La mente absorbente – Capítulo 19

Como ya os dije en el post introductorio de esta serie, voy a ir contándoos, capítulo a capítulo, la obra de “La mente absorbente” de Maria Montessori. Así que este es el capítulo número 19. Os invito a leer conmigo y hacer de esto un club de lectura donde podamos compartir lo que nos vaya pareciendo.

En este capítulo María Montessori habla de las diferencias del subplano de los 0 a los 3 años y del de los 3 a los 6 años y explica las carácterísticas más importantes de este último.

El paso al periodo de los 3 a los 6 años no está muy marcado. De hecho se considera periodo a la etapa de los 0 a los 6 años y se parte en dos. La primera parte es la creación de la vida psíquica y la segunda parte es de perfeccionamiento y fijación. En la segunda parte también aparece la consciencia que es quien guía en el desarrollo a partir de este momento.

La consciencia conquista lo que no estaba claro antes y lo perfecciona. Ya no solo toma el entorno sino que lo hace de forma consciente. Esta aparición de la consciencia se hace de forma espontánea.

Todavía es una etapa en la que se está creando y todavía está cerrado a influencias exteriores como el adulto intentando imponer o transmitir algo directamente. Por lo tanto la mente del niño es capaz de adquirir cultura en esta etapa de la vida pero solo lo puede hacer a través de su propia actividad, no la puede recibir de otros, sino mediante su trabajo.

En esta etapa es cuando desarrolla el carácter, pero lo hará de acuerdo con las leyes de crecimiento. El niño está especialmente interesado y se concentra en las cosas que ya están en su mente, en las que absorbió durante el periodo anterior, ya que lo conocido se mantiene en la mente.

El recibir mandatos frecuentes y constantes no crea la obediencia. La obediencia se logra de formas indirecta con preparación interior. El niño tiene mucha sabiduría en su interior, que le guía, y es evidente que las interferencias de los adultos no ayudan, sino que obstaculizan su desarrollo. Es necesario un entorno preparado y bien organizado para que el niño tenga libertad para expandirse.

El niño de esta edad adquiere un gran número de palabras y tiene una gran sensibilidad e interés en las palabras. Todos los niños enriquecen su vocabulario en esta etapa, por lo que debemos ofrecerle un entorno con mucha variedad de palabras. Los niños que tienen la oportunidad de aprender muchas palabras en esta etapa, sobre todo si son complicadas, hacen que luego se recuerden con mayor facilidad que si se las enseñamos más adelante. Es por esto que es muy beneficioso darles nombres científicos en esta edad. No de manera mecánica sino relacionadas con su experiencia para que les enriquezcan. De esta manera les presentamos las palabras en diferentes temáticas como la botánica, la zoología, la geografía, etc.

En esta edad la mente va más allá de los límites concretos y empieza a imaginar. Tiene el poder de visualizar cosas que no ven con los ojos, lo que nos indica que la mente ha cambiado.

El niño pedirá mucha información Preguntará para saber más de su alrededor. El niño es curioso, siempre haciendo preguntas. Necesita saber. Hay que considerar las preguntas no como un incordio sino como la expresión de una mente buscando información. Los niños a esta edad, sin embargo, no pueden seguir explicaciones muy extensas, por lo que es mejor hacer resúmenes cortos.

Juego, imaginación y preguntas son las tres características de esta edad.

Trabajo y juego con dos niños en casa

Con la llegada de Jaime han surgido nuevos retos. Uno de ellos proteger la concentración de Mateo cuando estamos los tres juntos.

La concentración es una de las claves en la pedagogía Montessori y es algo muy importante tanto para su desarrollo como para el futuro. Pero claramente ha sido una de las cosas más perjudicadas porque Jaime ha empezado a ser más móvil y se mete por en medio y le hace perder la concentración (y los nervios).

El multinivel es una de las mayores ventajas de tener hermanos ya que despierta en el mayor dotes de liderazgo y refuerza contenidos explicándoselos al pequeño además de trabajar la paciencia y el pequeño se siente incitado por el trabajo que hace el mayor y se prueba más que si se lo ofrecemos como presentación.

Una de las cosas más importantes que podemos hacer en este sentido es tratar al bebé de forma respetuosa. Si no queremos que quite los juguetes a su hermano mayor o no queremos que se meta por en medio mientras estamos trabajando es importante no hacerlo nosotros con él. Nada de arrancarle los juguetes de las manos, de cogerle en volandas por detrás sin avisar, pedirle siempre permiso y esperar a que te indique que quiere ser cogido. Además es buena idea preguntarle si te deja jugar con él antes de empezar a jugar. Los niños aprenden más de lo que hacemos que de lo que decimos y un buen ejemplo es clave en esta relación.

La previsión es clave también. Si ves que ha acabado SU concentración, es el momento de intervenir y redirigir si fuera necesario. Proteger la concentración de tu hijo mayor es realmente importante.

Si se produce el conflicto es muy buena idea hablar con los mayores y que te ayuden a buscar una solución. Una tormenta de ideas es algo que puedes hacer para promover la resolución del problema.

La necesidad de exploración es algo que existe en los bebés, que está en su naturaleza. No es algo que podamos evitar ni que queramos evitar, de hecho. Así que buscar los momentos en los que pueda explorar los juguetes de su hermano mayor, aunque sean «peligrosos» es imprescindible, aunque siempre se haga con supervisión. Una vez que les observamos explorando podemos determinar si hay alguna necesidad interna del niño para analizar ese juguete en particular o si simplemente es exploración pura y dura del objeto. En el caso de que haya una necesidad intrínseca en el querer coger ese juguete podemos pensar alternativas para que pueda cumplir con esa necesidad pero con un material apropiado para su momento de desarrollo.

Y relacionado con lo que os decía antes de que aprenden de lo que hacemos más que de lo que decimos es nuestra actitud ante el conflicto entre hermanos. Si es algo que nos tensiona, la tensión va a traspasar y va a acrecentarse, por lo que es importante trabajar en nosotras mismas y entender qué es lo que te pone nerviosa de la situación y que puedes hacer para que se rebaje la tensión y el ambiente sea más calmado. Va a haber días malos seguros, pero es importante tener el mente el objetivo a largo plazo siempre, cuál es la relación que queremos crear entre ellos. Las únicas emociones que puedes controlar son las tuyas propias, así que hazlo.

Cuidado con las etiquetas y el dar por hecho. Tu hijo mayor no tiene que cederlo todo ni entenderlo todo por el simple hecho de que es mayor. Tampoco podemos actuar de jueces y colocarnos de parte de uno o de otro en el conflicto. Es imposible que conozcamos todo lo que ha ocurrido ahí. Puede ser que no hayamos visto el principio, que puede haber sido hoy o hace unos días. Nunca, nunca, debes decidir quién tiene razón. Eso no sería justo para nadie.

Y mucha paciencia, mucho amor y mucho cuidado personal para ti, que vas a tener que aportar la energía a esa situación. ¡Lo estás haciendo bien!

Montessori en casa cuando el colegio no lo es.

Es una de las preguntas que más me hacéis y que más os planteáis.

¿Qué pasa cuando llevas la educación y crianza en casa con un método o pedagogía alternativa y el colegio es tradicional?

Lo primero que hay que tener claro es que vivimos en el mundo real. Por mucho que nos gustaría éste no es un mundo Montessori y ni siquiera se le parece un poco. Tampoco es un mundo en el que se trata con respeto a los niños y niñas, sino que se tiende a tener una relación mas bien vertical con ellos y ellas.

Esto no quiere decir que debamos tirar la toalla y seguir a la mayoría.

Las personas que conviven a diario con tu hijo o hija son las que van a ser su referente. Y es muy importante que tú y las personas que te acompañan en el camino de la crianza tengan esto claro desde el principio. El cerebro del niño o niña hasta los 3 años absorbe absolutamente todo lo que hay a su alrededor y se forma hasta en un 85% de su totalidad, por lo que lo que hagas va a quedar grabado en su psique. Esto no tiene que convertirse en tener miedo a traumas ni en tener una relación artificial y forzada con él o ella, pero si que tener claro cuál es la relación que quieres crear a corto y largo plazo.

¿Que van a recibir mensajes contradictorios a los tuyos? Seguro. ¿Que le van a tratar de una manera que tú jamás serías capaz de hacerlo? También.

Pero una cosa está clara: todo lo que hagas en favor de tu hijo y su desarrollo nunca va a caer en saco roto. Siempre le va a servir de algo. Siempre va a ejercer una influencia.

Siempre es buena idea comentar tanto con el colegio como con las profesoras cual es tu visión de la educación y la crianza y meterte todo lo que puedas en los organismos de la escuela para cambiar al máximo posible las cosas tanto por tu hijo o hija como por lo que vengan, pero sin agobios, dentro de tus posibilidades.

Y por las tardes, ofrece la mayor cantidad de tiempo de calidad y respeto, siguiendo al niño al máximo y escuchando lo que tiene que decir.

¡Suerte en este nuevo inicio!

Irse del parque sin que lloren. ¿Es posible?

Esta es una pregunta que ya me hicisteis en mi vídeo de preguntas y respuestas y que contesté brevemente, pero tenía ganas de dejarlo por escrito y por separado por aquí para redirigiros si me volvíais a hacer esta pregunta.

Y es que este es un drama por el que pasamos muchas familias a la hora, no solo de dejar el parque, sino de marcharnos de un sitio en el que están a gusto.

Lo primero y lo más importante de todo es que tu actitud sea la correcta. No sirve de nada repetir 200 veces «venga, que nos vamos a casa» si entre repetición y repetición sigues charlando tranquilamente con las madres y padres del parque. Tienes que reflejar una actitud de marcha: ponerte de pie, ir recogiendo cosas. No vale que la repetición 201 sea la de me enfado y a todo meter nos vamos. Los niños suelen tener especial problema con las transiciones y necesitan que les ayudemos.

Otra cuestión que suele dar problemas también es el hecho de que los niños no entienden bien el concepto del tiempo, por lo que decirles «10 minutos más» no significa absolutamente nada para ellos y no debes esperar que a los 10 minutos obedezcan sin rechistar. Un recurso similar que funciona mucho mejor es negociar cuantas veces más se pueden tirar por el tobogán o cuantas veces más le vas a dar en el columpio. En niños de dos años en adelante este concepto de contar tiene mucho más sentido y puede ser que consigas que se marchen al completar lo acordado.

Y digo negociar porque ya sabéis que bajo mi punto de vista el dar opciones es clave para evitar malos ratos. «¿Cuántas veces más te vas a tirar por el tobogán antes de irnos? ¿Qué te parecen 5?» Si el niño propone una cifra razonable, aunque sea mayor que la tuya, yo te recomiendo que la aceptes. Eso si, si quedáis en una cosa es lo que tiene que pasar. Si ya se ha tirado 7 veces por el tobogán y sigue sin querer marcharse hay que hacer algo más.

Yo empezaría con recordarle qué es lo que habíais quedado, pero nunca como una amenaza. «Ya nos hemos tirado 7 veces por el tobogán. Ahora es hora de marcharse.» Si el niño sigue sin reaccionar es el momento de actuar. Nada de repetir las cosas muchas veces. Una sola vez es suficiente. Se ha enterado. «Veo que te está costando un poquito marcharte del parque. Lo estabas pasando bien y te apetece estar un poco más. Es hora de irnos. ¿Necesitas que te ayude a bajar del parque o bajas tú?». Volvemos a dar opciones.

Si sigue sin querer irse del parque te toca ayudar. «Ahora voy a ayudarte a bajar del parque. Te voy a coger por las axilas y te voy a bajar al suelo. Ahora te voy a dar la mano y nos vamos a ir del parque.» Normalmente con esto es suficiente. Lo habitual es el que niño acepte que es el momento de marcharse y que te de la mano.

Si esto sigue sin funcionar tenemos que dar un pasito más. «Realmente tenías ganas de quedarte en el parque. Tenemos que irnos ya y eso te enfada mucho. Ahora te voy a coger en brazos y nos vamos a marchar.» Puede que incluso se ponga violento o llore, pero es muy importante que te mantengas en calma, que cuando le hables te pongas a su nivel y que tu tacto sea firme, pero nunca violento ni perdiendo el control.

Si te pega, mantén la calma. Respira profundamente y piensa que estás invirtiendo en su educación y salud mental a largo plazo, que es por supuesto lo más importante, mucho más que llegar a la hora a clases de música o a hacer la compra. Ante la violencia, firmeza. «No te puedo dejar que me pegues. Veo que estás muy enfadado y que tienes ganas de hacerme daño, pero no te puedo dejar que lo hagas, así que te voy sujetar el brazo.»

Y por supuesto nada de amenazas, ni de marcharte dejándole atrás, ni castigos, ni gritos, nada de violencia y nada de chantajear con nuestras propias emociones («mamás se pone triste si no le haces caso»).

Paciencia. Empatía. Firmeza. Calma. Es muy muy difícil. Y requiere mucho tiempo, pero te prometo que después de un par de semanas, aunque puede que sea algo más, sobre todo si algún día pierdes los papeles, tu hijo se marchará del parque sin ningún problema.

Y tú, ¿consigues que tu hijo se marche del parque sin llorar?

Armario cápsula – Mi armario

Como ya te adelanté en el artículo de hace una semana donde os explicaba el armario cápsula de Mateo, mi hijo de tres años, hoy te traigo mi armario cápsula, o cuál es mi idea, al menos.

Si has visto alguno de mis vídeos sabes que a mi no me gusta la ropa. Lo he intentado, pero no hay manera. Me he gastado dinero en ropa y comprado pocas cosas, y nada. Me he comprado muchísima ropa barata y supuestamente a la moda, y tampoco. Así que creo que esta va a ser mi solución. Tener lo mínimo y casi hasta «uniforme». De hecho alguna de vosotras ya me ha dicho en algún vídeo que voy siempre vestida igual.

Este es mi planteamiento para mi armario cápsula. Se que muchos van a pensar que es poquísima ropa, pero de esto voy a partir. Como ahora tengo que hacer cambio de armario porque acabo de dar a luz, es el momento.

PRIMAVERA/VERANO

  • 3 partes de arriba
  • 1 cazadora
  • 3 pantalones largos
  • 1 vestido
  • 1 zapatillas
  • 1 sandalias
  • 1 cuñas
  • 7 ropa interior
  • 2 bikinis
  • 7 calcetines

OTOÑO/INVIERNO

  • 2 partes de arriba
  • 3 jerseys
  • 1 abrigo
  • 3 pantalones largos
  • 1 zapatillas
  • 1 botas
  • 7 ropa interior
  • 4 calcetines cortos
  • 3 calcetines largos
  • Bufanda
  • Guantes

Alguna se estará echando las manos a la cabeza, lo se. Pero a mi me dan hasta mariposillas en el estómago. Podréis ir viendo mis avances y si me hace falta alguna cosa más en el canal de Youtube.

¿Te animas?

¡Ya estoy de vuelta!

Por fin, por fin, por fin.

Tenía unas ganas enormes de volver a escribir por aquí.

Si ves mi canal de Youtube, sabes que he tenido algunos problemas con el hosting y el dominio y que he tenido que cambiarlo todo. Yo creo que sinceramente para bien, porque al final me ha permitido replantearme el blog y darle una vuelta.

Total, que hasta ahora mis artículos básicamente eran una versión escrita de mis vídeos de Youtube. A partir de ahora el contenido va a ser completamente distinto del contenido de mi canal, así que te recomiendo que sigas ambos sitios si quieres saber un poquito más sobre nosotros.

La idea es que en este blog me voy a centrar un poquito más en mis dos pasiones: la educación y la organización. Así que los martes los artículos estarán centrados en la organización, la compra y el minimalismo, que es un camino que intento seguir este nuevo 2019 (poquito a poco) y los jueves serán artículos relacionados con la pedagogía Montessori y la crianza respetuosa, que es como educamos a nuestros hijos en casa.

Estoy completamente abierta a escuchar tus sugerencias y qué te gustaría ver en este blog.

¡Te deseo un maravilloso comienzo del 2019 y que nos sigamos viendo por aquí!

Vlog semanal – noviembre 2018

collage

Os invito a pasaros por mi canal de Youtube para ver nuestro nuevo vlog semanal.

En él veis un poco nuestro día a día, os enseño que compro en el Black Friday y un poquito de trabajo con Mateo.

Además de un DIY para las barras de números Montessori.

¡Contadme que os parece!

Consejos para ahorrar con un solo sueldo

ahorro

Actualmente en nuestra casa sólo entra un salario, el de Sergio. Y a pesar de que yo cojo trabajitos aquí y allá, básicamente es su trabajo el que nos sostiene. Si quieres saber un poco más sobre nuestra situación actual, pásate por mi canal para ver el vídeo correspondiente.

Y esto nos ha hecho ser muy conscientes de lo que cobramos y lo que gastamos y por eso me parecía buena idea enseñaros cuáles son nuestros trucos para ahorrar todos los meses algo de dinero, a pesar de tener un ingreso pequeño.

Cuando nos pusimos serios en esto de ahorrar, buscando por internet nos encontramos con el método de Dave Ramsey. Un gurú de la economía en Estados Unidos, que explicaba de forma muy sencilla cómo hacerlo. Aunque no todo lo que dice es aplicable a nuestra situación, porque en España las cosas no funcionan igual, algunos de los principios los aplicamos en casa.

Una de las cosas que el recomienda hacer para empezar a ahorrar dinero es seguir sus pequeños pasos. En total son siete, pero nosotros nos centramos en los 3 primeros.

  1. Ahorra 1000 euros. En este primer paso, se trata de tener siempre un colchón de mil euros para el por si acaso. Tienes la opción de tener los mil euros en una cuenta aparte, para que no haya posibilidad de que los gastes, pero si eres responsable con tu dinero no creo que haga falta. Una vez que tienes ese colchón de 1000 euros de ahorro del que no bajas ningún mes, puedes pasar al siguiente paso.
  2. Paga todas tus pequeñas deudas. En este paso se trata de quitarte todas las deudas. El móvil que estás pagando a plazos, un pequeño crédito con Cofidis o los 300 euros que te prestó tu tío. Eso sí, el recomienda siempre hacerlo de menor a mayor, para que la sensación de que estás cumpliendo las cosas la tengas antes. Dentro de este paso por supuesto no contamos la hipoteca.
  3. Ten ahorrados lo equivalente a entre 6 y 9 meses de gastos. Mantén el registro de los gastos mensuales que tienes habitualmente (recibos de la luz, el gas, teléfonos, la guardería del niño o la universidad, el alquiler o la hipoteca, etc). Una vez que tengas claro más o menos cuál es ese gasto, el siguiente paso es tener ahorrado 6 meses de esos gastos como mínimo. Esto cubriría situaciones muy críticas, como que te quedes sin trabajo o que por lo que sea necesites comprarte un coche o algún otro gasto grande imprevisto.

Nosotros nos encontramos ahora mismo en ese paso. La realidad es que está casi completado, pero como sabemos que dentro de algo más de un año vamos a tener una casa nueva vacía que va a necesitar ser amueblada, nos gustaría tener una cifra mayor en previsión de todos esos gastos.

¿Y cómo ahorrar cada mes una cantidad para poder meterla en este fondo? Pues haciendo un presupuesto a cero. Y esto significa simplemente que cada euro que cobres lo destines a algo. Lo que te sobre, puede tener distintos destinos.

En nuestro caso ese dinero que podemos ahorrar cada mes, que la verdad es que es bastante variable dependiendo del mes, lo destinamos a 3 sitios diferentes:

  • A gastos extra previstos para ese mes: si sabemos que vamos a tener una cena, un cumpleaños o sabemos que dentro de un par de meses llega la Navidad y vamos a tener que tener un presupuesto para regalos, lo vamos metiendo en un sobrecito y así eso que tenemos cubiertos para el mes o para los meses que llegan.
  • A gastos que llegarán y que son más grandes: una vez cubiertos esos pequeños gastos previstos para ese mes, tenemos en cuenta gastos más grandes. Igual dentro de 5 o 7 años tenemos que comprarnos un coche, y si en vez de disminuir nuestro ahorro de los 6-9 meses podemos tener ya una cantidad que vaya a ser destinada a eso mejor. Al igual que la cocina de la casa nueva o los muebles que necesitamos, por ejemplo. Para vosotros podría ser que vuestro hijo o hija empiece la universidad dentro de 2 años o que vayáis a casaros el año que viene.
  • A gastos que nos gustaría poder tener: A los dos nos gustaría cambiar de móvil, y a mi me gustaría poder comprarme una cámara nueva o algo de luz para los vídeos. Ahora mismo no podemos destinar nada a esta cuenta porque tenemos muchos gastos pendientes, pero en el caso de tener todo cubierto, el dinero iría por aquí.

Si queréis ver cómo hacemos nosotros para ahorrar y cómo llevamos las cuentas, pasaros por el canal para ver el vídeo, en donde lo explico.

¿Cómo lleváis las cuentas vosotros? ¿Conseguís ahorrar todos los meses?

Estanterías MONTESSORI octubre – 3 años

Estanterías octubre

Os dejo un link directo al nuevo vídeo de Youtube que he subido en mi canal, en el que os enseño las estanterías de Mateo para este mes de octubre.

Están sobre todo centradas en los animales, la música y el arte que es lo que a Mateo más le está interesando últimamente, con una pequeña introducción a las formas geométricas y las matemáticas.

¡Dejadme comentarios si queréis que os aclare alguna cosa o si tenéis alguna duda!

Cómo ahorrar en la compra | Organización de menús

Para los que me conocéis, soy una loca de la organización. Me hace tan feliz. Me encanta tener todo mi día, semana, mes e incluso año, organizado al dedillo. Todo planificado.

Una de las cosas para las que me ha sido útil esta locura que me entra a veces es para planificar la comida y ahorrarnos algo de dinero al mes. Desde que estamos más organizados con las comidas y hacemos una sola compra mensual (con algún viaje a mitad de mes para comprar fruta y verdura) nos ahorramos entre 200 y 400 euros al mes.

Nuestro presupuesto actual para comida, lo que incluye comprar el pan todos los días es de 430 euros (400 en comida y 30 en pan) y la verdad es que lo cumplimos bastante bien (euro arriba euro abajo). Pero esto tiene su técnica. Y eso de ir al super a lo loco a comprar lo que nos parece no vale.

La situación de mi casa es además algo especial, porque ninguno de los tres comemos lo mismo. Sergio come muy poquitas cosas: carne roja, patatas, huevos, pasta y algún puré. Mateo come en el colegio y a mi me gusta la comida, en el día a día bastante limpia. Me gusta mucho lo dulce, pero todo lo que hago en casa dulce, que es mucho, suele ser a base de azúcar de coco, harinas integrales y mantequillas de frutos secos. Nada de mantequilla, ni harina, ni azúcar. Vamos, que hago un menú para cada uno.

Vamos por partes.

Lo primero que organizo es mi comida, que es la que más cambia. A mi me gusta mucho cocinar, por lo que cambio de recetas prácticamente todos los meses. Yo hago 5 comidas diarias, pero tanto para el desayuno, como para los snacks de durante el día me valen el mismo tipo de comidas, la mayoría de ellas dulces, salvo el almuerzo que tomo fruta. Así que suelo tener varias recetas seleccionadas y las voy haciendo conforme se me gasta la anterior. Para que os hagáis una idea suelo preparar alrededor de 15-18 recetas a lo largo del mes, aunque tenéis que tener en cuenta que esta es una casa bastante concurrida y suelo ofrecer a todo el que viene que se lleve comida. Este tipo de recetas son del tipo bizcochos, granolas, barritas de cereales, panes, galletas, etc.

Para las comida selecciono 10 comidas diferentes, ya que normalmente cada receta me dura unos tres días, y además suelo invitar a mi padre o mi madre al menos una vez a la semana y suelo sacar sobras. En el caso de la comida suelo comer comidas menos pesadas, normalmente sin proteína animal, como mucho huevos, aunque algo de pollo puede ser que caiga, pero en ensaladas, por ejemplo.

Y para las cenas otras 10 comidas. Estas son comidas un poco más pesadas, pero como también las come Mateo, lo repartimos un poquito mejor.

En el caso de Sergio tengo varias recetas estándar que le gustan y que hacemos todos los meses como albóndigas, lasaña, pasta carbonara y alguna cosa más que le gusta y le dura varios días. Además suele comer bastante carne de cerdo a la plancha, patatas y algo de pescado frito. De cualquier manera cuando termina el mes le suelo preguntar si tiene antojo de algo, si quiere que este mes le prepare alguna cosa diferente, para tenerlo en cuenta.

Con Mateo lo único que hago es asegurarme de que hay mucha fruta siempre en casa, snacks sanos tipo tortitas de arroz, barritas de cereales y cereales sin azúcar, pero la realidad es que come bastantes cosas de las que me preparo para mí.

Con el menú mensual claro, apunto en una lista enorme todo lo que necesito. TODO. No sólo lo que me hace falta. Esto es importante, porque a veces te parece que tienes suficiente orégano, pero luego resulta que necesitabas no se cuanta cantidad y solo tienes para la mitad. Y cuantos más viajes al súper, más probabilidades de comprar cosas que no necesitas.

Y es el día antes, sólo el día antes de ir al súper, cuando cojo esa lista y repaso la despensa y la nevera para ver qué es lo que realmente necesito y en que cantidad.

La realidad es que intento hacer toda la compra a principios de mes, y si veo que se me va a poner algo malo lo preparo con antelación y lo congelo, pero hay cosas, como la fruta, que hay meses que es inevitable pasarme por el súper porque estamos bajo mínimos.

Si tenéis cualquier duda no dudéis en preguntarme. De cualquier manera os invito a pasar el domingo por mi canal, porque os enseño la compra que hago para el mes de octubre, para que os hagáis un poco a la idea de qué es lo que compramos.

¿Cómo os organizáis en casa la compra? ¿Tenéis un presupuesto fijado?