Libros para empezar en la pedagogía Montessori y la crianza respetuosa.

Hoy os traigo una compilación de los libros que me parecen imprescindibles para conocer y profundizar un poco más tanto en la crianza respetuosa como en la pedagogía Montessori. Por supuesto son libros que yo ya he leído y por eso recomiendo. Sin embargo tengo unos 20 libros (o más) pendientes. Así que puede ser que en el futuro vuelva a escribir un artículo parecido contándoos sobre más libros.

The Absorbent Mind – Maria Montessori: Es la base de la pedagogía Montessori de 0 a 6 años. Escrito por María, es un libro que profundiza muchísimo en su teoría educacional basado en observación científica del niño. Si que es cierto que por esto mismo es un libro muy técnico, y hay veces que suele resultar algo pesado. Te tiene que interesar mucho el tema. No sería un libro que recomendaría como el primero a leer. Sin embargo, si quieres profundizar un poco más en el tema, es imprescindible.

How to raise an amazing child the Montessori way – Tim Seldin: Escrito por el presidente de la Fundación Montessori. Escrito de una manera muy práctica y con muchísimas fotografías, es un libro que recomendaría para entender de forma clara en qué consiste la pedagogía, pero no es un libro que entre mucho en detalle. Para quién quiera saber un poco más antes de profundizar, éste es su libro.

The joyful child: Montessori, global wisdom for birth to three – Susan Mayclin Stephenson: Este libro es maravilloso. Lo explica todo perfectamente. Eso si, es un libro que es ya más específico de la etapa de los 0 a los 3 años, así que te tiene que interesar el tema. Eso si, como te interese, es un imprescindible.

Montessori from the start: The child at home, from birth to age three – Paula Polk Lillard: Muy similar al anterior, aunque yo os recomendaría más el de Susan. El mismo estilo, de 0 a 3 años, muy bien explicado y de manera bastante detallada.

Toilet awareness – Sarah Moudry: Para todos los que estéis en el camino de dejar el pañal, pero queráis hacerlo de manera diferente, así es como se hace a través de la pedagogía Montessori. Es una guía muy cortita (21 páginas) pero muy clara de lo que es aprender a ir al baño más que entrenar para ir al baño.

Child of the world: Montessori, global education for age 3-12+ – Susan Mayclin Stephenson: La continuación del libro que os ponía más arriba. En este caso ya es mucho menos específico, ya que abarca muchos más años. Si que es más específico en el caso de 3 a 6 años, pero si queréis profundizar en el segundo plano este no es vuestro libro. De cualquier manera muy muy chulo aún así y muy bien escrito, como el primero de Susan Mayclin Stephenson.

Jugar y aprender con el método Montessori: guía de actividades educativas desde los 2 a los 6 años – Lesley Britton: Un libro muy práctico para aquellos que no conozcan la pedagogía. Si que no es de los que más me gustan por el hecho de que es una lista de actividades para hacer con tus hijos, más que una explicación detallada de la pedagogía, que es lo que a mi más me gusta. Pero si no tienes ideas de cómo trabajar determinada cosa con tu hijo, es tu libro.

Ayude a sus hijos a leer y escribir con el método Montessori – Lynne Lawrence: Creo que desgraciadamente este libro está descatalogado, pero si lo podéis conseguir por eBay o de alguna manera es una compra muy práctica para empezar con la lectoescritura desde este método, que claramente es el mejor. De cualquier manera yo ya hice un vídeo explicando la lectoescritura con Montessori.

Mi niño no me come – Carlos González: Clave si tienes problemas para comer con tu hijo. Te abre los ojos y da una visión diferente a estos conflictos. A mi me encantó y lo recomiendo claramente.

Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y escuchar para que sus hijos le hablen – Adele Faber: En este libro tengo sentimientos encontrados. Hay cosas que dice que me gustan y cosas que no me convencen tanto. Puede ser que sea porque es un libro escrito en 1980 y que haya cosas que para mi se han quedado un poco anticuadas. Es un libro superventas para ser más eficaz en los métodos comunicativos con tu hijo.

Los siguientes son libros que estoy leyendo o que tengo ya en casa pendientes de leer:

The positive birth book – Milli Hill: Imprescindible si estás embarazada y quieres que la experiencia de parto sea lo más agradable posible. Además, el último capítulo es sobre el cuarto trimestre (los tres primeros meses de vida del bebé) y me parece que es clave para que muchas no pasemos por las depresiones post-parto que son mucho más frecuentes de lo que creemos.

La felicidad de nuestros hijos – Dr. Wayne W. Dyer: Me pasa lo mismo que con el otro libro de Adele Faber. Al ser un libro escrito en 1985 hay cosas que no cuadran ahora mismo con mi manera de ver las cosas, pero la idea general me gusta. es un libro gordo, muy gordo. Yo tengo leída más o menos la mitad y voy dejándolo y cogiéndolo para que no se me haga pesado.

Elevating child care: a guide to respectful parenting – Janet Lansbury: La reina de la crianza respetuosa. La verdad es que todavía no lo he leído, pero tengo muchas, muchas ganas. Escucho semanalmente su podcast, Unruffled, y es súper interesante. Para iniciarse en la crianza consciente.

Y esto es todo. Estoy abierta a sugerencias. Adoro leer y más sobre este tema.

Motivación para ahorrar

Ahorrar es complicado. Eso seguro. Y si además sois dos personas para poneros de acuerdo para ahorrar, aún es más complicado.

Una de las cosas más importantes para ahorrar es trabajar en equipo, y para eso es prácticamente obligatorio buscar una motivación y además que sea una motivación en común.

Nosotros hemos tenido verdaderos problemas para ponernos de acuerdo. Tenemos temporadas en las que Sergio está a tope con el ahorro y yo no tanto y a la inversa. Y la verdad es que solemos tender a echárnoslo en cara. Ya dicen que la crianza de los hijos y el dinero es una de las razones por las que más discuten las parejas. Y lo que está claro es que no se puede forzar a nadie a ahorrar, eso seguro.

De todas formas, si eres una persona soltera este artículo también te vale, ya que la motivación al inicio de nuestro camino hacia el ahorro es difícil, aunque estés solo.

Empezamos por el principio: analiza tu situación actual. Observa en qué momento estás: lo que cobras y lo que gastas. Tengo ya un artículo en el blog en el que ya explico el paso a paso para ahorrar en el 2019 y como hacer tu presupuesto. También tengo un vídeo en el que explico como ahorramos con un solo sueldo, por si necesitáis un poco de inspiración.

Este es un paso clave, ya que la mayoría de nosotros no sabemos lo que gastamos hasta que lo vemos en papel. Siéntate y analiza los últimos tres meses.

Es muy importante tener claro tu objetivo final. Para qué quieres ahorrar y por qué quieres ahorrar. Y visualízate consiguiendo tu objetivo. Es una de las herramientas más poderosas. Si quieres hacer un viaje, te quieres comprar una casa o un coche, o quieres amueblar tu casa nueva, no hay nada más efectivo que visualizar lo que quieres conseguir para ir trabajándolo poco a poco.

Si estás en pareja, puede ser complicado que los dos estéis de acuerdo en el objetivo final de tu ahorro. Si es así, es importante llegar a un compromiso y cumplir los objetivos de ambos, aunque eso signifique que cueste más tiempo conseguirlo. Desde luego que si los dos no estáis motivados para ahorrar será mucho más complicado.

Si tenéis un propósito, el dolor, el estrés y el sacrificio que supone ahorrar se convierte en un esfuerzo excitante.

Para que tus objetivos parezcan más factibles, trabaja a la inversa: piensa qué quieres conseguir y divídelo en el tiempo que tienes para conseguirlo. Así se convertirán en metas más pequeñas. No es lo mismo pensar en ahorrar 5 euros al día que 150 euros al mes o 1800 euros al año.

Además es importante que no sean objetivos excesivamente grandes. Ir poco a poco es mucho más realista y habrá menos posibilidades de tirar la toalla.

Una vez que habéis empezado vuestro camino hacia el ahorro, es importante hacer reuniones mensuales para ver vuestro progreso y que la motivación continue. Hacedlo especial. Que sea un día que os vayáis a comer por ahí, o que pidáis comida en casa. Si vais viendo progreso es más fácil seguir motivados y continuar con el ahorro.

Un truco tonto. Métete un resumen de tu presupuesto en la cartera. Y así cada vez que vayas a gastar no te quede otra que verlo y pensártelo dos veces.

¡Suerte en vuestro camino!

Pedagogía Montessori del nacimiento al año.

A pesar de que yo conocí la pedagogía Montessori cuando Mateo ya había cumplido el año, es un tema que me parece apasionante, ya que los niños absorben muchísimo durante este primer año y cambian una barbaridad.

Ya hice un vídeo explicando este tema, pero me apetecía dejarlo también por escrito porque es un tema muy interesante y con el que me gustaría llegar a mucha gente.

Mucha de la información que veis aquí está sacada de libros de pedagogía Montessori, en particular de “The Joyful Child” de Susan Mayclin Stephenson.

Voy a explicarlo un poco de forma cronológica: primero el desarrollo de los sentidos, para pasar al manejo de las manos con el agarre, sentarse y acabar con el gateo, ponerse de pie y andar.

Esto no quiere decir que todos los niños deberían andar al final del primer año, pero como puede ser que lo hagan lo incluyo también. Otra cosa a tener en cuenta es que no es imprescindible que lo hagan todo, es decir, hay niños que por ejemplo no gatean nunca y directamente andan.

DESARROLLO DE LOS SENTIDOS

Está científicamente demostrado que ya en el vientre materno se desarrollan mucho los sentidos y es algo que tienen muy agudizado en el momento de nacer. Responden a los sonidos fuertes, a la música, utilizan sus manos y lo observan absolutamente todo. Como el oído es uno de los primeros sentidos que se desarrollan es muy importante desde el nacimiento hablar mucho al bebé, cantarle y ponerle música de muchos estilos diferentes diariamente.

Durante el primer año de vida están muy interesados en el sonido de la voz humana y en observar la cara y los labios de la persona que habla. Por esto es muy importante hablar de forma clara, sin elevar la voz y sin simplificar el lenguaje. Contarle historias, recitarle poemas y relatar lo que vas haciendo es una manera de iniciar la comunicación.

Nunca es demasiado pronto para empezar a leer a los niños. Libros duros, que se puedan colocar al lado de su cabecita abiertos si todavía no se sientan.

Es muy importante atender siempre los lloros. Ya está demostrado que coger a los niños no les malcría ni muchísimo menos. De cualquier manera se puede hacer de forma gradual, para que haya un respeto por ambas partes. Hablarle pausadamente, para que sepa que estás presente. Si no funciona, hacer contacto visual e incluso físico, tocando su espalda o su mano. En caso de que esto no le calme, es el momento de buscar alguna incomodidad física: si se ha hecho pis, tiene hambre o tiene frío o calor. Si esto está todo solucionado, el siguiente paso es cogerle en brazos.

En cuanto a la vista, es muy importante que en las primeras semanas los colores que le rodeen sean colores suaves y que haya un cierto orden y no muchos objetos a la vista, ya que pueden sobreestimularles.

Es muy importante respetarles en cuanto al hambre y al sueño si queremos evitar problemas en el futuro. Ya en el vientre de la madre era capaz de saber cuando tenía hambre y sueño, y no tiene porqué haber olvidado cómo regular sus propias necesidades.

Que pase tiempo desde el primer día tanto bocarriba como bocabajo es importante y no solo porque fortalezca los músculos de la espalda y del cuello, sino para que se empiece a hacer un mapa de su alrededor. Siempre observar al niño en esta posición, para evitar frustraciones innecesarias. Lo mejor es empezar poquito a poco e ir alargando el tiempo conforme el niño se va sintiendo cómodo.

Su participación en las actividades de la familia es fundamental. Para esto nosotros estamos utilizando mucho el topponcino, para poder moverle sin molestarle y que se vea incluido en todo lo que hacemos.

En estos primeros meses no hacen falta muchos materiales. Los humanos de su alrededor son lo más importante: su voz, sus caras, su tacto y olor. En cuanto al resto de materiales, que sean objetos naturales, música bonita e instrumentos musicales que toquemos para ellos. También está la serie de móviles Montessori, que voy a ir desarrollando en mi canal para que los vayáis viendo, donde se estimulan diferentes ámbitos.

CONTROL DE LAS MANOS Y AGARRE

Cuando nacen solo son capaces de controlar los músculos de la boca y la garganta y acaban el primer año controlando todos los músculos de su cuerpo, por lo que hay un desarrollo muscular muy importante en estos primeros 12 meses.

Para ayudar en este desarrollo, es importante utilizar juguetes que ayuden al movimiento natural. Darle patadas o manotazos a un juguete colgante. Llegar a un aro para cogerlo y soltarlo. Utilizar los dedos. No hace falta que sean juguetes muy complicados.

Uno de los conceptos más importantes en este momento es respetar la concentración. Nunca interrumpir pase lo que pase hasta que terminen con el trabajo.

SENTARSE

En este momento no siempre hacen lo que se espera que hagan cuando se les presenta una actividad. Esto no significa que no sea válido. No es el momento de exigir que se haga el trabajo exacto, como sí que se pedirá más adelante.

Empiezan a comer de forma más autónoma, así que yo invertiría en una mesa y una silla de su tamaño para darle independencia a la hora de comer. Si seguimos al niño es bastante sencillo pasar del pecho o biberón a la cuchara y el vaso para pasar después al tenedor.

Para estimular al movimiento se pueden empezar a utilizar juguetes que hagan sonido cuando ruedan por el suelo.

Tened en cuenta que queremos dar la mayor libertad de movimiento posible y por esto es el momento de preparar la casa para el temido momento en el que lo exploran todo.

En cuanto a los juguetes mejor tener pocos a la vista e irlos rotando. Quitar los juguetes que no usa, pero dejar los favoritos aunque le resulten fáciles. También una librería pequeña y bajita o una pequeña cesta o caja con libros. Es importante también que nos vean colocar las cosas en su sitio y que nos resulte algo placentero y no un trabajo, para que después lo quieran imitar.

GATEO, PONERSE DE PIE Y CAMINAR

Y llegó el movimiento. No queda otra que que te pongas a gatas y veas a qué tiene acceso tu hijo con este nueva habilidad, porque lo va a explorar todo y es lo que queremos.

El darle esta libertad de movimiento para que cuando quiera algo pueda ser capaz de llegar hasta él y explorarlo con la boca y las manos les da seguridad y autoestima. Por eso no hay que interrumpirle nunca en el movimiento. Si no queremos que se acerque a algo es mejor ponerse delante, explicarle que le vas a coger porque no quieres que haga determinada cosa y después cogerle y no levantarle por la espalda sin avisar. Y continuando con la libertad de movimiento, evitar lo máximo posible silletas, andadores, hamacas, cunas, arneses, tacatacas y demás.

Seguimos con juguetes que rueden y hagan ruido, para llamar al movimiento, pero que no rueden especialmente rápido para que no tiren la toalla.

Nunca deberíamos forzar a un niño al gateo o a caminar. Cada uno tiene sus tiempos. No ayudarle, ya que es él quien tiene que decidir cuando es su momento. Esperar, observar y disfrutar. Si aún así queréis darle algún material que le anime a moverse, los walkers son maravillosos. Os dejo aquí un vídeo de Mateo utilizando uno. Otra idea es colocar una barra a lo largo de un espejo para estimularles a ponerse de pie y mirarse en él.

Como un resumen rápido, lo más importante es respetar los tiempos para absolutamente todo. Es un año en el que se desarrolla mucho la coordinación ojo-mano, se comienza a hacer los primeros sonidos síntoma de los primeros intentos de comunicación y llega el movimiento. Son todos cambios cruciales muy importantes para su desarrollo en el futuro.

Para poder estimular en estos cambios tan llamativos lo mejor es ayudar en la libertad de movimiento, darle el mejor lenguaje posible y como siempre y para siempre: escuchar, observar, respetar, apartarse y adaptarse.

Mis trucos para viajar en coche.

Tengo este artículo pensado desde hace tiempo, ya que por la situación familiar que tenemos viajamos mucho en coche y además viajes largos. Así que pensaba que tenía algo que poder enseñarte, pero la verdad es que hoy hemos tenido que ir al médico con Mateo por primera vez los cuatro y viendo lo mal que nos hemos apañado me parece que soy la menos indicada.

Pero bueno.

Voy a intentar contarte un poquito cómo lo hacemos nosotros, por si te puede ayudar si eres novato o novata en esto de los viajes en coche con niños.

Lo primero de todo es que tu coche esté siempre preparado. Parece una tontería, pero tener en el coche determinadas cosas puede salvarte de más de un apuro, sobre todo si estáis en el momento de quitar el pañal.

Nosotros tenemos siempre en el coche las siguientes cosas:

  • Una manta. Siempre viene bien, tanto a adultos como a niños. Puede ser que cambie el tiempo, que se manche la que llevábamos o que necesitemos utilizarla para cambiar un pañal inoportuno en el maletero.
  • Una toalla. Más de lo mismo y parecido a lo anterior. En este caso está muy bien también por si de repente llueve y tenemos que secar alguna cosa, como si tenemos algún accidente tipo vómito.
  • Botiquín. Básico. Con cosas como el stick mágico de los chichones, tiritas, ibuprofeno para los adultos. Y por supuesto pañales y toallitas.
  • Emergencia. Por supuesto que muchas de estas cosas son obligatorias por ley llevar en el coche como un triángulo, cadenas para la nieve o un chaleco reflectante.
  • Paraguas. Otro básico que por lo menos en ciudades como Pamplona nunca falla. Y es que aquí hasta en agosto viene bien llevar siempre un paraguas en el bolso. Nunca se sabe.
  • Bolsa de basura. No hace falta que sea de 30L. Con una bolsa reciclada del Mercadona puedes apañar perfectamente. Siempre se genera basura allí donde van niños, así que poder hacer una limpia justo cuando sales del coche para eliminar arándanos secos, pañales sucios y toallitas llenas de mocos es clave para que tu coche sea un poco presentable.
  • Toallitas. Nunca están de más. Sirven para todo: mocos, manos y caras sucias y pegajosas, manchas feas en la ropa, culos sucios. Eso si, si no las utilizáis mucho, id cambiándolas, porque se secan aunque estén bien cerradas.
  • Empapadores. Para nosotros es muy importante porque Mateo se marea en el coche, y para nosotros es lo más práctico con las vomitonas. Además viene bien también poner uno debajo de la silla del coche del niño de manera permanente para que pesque todas las migas y restos de comida de cuando se come en el coche, o en el peor de los casos vomitonas o pis que se escape. Así evitas tener que cambiar la tapicería o limpiarla cada dos por tres. Otro de sus usos es utilizarlo como cambiador si tienes que cambiarle en los asientos del coche para protegerlos.

Además de llevar todas esas cosas en el maletero, yo suelo llevar un neceser en la guantera con cosas de cuidado personal por si acaso necesito: crema de manos, tampones, un bolígrafo, cambios por si hicieran falta, chicles, más toallitas (nunca sobran), pañuelos de bolsillo y cargador del móvil para el coche.

Vale, eso está siempre en el coche. Pero y cuando se presenta un viaje largo, ¿qué más añadimos a estos básicos?

  • Una de las cosas que más nos ha cambiado la vida es una bolsita de snack con todo lo que se puede comer durante el viaje. De esta manera le damos la independencia y el poder de decisión de si quiere consumirlo todo de una sentada o si prefiere ir repartiéndoselo durante el viaje. Así es decisión suya y nos evitamos rabietas cuando se acaba la comida. Suele ser una mezcla tanto de snack sanos como fruta o pasas y también algún vicio.
  • Bolsa de basura personal. La manera de hacerlo es colocarla en el reposacabezas del asiento de delante, para que le quede a su altura y evitemos lanzar papeles y trozos de comida por todas partes o incluso el tener que retorcernos mientras conducimos para pescar una piel de plátano.
  • Agua. Mucha y fría. Nosotros siempre llevamos botellas pequeñas porque por el tipo de silla que le compramos a Mateo, las botellas grandes resultan muy incómodas. Si por lo que sea queréis llevarles un zumo, mucho mejor vaciarlo en una botella de plástico y meterle la pajita dentro y cerrarlo con la tapa para evitar que si no se lo acaban entero se pueda caer por todas partes.
  • Ropa de repuesto. Pero que sea fácil de poner y de quitar sin tener que soltar todo el asiento. Mateo, que vomita mucho desgraciadamente, siempre va vestido con un pijama de dos piezas que sea fácil de quitar. Así en el momento vómito, después de cazarlo todo (o casi todo) con el empapador, podemos quitarle rápidamente la ropa vomitada y que esté limpio hasta que podamos parar. Evita botones, cremalleras, cuerpos enteros y demás incomodeces.

Y eso es todo, básicamente. Si tienes cualquier duda y sobre todo, si tienes algún truco infalible para viajar en coche, ¡soy toda oídos! Siempre nos vienen bien esos consejos.

Mi guía para la rotación de juguetes.

Si has visto alguna vez nuestra manera de presentarle los juguetes y trabajos a Mateo, sabes que una de las cosas más destacadas es que rotamos los juguetes. Es decir, no siempre tiene todos sus juguetes a la vista sino que vamos cambiándoselos. Es una de las pautas de María Montessori tanto para sus aulas como para aplicar en casa. Y esto, ¿por qué?

  • Una de las principales razones que justifican la rotación de juguetes es el no sobreestimular al niño o la niña. Nosotros ahora mismo tendremos unos 12 trabajos más o menos en su habitación, además de alguna cosa de juego libre en el salón.
  • Además ayuda a que el niño mantenga el interés en sus juguetes o materiales, ya que la manera de hacerlo es que cuando algo no es usado durante un tiempo determinado se le retira y vuelve a aparecer a las semanas, creando esa sensación de “nuevo”.

Y ahora que lo menciono, te voy a dar algunas pautas para rotar los juguetes, y aquí viene una de mis palabras favoritas, como sabes: OBSERVAR al niño.

Es muy importante observarle mientras está trabajando. Qué materiales coge y cuáles no y buscar la razón por la cual no lo está cogiendo: ¿Es demasiado fácil? ¿Es demasiado difícil? ¿Se frustra? ¿No le interesa?

Para todo esto viene muy bien llevar un registro de lo que tu hijo está trabajando en ese momento para tener capacidad de anticipación. En mi caso, por ejemplo, tengo preparadas las siguientes actividades tanto de lenguaje como de matemáticas, que es en lo que está interesado ahora mismo, a la espera de que consiga lo que tiene en las estanterías para sacárselo y que sigamos avanzando en el camino de sus intereses.

Y ¿cada cuánto hacer el cambio? Siento sonar pesada, pero hace falta observar. Yo prácticamente todas las semanas cambio algo, aunque sea pequeño, porque se lo veo a Mateo, pero tampoco se trata de volverle loco y cambiarle todo todos los días. Eso sí, hay veces que las estanterías te piden un cambio grande, más o menos una vez al mes, pero una de las cosas más importantes de estos cambios grandes es no quitar absolutamente todo lo que había.

Siempre tiene que quedar fuera lo que más use, aunque sea fácil. Hay muchas veces que después de hacer un trabajo complicado que requiera mucha concentración, o al inicio del ciclo de trabajo, cuando quiere entrar en materia, que necesita hacer trabajos fáciles, que controla, para poder llegar a la concentración. La clave es que si lo utiliza, lo dejemos. Nada más y nada menos.

Una de las claves de la enseñanza a través de la pedagogía Montessori es la repetición. Les encanta repetir los trabajos una y otra vez hasta la perfección. Y estas ganas de repetición no se quitan porque sepan hacerlo, así que hasta que no deje de utilizarlo es mejor dejárselo.

Hay veces que un material no es utilizado por la forma en la que lo hemos puesto en las estanterías (puzzle montado vs. desmontado en una cesta, por ejemplo) o que la presentación que hicimos en su día no fue lo suficientemente buena. No es momento de hacerlo entonces. Lo mejor es retirarlo de las estanterías y un tiempo después volver a sacarlo realizando una presentación adecuada.

Hay que tener en cuenta que los niños en la primera etapa del desarrollo (de los 0 a los 6 años) son muy sensibles a los cambios fuertes y les cuestan mucho, todo ello debido al periodo sensible del orden. Tanto como que le des de desayunar en una taza diferente a la que le sueles dar puede hacer que haya una super rabieta esa mañana, así que lo mejor, si es posible, es realizar el cambio de estanterías con el niño o niña presente, aunque esto no siempre es posible.

Además los cambios fuertes pueden atacar a su concentración: cada material nuevo que pongas va a atraer su atención y se va a sentir llamado a probarlo, por lo que no deberíamos cambiar muchas cosas, como ya he dicho un poco más arriba.

Y aunque parezca mentira, no hay que cambiar las estanterías con un calendario ni deberíamos ser capaces de poder prever que es lo que vamos a poner en sus estanterías en los próximos 3 meses de forma cronológica. Nos podemos hacer una idea, y más o menos tener preparada alguna cosa, pero la realidad es que se trata de basarse en intereses y de seguir al niño. Y este es un arte que se consigue con el tiempo.

Y tú ¿rotas los juguetes de tus hijos?

Final del #minsgame enero de 2019

Ejemplo #minsgame día 29

Bueeeeeno. Llegamos al final del mes de enero, y con él termina este reto del minimalista que empecé a principios de año.

Si no te suena de que te estoy hablando, hago un pequeño resumen: #minsgame se ha hecho bastante famoso en instagram en las cuentas relacionadas con el minimalismo y se trata básicamente de desprenderte de tantos objetos de tu casa como día del mes sea. Es decir, el día 1 de enero me desprendí de una cosa, el día 2 de dos cosas y así hasta el día 31, que me desprenderé de 31 cosas. En total en un mes casi 500 cosas menos en tu casa.

Yo empecé este reto porque como probablemente sabrás, nos vamos a la casa nueva a principios del año que viene y me gustaría mudarme con cuantas menos cosas mejor. Y la verdad es que han ido saliendo cositas. La idea en un principio era repetir este reto 4 veces durante este año, pero la verdad ¡no se si me va a dar para tanto! Ya me estoy un poco arrepintiendo. Desde luego una vez más seguro que lo voy a hacer.

Durante todo este tiempo he ido subiendo a mi página de Facebook, que la tenéis a la derecha y sino aquí, las fotos con las cosas que me he ido quitando de encima, con alguna aclaración si hacía falta. Y además en este blog hice un pequeño resumen a mitad de mes.

No todo lo que me he quitado ha ido a la basura. Muchas de las cosas han sido para mi hermana y mi madre, aunque también para donar, y algunas de ellas para la basura, sobre todo en el caso de que hubiera una fecha de caducidad de por medio.

Si os digo la verdad he descubierto cosas que había en mi casa que ni sabía que tenía o que no veía desde hacía meses (o años). También es cierto que yo en algunas estancias tengo las cosas más limitadas, porque estoy en una casa de alquiler, y objetos relacionados por ejemplo con la cocina no las puedo retirar, por mucho que no las utilice, ya que no son mías.

Habiendo terminado este mes todavía me queda por atacar una caseta que tenemos en el jardín, la cocina, la despensa y por supuesto EL TRASTERO. Y me quedo un poco a medias con el salón, así que ¡ya podéis alucinar! Y eso que vivimos en una casa pequeña.

Nos ha quedado un espacio en los armarios maravilloso.

La verdad es que me siento bien, inspirada y con ganas de más. Espero saber esperar a abril o junio para desprenderme de cosas y no tirarlas a la basura antes con esta inspiración minimalista que me ha entrado. Os recomiendo CIEGAMENTE que lo intentéis en vuestras casas.

Y ahora cuéntame, ¿lo has intentado tú también o tienes ganas de hacerlo?

Cómo el cariño afecta el futuro de nuestros hijos

Esta es una de las cosas que he aprendido desde que soy madre. Parece que estemos programados para que en cuanto tienes hijos, y pesar de las ganas que tienes, no coges a tus hijos por miedo a malcriar, por evitarte problemas mayores en el futuro o porque crees que estás haciendo lo mejor para él.

Y déjame decírtelo si estás en ese momento madre o padre primerizo en el que todas las personas a tu alrededor te recomiendan no coger, no mecer, no tocar a tus hijos.

NUNCA se le da a un niño cariño de más y NUNCA vas a malcriar a un niño por cogerle en brazos.

Y es que luego, se hacen mayores, y nos cuesta mucho más. Y tenemos unas vidas más complicadas y frenéticas y parece que nos pasamos el día llevándoles de un sitio a otro, cumpliendo paso a paso la rutina diaria.

PÁRATE. Abraza, besa y dile te quiero a tus hijos todos los días. Si hace falta, apunta en tu lista de “por hacer” dedicarle un cariñito a tu hijo diariamente.

En la última década se han hecho muchos estudios relacionados con el tema del afecto y es por esto que que tu madre y abuelas realmente no lo están haciendo con mala intención sino pensando que es lo mejor.

El recibir de sus padres calor y afecto da resultados positivos muy a largo plazo: mayor autoestima, mejores resultados académicos, mejor comunicación entre padres e hijos el resto de su vida y menos problemas psicológicos y de comportamiento.

Todo esto parece ser resultado de que se activa la hormona de la oxitocina, resultado de sentir amor y conexión.

Así que desde que tengas a tu bebé en brazos cógelo, tócalo y mécelo en brazos. Practica el piel con piel, acaríciale. Cuando sea más mayor, dedícale tiempo a diario, juega, tírate al suelo, baila, canta. Abrázale, bésale y dile que le quieres todos los días.

Los niños, que nos parezca mentira, sienten ansiedad diariamente. Se están desarrollando, no entienden muchas cosas de su alrededor, no están al mando de la mayoría de lo que les ocurre y se asustan con más facilidad. Una de las mejores maneras para aliviar la ansiedad, tanto para adultos como para niños es la risa, que además crea conexiones y confianza.

Y una de las cosas más importantes, y de las que prácticamente hablo en todos los artículos de este blog: acepta sus emociones. Conviértete en una presencia cariñosa. Tócale mientras le explicas por qué no te gusta lo que hacen, ponte a su altura y háblale tranquilamente mientras le disciplinas. Utiliza el afecto para enseñarles los límites. Abrázale al acabar la conversación. Dile que le vas a querer siempre, pase lo que pase.

De hecho, y ya de manera práctica, una forma de prevenir las rabietas es que diariamente se les reconozca, se les valide en lo que sienten, se juegue con ellos y se les dedique tiempo a solas. Esto no quiere decir que no vaya a haber rabietas, pero si es una manera de prevenirlas y que sean las menos.

Y empatía, siempre que te relaciones con tu hijo. Esto refuerza la relación, te ayuda a entenderle y le ayuda a sentirse comprendido. Es más fácil que acepten los límites.

Dicho todo esto, escribo este artículo un día en el que he demostrado de todo menos esto. He estado más nerviosa de lo normal, he invalidado sus sentimientos y hasta le he gritado. Es la vida. Pero él me ha demostrado que lo que hago a diario merece la pena. Porque al rato ha venido y me ha dicho “Lo siento mami por haberte gritado”. Y yo me he puesto a su nivel, le he pedido perdón también y nos hemos dado un gran abrazo. Y él me ha dado una gran lección.

Preparación de la casa para la llegada del bebé.

Aquí vuelvo con otro de mis artículos sobre organización, que ya sabes que es algo que me hace muy feliz. Y en este caso, como no podía ser de otra manera, relacionado con la llegada de mi nuevo hijo, Jaime.

Una de las cosas que tenía clara incluso antes de quedarme embarazada es que tenía que organizarme mejor los tres primeros meses del post parto. El llamado cuarto trimestre. Y probablemente uno de los mayores errores es que no me dejo ayudar. Pero por nadie. Es algo que me gustaría cambiar, pero no puedo evitar querer hacerlo todo yo y a mi manera. Pero aparte de eso, había varias cosas que sabía que podía dejar preparadas para que no me pillara todo tan de golpe como con Mateo. Para algo tiene que haberme servido la experiencia.

De todas formas os cuento todo esto en el vídeo del pasado domingo, que os invito a ver.

Comida

Esta es una de las cosas que más descuidamos con el nacimiento de Mateo. Teníamos días que casi ni comíamos, casi todo era comida a domicilio y vamos, que mal comíamos. Y esta vez no me iba a pasar. Principalmente porque está Mateo y el pobrecito se tendrá que alimentar de algo más que de san jacobos y pizzas.

Así que llevo los últimos dos meses preparando comidas y dejándolas congeladas. Para los que no lo sepáis la mayoría de los platos pueden estar 6 meses perfectamente en el congelador sin perder ni siquiera calidad. Los únicos que suelo guardar menos tiempo son los platos con pescado y desayunos, como muffins, tortitas o barritas de cereales.

Lo más importante es organizárselo, porque luego llega el día de comer y lo único que hay ahí son un montón de tuppers que no sabes ni lo que tienes. Yo para marcar cada tupper utilizo washitape, que es un adhesivo que se puede quitar sin que deje marca y apunto tanto lo que hay dentro como el número de raciones y la fecha en la que lo hice. Además he organizado el congelador por cajones, para que luego sea más fácil buscarlo todo.

Por último, os recomiendo que congeléis en bolsas, sobre todo si sabéis que no vais a rellenar el tupper hasta arriba. Al final el congelar en tuppers hace que el espacio se limite, mientras que las bolsas te dan mucho más juego para ocupar sitios más estrechos.

En cuanto a la despensa yo invertiría en conservas de calidad. Y también productos de base preparados. Todos estos sofritos ya hechos, verduras en bote o legumbres ya cocidas de calidad te van a facilitar mucho las cosas y te van a hacer ganar tiempo, que te aseguro no te va a sobrar. ¡Y eso también vale dinero! Así que creo que ese gasto de más te va a dar muchísimo.

Ropa

Si ya has tenido hijos antes o te han prestado ropa, ¡adelanta trabajo! Parece que es una tontería, que ya lo harás cuando nazca, que no sabes cuanto va a pesar o medir. ¡ERROR!

No te puedes imaginar por la cantidad de ropa que pasa un bebé al día. Y si quieres llevar al día la colada y a la vez ir lavando la ropa que le va a valer en las próximas semanas te aseguro que te vas a pasar el día poniendo y quitando lavadoras.

Yo te recomendaría que por lo menos tuvieras lavado hasta los tres meses. Y además organizártelo por tamaños, no por tallas, ya que dependiendo de la tienda cambia muchísimo.

Y si no tienes absolutamente nada de ropa, ¡céntrate en la ropa práctica! Probablemente vas a salir poco de casa y lo que más a llevar tu hijo van a ser pijamas y bodies. Y gastan mucho, por lo menos tres conjuntos al día. Así que ponerles a las 8 de la mañana el conjuntito mono no es muy buena idea. Probablemente para las 10 le estarás poniendo el siguiente conjunto y para las 16 el siguiente.

La cantidad depende un poco de lo que quieras lavar. Yo no me quitaba la lavadora diaria, eso seguro.

Habitación

De verdad que es lo de menos. Parece que es lo que más ilusión hace y lo que te hace ser más consciente de que va a llegar un bebé. Pero de verdad que probablemente no usará una cuna hasta que tenga 6 meses. ¡Relájate! Puedes ir haciéndolo poco a poco.

De todas formas me queda pendiente hacer un vídeo de las cosas realmente necesarias para los bebés, con todo el marketing que hay relacionado con esto, que te venden absolutamente todo. ¡Así que estad pendientes!

Lactancia

Elijas la opción que elijas, siempre hace falta preparación.

Si eliges lactancia materna ¡lee mucho! Si tienes la misma (mala) suerte que yo, la información escasea, así que infórmate todo lo que puedas.

En el caso de la lactancia artificial son muchas las cosas que hay que tener preparadas. Por supuesto la leche de fórmula, pero también biberones, limpia-biberones o esterilizadores.

En fin, que parecen muchas cosas, pero de verdad que te van a facilitar la vida muchísimo. Por supuesto que aún así esos tres meses van a ser una locura, pero por lo menos algo más preparados vamos.

¿Cuáles son tus trucos para el cuarto trimestre?

Estanterías Montessori – 3 años y medio

Me apetecía para hoy hablaros un poco de las estanterías que tiene actualmente Mateo en su habitación. Es algo que suelo enseñar más habitualmente en mi canal de Youtube, ya que es un vídeo que suelo hacer todos los meses enseñando exactamente qué le pongo, pero estoy contenta con el trabajo que está haciendo así que me parecía buena idea enseñártelo por aquí también.

Si quieres ver a Mateo trabajando con todas estas cosas, te invito a que te pases por mi página de Facebook, Elisa G. Larequi, que también la tienes en el lateral de este blog, donde semanalmente subo un día de trabajo con Mateo.

Como siempre digo, pero por si acaso lo repito, las estanterías de Mateo reflejan claramente sus intereses actuales. Esto no quiere decir que cualquier niño de 3 años y medio (Mateo nació el 27 de julio de 2015) tenga que tener interés exactamente en las mismas cosas. Estas estanterías son fruto de observarle, ver qué es lo que necesita desarrollar en ese momento, y aprovechar ese interés para trabajarlo más a fondo. Si tienes cualquier duda, me lo pones en los comentarios e intento resolverla, además puedo ayudarte si no se te ocurre alguna actividad en concreto para desarrollar determinada habilidad.

Como puedes ver en sus estanterías, Mateo ahora mismo está sobre todo centrado en el lenguaje y la geografía. Así como con la geografía lleva ya un tiempo interesado en el tema, el lenguaje es algo relativamente nuevo (un mes y medio como mucho) y que además no le interesaba lo más mínimo hasta ahora.

En cuanto a la parte de geografía, si habéis visto anteriormente nuestros vídeos sabéis que previo a este trabajo utilizamos el globo de tierra-agua, pero Mateo preguntaba por cosas más concretas, así que hemos pasado al trabajo de los continentes. Primero con el globo, para que sea consciente de realmente el aspecto que tiene nuestro planeta, para después presentarle el puzzle de los continentes y su lámina correspondiente. Ya conoce cuales son los nombres de los continentes y sabe que nosotros vivimos en Europa, pero hay veces que confunde cuál es cual. El último paso antes de estudiar nuestro continente más en profundidad es hacer coincidencia de los continentes del puzzle con los del globo, para que haga esa relación del plano al volumen.

En cuanto al trabajo sensorial, aparte de la torre rosa, que siempre la tenemos en la habitación, estamos trabajando con estos dos conceptos: la altura y el color. La caja de color número tres es el último de los trabajos de sensorial relacionados con el color en el que se ven los distintos colores y sus gradientes y se trata de ordenarlos del tono más claro al más oscuro. Ahora mismo nosotros estamos trabajándolo color por color, todavía no hemos combinado todos ellos, pero es un trabajo que Mateo no suele utilizar a menudo. En cuanto al puzzle de alturas, es un material que no es propiamente Montessori, pero que a Mateo le gusta hacer. De cualquier manera es bastante sencillo para él, pero teniendo en cuenta que venimos de las vacaciones y de no hacer prácticamente nada, muchos de los trabajos que vas a ver hoy aquí van a ser sencillos, en busca de la normalización y la concentración.

Si llevas un tiempo viendo mis vídeos, sabes que el mes pasado Mateo tuvo una súper entrada en las matemáticas, que aunque a día de hoy sigue estando latente, ha pasado a un segundo plano para dar paso al lenguaje. Aún así sigo manteniendo algún material relacionado con los números y tengo pendiente hacer algún DIY para continuar con los números del 1 al 100, que sería el siguiente paso. El primero que podéis ver es un puzzle del 1 al 20, que para Mateo ya es bastante sencillo y casi no lo utiliza. En cuanto al rompecabezas, le saqué uno hace un tiempo y no había manera de que lo hiciera, así que se lo he cambiado por este de la granja, que tiene dibujos un poco más sencillos y que lo puede hacer con bastante facilidad aunque con necesidad de concentración. Por último mi versión DIY del Spindles Box, que es un trabajo para enseñar el concepto del cero y para que vean que la cantidad está formada de unidades.

Y por último, lenguaje y arte. En las dos casillas superiores puedes ver un par de puzzles relacionados con las letras. El de la izquierda es uno que no pensaba sacar, pero que como Mateo no paraba de pedir trabajo de letras acabé sacando. Se trata básicamente de relacionar el dibujo con la letra con la que empieza. Nosotros ahora mismo sólo estamos haciendo eso, ya que el orden del alfabeto no me interesa. El de la derecha es un alfabeto con dibujos en la base para hacer coincidir la letra con el inicio de la palabra dibujada. El problema que existe habitualmente entre la manera de enseñar lenguaje a través de la pedagogía Montessori y la tradicional, es que en la tradicional se centran en las letras, mientras que en Montessori nos centramos en los sonidos, y es por esto que puzzles así, en los que aparece la H o se diferencia entre B y V o C, Q y K resultan un poco complicados. En el caso del puzzle de la izquierda le he eliminado tanto la H como la V, Q y K, pero en el de la derecha es más complicado. Cuando Mateo dice la palabra “hipopótamo” escucha el sonido “i” y por eso busca la letra I e intenta colocarla en el puzzle, y no cuadra, así que le resulta bastante confuso. El trabajo de lenguaje de abajo a la izquierda ya es un trabajo más tradicionalmente Montessori, en el que hay tres letras (m, a y o) que tiene que relacionar con los tres objetos que están en la cestita (oveja, mariposa y ardilla). Este trabajo sobre todo lo estoy haciendo para que empiecen a sonarle las minúsculas, porque he tenido que cambiar mi planteamiento y enseñarle las mayúsculas primero, ya que es así como se lo enseñan a él en el colegio y por no liarle más.

La realidad es que el lenguaje lo trabajamos sobre todo utilizando las letras para escribir nombres, y esto lo hacemos con unos imanes de letras mayúsculas que nos regaló la hermana de Sergio hace un tiempo. Eso sí, trabajamos con los sonidos, así que no me importa si escribe Jabier o Zelia, lo importante es que los sonidos sean los correctos, ya llegaremos a la ortografía. Debajo de la pizarra, colgando a la derecha, hay unas cuantas fichas escritas por mi con nombres de sus amigos y de su familia, que antes utilizaba para poder escribir los nombres, pero ahora es cierto que lo hace todo de oído. Estoy preparando varias tarjetas para seguir trabajando el lenguaje, que probablemente te enseñaré en mi página de Facebook.

Cuéntame qué te parece y si tienes alguna sugerencia. De cualquier manera, te recuerdo que si quieres ver fotos de Mateo trabajando con los materiales, lo mejor es seguirme en mi página de Facebook, Elisa G. Larequi.

Resumen: el camino hacia el minimalismo.

Ejemplo #minsgame Día 14

Bueno, bueno, bueno.

Aquí estoy el día 15 de enero, 15 días después de empezar con este reto del minimalismo que tanto me atraía de Instagram. Y te voy a contar un poquito qué tal me ha ido.

Por si no lo recuerdas, te cuento un poquito en qué cosiste el reto. Se trata de deshacerte cada día del mes del reto de tantas cosas como día del mes sea. Es decir, el día 1 me desprendo de una cosa, el 2 de dos cosas, el 15 de quince cosas y así hasta el día 31, que te deshaces de 31 cosas. En total casi 500 objetos menos en tu casa al final del mes. Mi intención es hacer este reto 4 veces a lo largo de este año para intentar deshacerme de 2000 objetos antes de mudarnos a la casa nueva a principios del 2020.

Está siendo súper fácil, si te digo la verdad. Yo pensaba que me iba a costar deshacerme de tantas cosas, pero lo cierto es que voy recogiendo y viendo cómo los armarios se van vaciando y no hay nada más gratificante, al menos para mi, que me encanta la organización.

De cualquier manera soy consciente de que me queda la parte más complicada, ya que mientras que hasta ahora me he deshecho de 120 cosas, me quedan 376, pero no puedo tener más ganas.

Por ahora he hecho limpia del baño, la habitación de Mateo y estoy en proceso de hacer nuestra habitación, así que las habitaciones con más porquería: salón, cocina, entrada y trastero todavía quedan por atacar, así que no me preocupa.

Yo lo estoy haciendo por las mañanas, nada más dejar a Mateo en el cole. Antes de ponerme a estudiar me meto en la habitación correspondiente y recopilo tantos objetos como fecha sea y empiezo el día con la mente mucho más despejada, y orgullosa de mi misma.

Dependiendo de qué tipo de objetos sean van destinados a lugares diferentes: si son cosas usadas, pero que se pueden aprovechar, se lo doy a familiares o amigos, si son cosas usadas pero en muy buen estado o cosas sin usar directamente, las estoy recopilando todas para llevarlas a alguna ONG (que todavía no he decidido, por si queréis darme ideas) y por último hay muchas cosas que van a la basura, directamente, como un montón de medicamentos y cremas caducadas de las que me desprendí el día 6.

Si te interesa ver exactamente de que me estoy deshaciendo cada día, te animo a seguirme en mi página de Facebook, Elisa G. Larequi, ya que a las 14 horas, todos los días, tenéis una foto como la que habéis visto más arriba con los objetos correspondientes. Además, en mi canal de Youtube, a veces enseño de qué me desprendo en los vlogs semanales y diarios que subo los viernes.

Contadme si estáis participando conmigo en este maravilloso reto y qué tal os está yendo.