hay, de la pareja, es muy importante. Debe proteger y cuidar físicamente de la unidad familiar.

Durante este periodo simbiótico se crean dos cosas: el apego y la confianza.

APEGO: es importante tocar y coger al bebe, mirarle a los ojos para conocernos. Esto es especialmente importante durante los momentos de cuidado personal, como el cambio de pañal o la toma. El otro progenitor debe involucrarse especialmente en este tipo de actividades, ya que las tomas son momentos que facilitan este vínculo entre madre e hijo. «El desarrollo del apego adecuado durante este periodo abre el camino a una independencia natural y el nacimiento psicológico se produce.» – Dr. Silvana Montanaro

CONFIANZA: el bebé aprende a confiar en el mundo mediante la satisfacción de sus necesidades. Es por esto que durante estas semanas hay que tenerle cerca y proveerle de mucho contacto físico y ser muy cariñosos. El trato debe ser cuidadoso.

Esta es una fase que claramente se hace en familia, se comparte entre todos los miembros, a diferencia de otras fases del desarrollo de los niños. Sin embargo es importante respetarle, darle espacio, amor y tiempo para absorber los cambios.

Este espacio es necesario también tanto para los progenitores como para los hermanos que ya estaban antes. Por esto es importante cuidarse durante este periodo y pedir ayuda externa para cocinar, limpiar o cuidar a niños mayores.

Durante estas semanas se desaconsejan las salidas al exterior, para que el bebé se adapte al entorno en el que más tiempo va a estar. Además la casa debería estar con una luz más tenue y una temperatura cálida, ya que no regulan bien la temperatura. Los progenitores deberían dedicar estos días para entender al bebé, interpretar sus lloros y saber cómo le gusta estar.

El final de este periodo es muy claro si eres capaz de observarle. Los bebés empiezan a interactuar con el entorno, miran a su alrededor cuando comen, se dan cuenta de los sonidos, de otros miembros de la familia y del entorno. Es entonces cuando se puede empezar a presentar al bebé lugares que son importantes para nosotros fuera del hogar y personas que forman parte de nuestra vida.

Por qué no deberías sentar a tu bebé

Uno de los mayores cambios que he hecho con respecto a la manera de actuar con Jaime en comparación con Mateo, que ya tiene casi cuatro años, es el «dejarle hacer» en lo que a desarrollo motor se refiere. Y en este sentido ni sentamos ni ponemos bocabajo a Jaime. En este artículo me voy a centrar en el por qué no le sentamos, pero la mayoría de los motivos son compartidos con el por qué no le ponemos bocabajo.

Se que para muchas personas esta manera de verlo puede parecer chocante y estoy segura que habrá mucha gente en contra, pero quiero que quede claro que no intento convencer a nadie ni muchísimo menos, sino que os invito a leer y adoptar la forma que mejor cuadre con vuestra manera de ver las cosas y lo que creáis que es lo mejor para vuestros bebés.

La principal razón por la que no sentamos ni ponemos en una posición erguida a Jaime es el juego independiente. Cuando digo que no sentamos ni ponemos erguido, me refiero a que no es su posición habitual: no utilizamos arneses, ni hamacas, tacatacas o soportes y utilizamos lo menos posible la mochila de porteo y la silleta además de intentarle llevar tumbado cuando está en brazos. Aún así que sepáis que todos los días Jaime pasa algún ratito en posición erguida o inclinada, aunque lo ideal sería que no lo estuviera.

Y ¿qué tiene que ver el juego independiente con el estar sentado? Básicamente porque como el sentarles de manera prematura es una manera de restringirles el movimiento (no hay más que ver lo estáticas que están las piernas en un bebé sentado y lo móviles cuando está tumbado bocarriba) y de hacerles más dependientes del adulto, los bebés no están cómodos y requieren de la presencia adulto. De cualquier manera os dejo por aquí mi vídeo sobre juego independiente en bebés.

De hecho, mantenerles sentados crea el hábito y como ya sabéis por otros artículos que he escrito en este blog, a los bebés les gusta continuar haciendo lo que han hecho hasta el momento y les encantan las rutinas, por lo que si dejas de hacerlo te «pedirán» que les coloques en esa posición. Así que lo mejor es que no les sientes para que no lo pidan.

En cuanto a desarrollo motor, está claro que la posición desde la que se progresa de forma natural es la posición bocarriba. Y esto importante porque, según defendía Pikler, si se hace de forma natural y sin interferencias hay beneficios tanto físicos (en cuanto a facilidad de movimientos) como psicológicos y cognitivos. Al final estamos ayudándoles a conseguir metas de manera independiente, pasito a pasito, teniendo que esforzarse y pasar por las diferentes posiciones (ponerse de lado, darse la vuelta, colocarse sobre los brazos, sobre las rodillas, balancearse a cuatro patas y finalmente sentarse) con paciencia y persistencia. Y la satisfacción de lo conseguido uno mismo es enorme y no hay nada más importante que la motivación intrínseca.

Y es que es importante pasar por todas estas metas en el desarrollo motor: es importante que se gire, es importante que gatee. Para que vaya pasando por todas estas posiciones es crucial no utilizar aparatos como sillas, arneses, tacatacas entre otros, pero tampoco sentarles ya que es una posición muy restrictiva cuando no la adquieren de manera independiente. De hecho no pueden salir de ella sin caerse, lo que no les da confianza ni seguridad. Y lo que os decía más arriba, los niños que juegan sentados porque han sido colocados así tienen movimientos bastante estáticos e inmóviles. No mueven las piernas. Sin embargo si estuviesen tumbados bocarriba, dándose la vuelta y girando sin parar, moviéndose sobre la espalda y doblándose y estirándose para alcanzar objetos el movimiento es mucho mayor. No podemos esperar que nuestros hijos pasen por todas las etapas si no les damos el tiempo ni la libertad para hacerlo.

¡No hay prisa! Si no sientas a tu bebé no tendrá «la necesidad» de hacerlo y no «te pedirá» que le coloques en esa posición. Confía en tu bebé y en su capacidad para conseguir los objetivos. Van a llegar a hacerlo todo, solo necesitan tiempo y paciencia por tu parte.

Trucos que harán tu lactancia más fácil

Ahora que ya Jaime ha pasado los tres meses, siento que la lactancia está más asentada y que estoy más cómoda dando consejos, me voy a dar la licencia de contaros cuáles son mis trucos para facilitar la lactancia.

De cualquier manera os recomiendo que si tenéis algún problema acudáis a una asesora de lactancia o a grupos de lactantes en general, que os sabrán aconsejar muchísimo mejor que yo si tenéis dudas concretas.

  • Intenta ver a una mujer amamantando antes de dar a luz: os puede parecer una tontería, pero hay muchas veces que las imágenes o los vídeos que se ven por internet no son del todo correctos. Lo mejor sería ver a una madre que esté satisfecha con su lactancia, con un bebé de 2-3 meses, y observarle bien (preguntándole antes, claro. Si no sería un poco raro) y hacer todas las preguntas que te surjan. Fíjate en como le coloca, como hace el agarre… ¡TODO!
  • Recopila toda la información posible: existen páginas web, perfiles de instagram y muchísimos vídeos y fotografías. Eso si, estate segura de que la información que te dan es correcta. Yo os recomiendo www.albalactanciamaterna.org y el perfil de instagram de @albapadibclc.
  • La postura lo es todo: Si queréis un truco más concreto, esta es la clave para mi. Una de los trucos es que la barbilla, el hombro y la cadera estén en línea y el cuerpo del bebé bien pegado al tuyo. Eso si, tienes que conocer tu pecho: si tu pezón apunta hacia abajo no es lo mismo que si mira hacia el frente.
  • Escúchate a ti misma: Permite sólo hasta donde tu quieras, teniendo en cuenta a tu bebé. Hay veces que leo a madres cansadas, hartas, que se sienten impotentes. Es muy importante crear una relación respetuosa con tu hijo o hija y sentar las bases del consentimiento. Y una relación basada en el respeto tiene mucho que ver con que se cumplan los deseos y las necesidades de ambas partes. Eres su madre, pero también eres importante. Trátate siempre bien.
  • No escuches a nadie: Y no solo en lactancia, en absolutamente todo lo demás. Te van a dar mil consejos, sobre todo si eres primeriza y probablemente sean todos contradictorios. No escuches a tu madre, ni a tu suegra, ni a tus primas ni cuñadas. Probablemente a quien debas escuchar sea quien no te de ningún consejo. Si tienes a algún familiar que permanece callada y que no te dice lo que debes hacer, ¡pregúntale!

Parecen simples, incluso obvios, pero creo que realmente son los 5 consejos más importantes para que tu lactancia funcione.

Las claves para ahorrar (algo) con hijos

Muchas veces me preguntáis como conseguimos ahorrar algo teniendo dos hijos y si hemos notado la llegada de Jaime en lo que a dinero se refiere.

Así que he pensado que era una buena idea contaros cuáles son nuestras principales estrategias para primero, llegar a fin de mes y segundo, ahorrar un poquito.

COMIDA

  • Una de las claves que llevamos haciendo en casa desde hace algo más de seis meses es la compra mensual y aquí os dejo una lista de reproducción de nuestras últimas compras por si tenéis curiosidad. En lo que más ahorras es en no comprar guarradas, que inevitablemente compramos todos cuando vamos al súper.
  • Y relacionado con lo anterior, hacer un planning de comidas mensual, porque sino la compra no tiene sentido y seguro que te quedas corto o largo y así no avanzamos. Os enseñaré este mes en mi canal cómo organizo yo las comidas.
  • Algo en lo que todavía tenemos que trabajar en no tirar comida. La verdad es que hemos mejorado mucho, pero aún así quedan cosas por hacer. Y es que aprovechar las sobras es un arte. Salsas para arroces, carnes para croquetas o pescados para tortillas son algunos de mis aprovechamientos favoritos.
  • Por último en el apartado de la comida, hacer lo máximo posible en casa. Hemos empezado con las cosas más caras, como pan de molde o magdalenas, pero queremos ir más allá con los caldos o mermeladas. De todas formas es algo que hay que mirar con lupa, porque hay cosas que entre fuegos, hornos y demás te sale más barato comprarlo hecho, como en el caso del tomate frito.

ROPA

  • Acepta todo lo que te den de segunda mano. Yo con Mateo la verdad es que me puse un poco exquisita y había cosas que no aprovechaba. Ahora con Jaime todo lo que me llega le doy un uso. Y es que la ropa de bebé es el gasto más tonto de la historia. Jaime tiene ahora dos meses y ya tenemos un montón de ropa para guardar porque le queda pequeña.
  • Lo de los regalos es complicado. Y es que hay gente de verdad regala cosas bastante feas. De cualquier manera intenta darle una vuelta. Puede ser que arreglando de determinada manera un pantalón te parezca más mono o que si utilizas la ropa de un conjunto por separado tenga un pase. ¡Imaginación!
  • Hay veces que somos un poco excesivos con la ropa que creemos que necesitan los niños. Nosotros (Mateo y yo) nos hemos pasado al armario cápsula y por ahora no hemos tenido ninguna falta. Os dejo por aquí el artículo del armario de Mateo, pero vendrá una actualización este mes en este mismo blog sobre el tema, así que si te interesa ¡estate atento! También tengo un vídeo de organización de armarios, que os dejo también por aquí.
  • ¡Guardad bien la ropa de un hijo para el otro! Es importante que esté bien lavada y que las manchas las quitéis cuanto antes, porque aunque te parezca que lo metes limpio luego en el trastero aparecen manchas amarillas. Meted junto con la ropa alguna bolsita de té para que absorba el mal olor y así cuando lo saquéis esté para darle una lavadita rápida. Si vais a dejarla mucho tiempo, revisadla y movedla un poquito en la misma caja una vez al año.
  • Y a la hora de comprar, ¡aprovechad las segundas rebajas! Aunque tengáis que comprar ropa con idea de ponerla dentro de unos años, las rebajas es el mejor momento para ir comprando cosas que seguro que necesitarás. Sobre todo cuando ya tienen más de tres años y las ropa les dura un año entero, no tengáis miedo con las tallas. Lo único con lo que hay que tener más ojo es con los zapatos, que crecen de forma menos predecible.

OTROS

  • Al final todo lo que puedas usar reutilizable es una inversión inicial, pero después un ahorro. Nosotros por 150 euros hemos comprado toallitas y pañales en principio para el resto de la vida de Jaime y de otros bebés si vienen, aunque tenemos pendiente ver si hace falta comprar algún pañal más. Os dejo aquí el vídeo en el que os lo enseño.
  • Y por supuesto, y aunque parezca obvio es donde más dinero gastamos, no hay que comprar cosas innecesarias. Al final acabamos teniendo tropecientos cacharros en casa que no usamos. En mi caso ni cambiador, ni parque, por ejemplo. Os dejo por aquí el vídeo en el que os cuento lo que realmente necesitas para la llegada del bebé.

Y nada más de mi parte por hoy. ¡Contadme vuestros trucos para ahorrar en los comentarios!